GUILLERMO I. MARTÍNEZ: La Ley de Ajuste Cubano bajo la lupa
Para mejorar las relaciones con Cuba, hay cosas que el presidente Barack Obama puede hacer de un plumazo. Hay otras para las que se necesita la aprobación del Congreso.
Y hay algo en particular que necesita la atención inmediata del Presidente y del Congreso. Es imprescindible que ambos poderes le den una buena revisada a la Ley de Ajuste Cubano –ley que le da entrada legal a Estados Unidos a todo cubano que llegue a Estados Unidos.
Hay que destacar los cubanos los únicos inmigrantes a este país que reciben este trato preferencial.
Hace tiempo que los que llevamos aquí más de tres décadas hablamos de las diferencias entre los cubanos que salían de la isla en los primeros años de la revolución y los que lo hacen ahora. Los primeros en abandonar la isla le huían al comunismo. Los que han llegado en los últimos 25 años lo hacen por razones económicas.
La Ley de Ajuste Cubano fue aprobada en noviembre de 1966. Por muchos años los cubanos que se acogieron a ella han contribuido al crecimiento y desarrollo económico del sur de la Florida. Este grupo quiere y agradece a este país por su generosidad y a la vez añora la Cuba que dejaron atrás.
Pero las cosas cambian.
El South Florida Sun-Sentinel investigó por un año los crímenes cometidos por aquellos que han llegado de Cuba en los últimos años. Su investigación descubrió que muchos de los que han llegado bajo el amparo de la Ley de Ajuste Cubano en los últimos años se han aprovechado de la misma para cometer todo tipo de fechorías.
Hoy día la Ley de Ajuste Cubano, de acuerdo a la investigación del Sun-Sentinel, ha permitido la entrada a este país de una enorme marejada de criminales que están haciendo todo tipo de desmanes. Este grupo comete crímenes acá y se llevan el dinero robado a Cuba, de donde no pueden ser extraditados.
Debo hacer un aparte. Creo que muchos de los que siguen llegado de Cuba son personas honestas y trabajadoras. Conocí a muchos de ellos cuando cuidaban a mi suegra que padecía de Alzheimer.
El problema radica en los que se aprovechan de la ley. De acuerdo al Sun-Sentinel, el 41 por ciento de las personas arrestadas por fraude al Medicare y Medicaid en los últimos 15 años nacieron en Cuba. Es una cifra aplastante. Los cubanos representan menos del uno por ciento de la población de Estados Unidos y son responsables por el 41 por ciento de los delitos por desfalco a los planes de salud en este país.
Ellos llegan de Cuba ya sabiendo todos los trucos de cómo aprovecharse de los programas gubernamentales de ayuda a los más necesitados. Llegan, cometen sus crímenes y regresan a Cuba a disfrutar del producto de sus delitos.
Algunos de los congresistas cubanoamericanos han comenzado a hablar que la Ley de Ajuste Cubano necesita cambios. Pero la cosa no va a ser fácil, particularmente ahora que el presidente Obama está en planes de restablecer relaciones diplomáticas con Cuba.
El gobierno cubano siempre ha tenido muy en cuenta la migración a Estados Unidos. Para ellos es una válvula de escape. Es una forma bajo la cual Cuba puede deshacerse de muchos de los que se oponen al régimen.
Cuando las cosas se ponen malas en Cuba, el gobierno comunista abre su válvula de escape. Primero vino Camarioca entre fines de la década de 1960 y comienzos de la de 1970. En 1980 abrieron el puerto de Mariel y en menos de seis meses 125,000 cubanos salieron de la isla. Y en 1994 más de 35,000 llegaron en balsas en unas pocas semanas.
Cuba además tiene un acuerdo especial con Estados Unidos. Todos los años se rifan 20,000 visas a cubanos que no tienen familiares en Estados Unidos. A esto hay que sumarle los que llegan en balsa, los que cruzan la frontera por México y los reclamados por sus familiares. En el último año más de 58,000 cubanos entraron en Estados Unidos.
Todo esto lo tienen que estudiar los funcionarios de la administración y del Congreso. En particular los representantes y senadores cubanoamericanos deben tomar la iniciativa. Ellos son los que mejor conocen este tema. Y a quienes les corresponde tomar cartas en el asunto.
En medio de estas negociaciones para mejorar las relaciones diplomáticas con Cuba hay que eliminar –o por lo menos modificar– la Ley de Ajuste Cubano. Es un programa que ya no tiene sentido. Hay que ponerle punto final a un programa diseñado para ayudar a los que huyen del comunismo y no para los que se aprovechan del mismo para cometer todo tipo de delitos en este país.
Guimar123@gmail.com
Esta historia fue publicada originalmente el 15 de enero de 2015, 2:00 p. m. with the headline "GUILLERMO I. MARTÍNEZ: La Ley de Ajuste Cubano bajo la lupa."