Cuba al final del día
Es penoso nuestro caso. La dirección de 57 años al frente del país le echa la culpa de todos los problemas de Cuba a los Estados Unidos y el pueblo cubano (dentro y fuera de Cuba) sigue esperando y clamando por que las soluciones vengan de Norteamérica. La dependencia es doble y por todas partes. No se acaba de alcanzar la convicción que al final del día la verdad se impone: ningún país extranjero es culpable de lo que hemos hecho, ni de nuestra situación y destino.
Deseo un buen viaje a mi patria al presidente de los Estados Unidos y no le voy a expresar que el suyo ha sido el causante del déficit político, económico y social que ha tenido y tiene Cuba como le quieren hacer ver. No le traslado ninguna de esas culpas y mentiras porque esos pecados son cubanos, son nuestros. El editorial del Granma no mintió en la parte que expresa que en Cuba lo recibiría un pueblo con la hospitalidad que lo distingue.
La verdad es que durante los últimos 64 años Cuba ha estado en constante agitación como resultado de un grupo de cubanos que ha impuesto su voluntad a la gran mayoría. Y debido a que las causas del largo caos han sido y siguen siendo de naturaleza interna y no externa, las soluciones deben ser también entre cubanos.
La situación de los derechos humanos en Cuba sólo ha mejorado marginalmente, y los cubanos siguen sin poder ejercer sus diferentes derechos. Sigue el inmovilismo, los abusos oficiales y los obstáculos nacionales que frenan el despegue al progreso de Cuba. No es imposible ser un país decente y razonable y no existe barrera para la buena voluntad.
Seamos realistas los cubanos; no perdamos la perspectiva. La presencia del presidente de los Estados Unidos es una visita oficial de 48 horas, como han ido a Cuba muchos dignatarios de distintos países. Recientemente estuvo el presidente de Francia, también símbolo como Estados Unidos de nación aprobada en todas las asignaturas. No se sobredimensione lo alcanzable de estas visitas. Incluso en el caso de que Barack Obama (premio Nobel de la Paz) solidariamente alce su voz con claridad a favor del respeto de los derechos del pueblo cubano, como esperamos que haga y agradecemos, es de suma importancia que los cubanos reconozcan que la capacidad y la responsabilidad de alcanzarlos es nuestra.
Al final del día los cubanos tenemos que acabar de entender la fórmula: las soluciones de ningún país vienen importadas. En Cuba solo se verán vientos más reales de esperanzas y luz si los cubanos nos convencemos y requerimos a la dirección del país que facilite los caminos económicos, cívicos y sociales que faltan por asfaltar y que presentan a un pueblo perdiendo amor a la patria. Es más ético reclamar al gobernante nacional que al extranjero.
Activista cubano. Graduado en Ciencias Políticas y Periodismo.
Esta historia fue publicada originalmente el 14 de marzo de 2016, 6:05 p. m. with the headline "Cuba al final del día."