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Opinión Sobre Cuba

BENJAMÍN F. DEYURRE: Los refugiados cubanos y el tablero de ajedrez

Refugiados cubanos llegan a Ciudad Hidalgo, en México, junto a la frontera con Guatemala, el pasado 13 de enero, después de estar varados por meses en Costa Rica.
Refugiados cubanos llegan a Ciudad Hidalgo, en México, junto a la frontera con Guatemala, el pasado 13 de enero, después de estar varados por meses en Costa Rica. AP

Las crisis humanitarias en Latinoamérica han sido múltiples y por variados motivos; sin embargo, solo una de ellas ha tenido su origen en 57 años de una férrea dictadura.

Nos referimos a la crisis inmigratoria cubana que mantiene a unos 8,000 ciudadanos de ese país en Costa Rica, 10,000 en Ecuador, 1,000 en Panamá, 700 en Colombia y un número desconocido en México (estimado en 1,000), conformado por un grupo de personas que aún no han logrado su ingreso a Estados Unidos.

En verdad, el sufrimiento de estos migrantes ha sido enorme.

Comenzaron con la compra del boleto aéreo Cuba-Ecuador en unos $440, no sin antes haber vendido sus escasas pertenencias en Cuba y haber solicitado préstamos a familiares y amigos, dentro y fuera del país, previa renuncia a sus trabajos y escuelas. Todo fue con el propósito de asegurarse algún acomodo temporal en Quito y apertrecharse de alimentos para iniciar su larga y penosa travesía terrestre y marítima hasta Tapachulas-México, lugar desde donde podrían acceder legalmente a territorio estadounidense.

La travesía por Colombia fue particularmente peligrosa, esquivando animales salvajes y culebras venenosas, asaltantes de caminos y timadores de oficio, quienes les cobraron doblemente por cruzarlos en los caudalosos ríos.

La mayoría que lograron arribar a Costa Rica se vieron atrapados allí ante la negativa de Nicaragua a que siguieran su paso. Gracias a la noble gestión de Costa Rica, se logró un puente aéreo hasta El Salvador, cuyo costo es de $555 para cada cubano, cifra exorbitante para ellos habida cuenta de los gastos anteriores.

El Salvador y Guatemala ofrecen seguridad militar a los cubanos durante el paso por su territorio, no así México, quien además les concede solo 20 días de permiso para que abandonen sus tierras. Mientras tanto, son objeto de asaltos por bandas delincuenciales y narcotraficantes, y muchos de ellos aún no han logrado ingresar a territorio norteamericano, estando en un limbo legal y por lo tanto sujetos a deportación por el gobierno mexicano.

Todo este largo y peligroso periplo fue elegido por estos miles de cubanos, quienes prefirieron arriesgarse de ese modo antes de enfrentar la incertidumbre del mar Caribe, el cual sabemos sirve de sepulcro a miles de cubanos balseros que perecieron tratando de llegar a tierras de libertad, acogiéndose a una interpretación de la ley conocida como “pies secos, pies mojados”.

No deja de llamar la atención el hecho que Ecuador haya permitido el libre arribo de cubanos, sin visado, antes del 1ro de diciembre de 2015. Pareciera que se tratara de una estampida preconcebida.

¿Qué propósito pretenderá el régimen castrista con esta manipulación ?

Evidentemente, todo parece indicar que el régimen quiere forzar un finiquito para la Ley de Ajuste Cubano de 1966, la cual concede beneficios inmigratorios y ayuda económica para los cubanos que arriben a suelo norteamericano.

¿Y por qué el régimen castrista quiere que eliminen la Ley de Ajuste?

A la luz de las renovadas relaciones EEUU-Cuba, el envío masivo de remesas en efectivo por parte de los cubanos de EEUU a sus familiares en la Isla se vería entorpecido si miles de ciudadanos continúan con su éxodo. O sea, la reconstrucción de la empobrecida y deficiente economía cubana no solo requiere de capital monetario, sino que también requiere de capital humano capaz de pagar impuestos.

La emisión de bonos soberanos, la restitución de un registro mercantil y la reimpresión de catastros, conjuntamente con la circulación masiva del dólar en la isla y la participación cada vez mayor de los bancos, pudieran conducir a una especie de modelo económico chino al estilo cubano.

El fin del comunismo estaría muy cerca entonces. Algo que aún no ha sucedido en China. Sin embargo, la idiosincrasia asiática es diferente a la hispana. Allí suelen venerar como dioses a sus gobernantes.

De 1960 a 1962, 14,000 niños cubanos emigraron a EEUU bajo el proyecto conocido como Pedro Pan. En 49 años, más de un millón de cubanos se han acogido a la Ley de Ajuste de 1966.

No obstante, muchos políticos en EEUU que, de alguna forma, ellos o sus padres se han beneficiado de estas leyes, ahora están en contra de dar refugio a los 20,000 cubanos que están en tránsito. En otras palabras, “yo soy cubano, me beneficié, pero no quiero que otros cubanos se beneficien”. Vaya moral.

Y lo que es más importante: los cubanos migrantes actuales no tienen la culpa. Ellos solo son fichas en un tablero de ajedrez.

Economista y periodista.

Siga a Benjamín F. DeYurre en Twitter: @DeYURRE

Esta historia fue publicada originalmente el 17 de enero de 2016, 0:41 p. m. with the headline "BENJAMÍN F. DEYURRE: Los refugiados cubanos y el tablero de ajedrez."

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