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Opinión Sobre Cuba

Bahía de Cochinos y la rastra de la muerte

Miembros de la Brigada 2506 son vigilados por soldados castristas en Playa Girón, el 20 de abril de 1961.
Miembros de la Brigada 2506 son vigilados por soldados castristas en Playa Girón, el 20 de abril de 1961. Getty Images

A 55 años de la tragedia de Bahía de Cochinos, quiero evocar el sacrificio de la Brigada 2506, donde la cobarde decisión política del presidente John F. Kennedy decapitó el ataque aéreo, esencial para sostener la cabeza de playa y recordar, hoy más que nunca, la agonía de los prisioneros que fueron asesinados en la rastra de la muerte.

Esta es una vieja historia. Para esa época el presidente Obama no había nacido, el presidente Kennedy, de haber vivido tendría hoy 99 años, y la edad promedio de los veteranos de la Brigada 2506, ronda los 78 años. El mundo ha dado mil vueltas y la vorágine de los cambios morales y éticos son alucinantes.

El concepto de lo relativo domina la valoración de la conducta humana. Los tiranos, especialmente si son de izquierda, siguen matando y con morboso cinismo son admitidos en el entorno de la política mundial.

Así se explica la reciente reunión en La Habana de un grupo de hombres de negocios, cubanoamericanos, con los tiranos de la cúpula militar, que tienen las manos manchadas con la sangre de los mártires. Dato marginal para los que entre mojitos y vanidad juegan a hacer patria con los criminales.

En la Cuba de Fidel y Raúl Castro, hay un férreo inmovilismo ideológico, y los cambios son en esencia responsabilidad de las nuevas generaciones, si quieren alcanzar el sueño de libertad. De lo contrario, seguirán los tiranos y sus hijos en el poder, porque lo que está en marcha es la sucesión dinástica.

La vieja historia de heroísmo nos dice que Bahía de Cochinos se concibió en la época de la Guerra Fría, que enfrentaba a Estados Unidos con la Unión Soviética. Cuba se transformaba en un peligroso régimen totalitario aliado de Moscú, donde los rusos podían instalar cohetes nucleares.

El 4 de abril de 1961, Kennedy autorizó el desembarco. La fecha escogida fue el 17 de abril. Días antes, Kennedy ordenó reducir a la mitad de los aviones del primer ataque aéreo. Posteriormente canceló el resto de los ataques contra las bases aéreas de la tiranía. La derrota de la Brigada 2506 se tornó inevitable.

Sin apoyo aéreo la Brigada 2506 combatió por tres días, en San Blas, en la rotonda de Palpite, en Soplillar, en Girón, y Playa Larga. La mitad de los aviones B-26 de la Brigada fueron derribados por los cazas de la tiranía que controlaban el espacio aéreo. Mientras tuvieron municiones, la Brigada peleó con ejemplar heroísmo. Allí cayeron más de 100 soldados de la libertad.

Los sobrevivientes, muchos de ellos heridos, fueron tomados como prisioneros de guerra. En Girón, alrededor de 100 brigadistas fueron obligados a montar en una rastra empleada para transportar mercancía congelada. Un oficial le señaló al comandante Osmani Cienfuegos (hermano de Camilo), que en esa rastra se iban a morir asfixiados. A lo que Cienfuegos replicó: “Qué importa. De todas formas los vamos a matar. Tráiganme 40 cochinos más”.

Cuando cerraron la puerta más de 160 prisioneros, incluyendo numerosos heridos en combate, estaban atrapados, sin oxígeno en las entrañas de la desesperación y la brutal agonía. La orden había sido confirmada por Fidel Castro.

El viaje a La Habana duró ocho horas. En la rastra el aire comenzaba a faltar, la oscuridad era total. Algunos prisioneros lograron perforar el costado con los metales de sus cinturones, haciendo pequeñas hendiduras, donde se turnaban para respirar.

Sobre el piso se mezclaba sudor con desechos humanos. Cuando finalmente abrieron la puerta, nueve cadáveres evidenciaban el crimen de la tiranía. Allí fueron asesinados José Ignacio Macia del Monte, Alfredo Cervantes Lago, René Silva Soublete, José Vilarello Tabares, Hermilio Quintana Pareda, José Sántos Millán, Pedro Rojas Mir, Moisés Santana González y Santos Ramos Alvarez.

Hoy honramos la memoria de los héroes caídos en la desigual batalla y recordamos con sed de justicia a los nueve mártires asesinados en la rastra de la muerte.

Descansen en paz.

Investigador senior del Instituto de Estudios Cubanos y Cubanoamericanos (ICCAS) de la Universidad de Miami

Esta historia fue publicada originalmente el 16 de abril de 2016, 4:09 a. m. with the headline "Bahía de Cochinos y la rastra de la muerte."

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