MANUEL PEREIRA: Políticos en pañales
Decía Bernard Shaw: “A los políticos y a los pañales hay que cambiarlos a menudo (...) y por las mismas razones”. El pueblo venezolano, en un acto de coraje y sabiduría, decidió cambiar los pañales.
A los populistas no les gusta cambiar pañales. Lo notamos en varios gobiernos latinoamericanos. Esa obstinada renuencia se advierte también en el tan cacareado “deshielo” Cuba-EE UU, que no ha salido de su era glacial, al menos no para el cubano de a pie.
La democracia en diversas regiones de América Latina sigue en pañales, muchos de sus políticos son como eternos lactantes, les faltan muchas noches de biberón. Tal es el caldo de cultivo idóneo para que se incrementen las tentaciones totalitarias.
Ya en 1960 Fidel Castro dio la pauta en su discurso: “¿Elecciones para qué?”.
Al sentirse elegidos por la Historia, los populistas devienen intransigentes, se arrogan una superioridad moral que les impide aceptar derrotas electorales, aspiran al poder vitalicio, igual que los papas y los monarcas, a la manera de la familia Duvalier y la dinastía norcoreana. Se aferran al poder, como los niños malcriados a su peluche o a su almohada, y por cualquier motivo arman un berrinche.
Escritor cubano radicado en México.
Este artículo fue publicado en el diario digital 14ymedio. Para leerlo completo en online, visite http://www.14ymedio.com/opinion/Panales_0_1914408541.html
Esta historia fue publicada originalmente el 28 de diciembre de 2015, 3:05 p. m. with the headline "MANUEL PEREIRA: Políticos en pañales."