Opinión Sobre Cuba

GUILLERMO A. ESTÉVEZ: ¿A quién ayudarán las relaciones?

Pasajeros de vuelos charter a La Habana hacen fila en un mostrador del Aeropuerto Internacional de Miami el viernes pasado, cuando se flexibilizaron las restricciones para viajar a la isla.
Pasajeros de vuelos charter a La Habana hacen fila en un mostrador del Aeropuerto Internacional de Miami el viernes pasado, cuando se flexibilizaron las restricciones para viajar a la isla. AP

Nos resulta inconcebible que el presidente Obama y su equipo hayan aceptado las condiciones del tirano Castro sin ninguna concesión política, económica o cívica. Abandonar a los aliados y aliarse con los enemigos es una política negativa. Desde 1959 hasta el presente, Fidel y Raúl Castro se han declarado enemigos de este país. Lo han manifestado verbalmente, públicamente y activamente con múltiples hechos hasta ahora. Los van a engañar. Ellos mantienen el sistema político de un solo partido y la economía planeada y centralizada. Ni los 30 artículos de la Carta Universal de los Derechos Humanos, ni las Libertades Fundamentales (libertad de expresión, de prensa, de reunión, de opinión, de asociación) fueron parte del acuerdo. Asimismo, tampoco se incluyó nada relativo a las libertades económicas (libre comercio, derecho a propiedad), libertades culturales, libertades sindicales (derecho de los obreros a formar y pertenecer a uniones), libre uso de la internet a nivel nacional e internacional sin censura.

La realidad es que estas relaciones diplomáticas ayudarán a los militares, a los represores, los victimarios, a los miembros del partido, a los colaboradores, a los cómplices y a los comprometidos. Los integrantes de esta reducida élite serán los máximos beneficiarios de los nefastos acuerdos entre Estados Unidos y la Cuba de los Castro y el partido. No los millones y millones de víctimas del tiranizado pueblo de Cuba. Las inversiones, el comercio y el turismo no ayudarán al cambio en el encerrado sistema político-económico-totalitario, pero sí ayudarán a que se mantengan y produzcan más capitalismo de estado y aumenten la nueva clase, formada ya, de millonarios y ricos capitalistas-comunistas cubanos que disfrutan de todos los beneficios y el poder total. ¡Corruptos! ¡Hipócritas! ¡Victimarios! ¡Abusadores del pueblo!

Obama ha legitimado a los Castro, al partido y a la catástrofe que todos ellos han provocado y que ha ocurrido en Cuba desde 1959 al presente y futuro.

Las restricciones y el aislamiento no fueron impuestas por Estados Unidos; fueron impuestas por los Castro al pueblo de Cuba como parte del sistema comunista para el establecimiento y mantenimiento totalitario del poder. Los CDR (Comités de Defensa de la Revolución), por cuadras en todo el país, la educación a nivel primario hasta el superior con la propaganda y adoctrinamiento diarios y a todo el pueblo día y noche, en especial en los centros de trabajo, por la televisión, radio y prensa escrita (las tres pertenecen al estado), la escasez de comida, vestimentas, herramientas y materiales, forman parte de la estrategia y táctica de la ideología marxista-leninista para la implantación del aislamiento masivo del pueblo del mundo interior y exterior.

n 1902 Cuba logró su independencia. Cincuenta y seis años después, en 1958, era una de las naciones más adelantadas y desarrolladas de América. En 1959, el clan de los Castro y el partido tomaron el poder y empezaron el experimento marxista-leninista. Y hoy, otros 56 años después, Cuba se ha convertido en un país tercermundista, subdesarrollado, con estructuras e infraestructuras en ruinas, y un altísimo nivel de pobreza.

Miles de cubanos desesperados y tiranizados se han lanzado a las aguas del Estrecho de la Florida en rústicas balsas tratando de alcanzar la tierra de libertad para morir ametrallados en alta mar –la mayoría de las veces en aguas internacionales– por las lanchas guardacostas, los aviones o los helicópteros de las fuerzas armadas cubanas, o comidos por los tiburones, o deshidratados, o ahogados. Ellos, tanto como los muchos años de robo de propiedades e incautación de bienes sin compensación, de asesinatos, de fusilamientos, de decenas de miles de presos políticos, del exilio con 15% de la población cubana no se deben olvidar. El presidio político cubano sigue hoy vigente: tiene que liberarse totalmente y amnistiarse.

El régimen cubano presidido por los Castro y el partido ha mantenido, mantienen y mantendrán al pueblo cubano bajo control, terror y miedo.

Las relaciones diplomáticas y la apertura sin concesiones humanas, políticas, y económicas, no beneficiarán al pueblo de Cuba. La política, las estrategias, la opresión, la represión antidemocrática tienen que cambiar para que haya cambios en Cuba.

¡Libertad! ¡Libertad! ¡Libertad!

Ex preso político, miembro del Comité I.E.P.P.C.

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