Viajar a Cuba no es un carnaval
La demanda judicial entablada por cubanoamericanos en un tribunal federal en contra de Carnival Cruise Lines continúa. “Este viernes último Carnival anunció que el gobierno cubano permitirá a viajeros nacidos en Cuba embarcarse en el histórico viaje a la isla el mes que viene, pero los abogados representando a los cubanoamericanos en una demanda judicial por discriminación, en contra de la compañía dicen que no están listos para retirar la demanda”, según reportó el Wall Street Journal.
La situación es la siguiente: los cubanoamericanos que son ciudadanos americanos, que salieron de la isla después de 1971, para visitar a Cuba son obligados por el régimen a renegar del juramento que hicieron para obtener la ciudadanía norteamericana, abjurando su obediencia al gobierno cubano o a cualquier otro.
Además no está claro cuántos van a poder viajar en el crucero del primero de mayo, ya que Carnival requiere que cubanoamericanos hagan su reservación con 90 días de anticipación, y que adquieran el pasaporte cubano que cuesta $400, y una visa cubana que cuesta $200. Ningún ciudadano de otro país necesita una visa para poder regresar al mismo.
También el régimen puede negar la visa, en cuyo caso los que hacen la reservación con 90 días de anticipación y tienen que pagar además el boleto con anticipación, si tienen dificultades con la documentación no se les devolverá su dinero. El costo mínimo del pasaje es $1,800.
Otra de las cuestiones a considerar es el asunto de la doble nacionalidad; en el caso cubano mucho más seria que en otros casos porque los cubanoamericanos viajan a un país donde se niegan sistemáticamente los derechos humanos, la policía goza de impunidad por sus abusos, atropellos y arbitrariedades, y en los tribunales de justicia no se respetan las más mínimas garantías procesales, como dio a conocer recientemente el Departamento de Estado en su informe sobre los derechos humanos en Cuba.
Lamentablemente en el sitio web de la embajada norteamericana en La Habana se lee lo siguiente: “El Gobierno de Cuba no reconoce la nacionalidad estadounidense de ciudadanos americanos nacidos en Cuba, o de quienes son hijos de padres cubanos. Estos individuos serán tratados únicamente como ciudadanos cubanos y pueden ser sujetos a una variedad de restricciones y obligaciones, incluyendo el servicio militar”.
La embajada norteamericana lo dice en un lenguaje muy suave, pero lo que quiere decir es que el cubanoamericano que va a la isla se tiene que atener a sus consecuencias, y si encuentra dificultades no puede esperar el tipo de ayuda que los diplomáticos norteamericanos ofrecen a sus conciudadanos en otros países. La mención sobre los hijos de cubanoamericanos es muy preocupante, y lo es más cuando la Embajada incluye esa información en su sitio web.
Por lo que es muy difícil no llegar a la conclusión de que en vista de todo lo anterior, el gobierno de Estados Unidos y Carnival Cruise Line, aceptando abusos castristas, les hacen el juego.
Y finalmente no deberíamos pasar por alto, que digan lo que digan, los cubanoamericanos que regresan a Cuba dejan de ser exiliados porque un exiliado es el que se ve obligado a salir de su país por el peligro que corre al oponerse al gobierno.
Politólogo cubano y director ejecutivo del Centro para Cuba Libre.
Esta historia fue publicada originalmente el 26 de abril de 2016, 6:08 a. m. with the headline "Viajar a Cuba no es un carnaval."