El derecho asfixiado
“Yo quiero que la ley primera de nuestra República sea el culto de los cubanos a la dignidad plena del hombre”.
José Martí
Se ha podido conocer que fue suspendida la Conferencia anual de la Federación Interamericana de Abogados (FIA), que iba a celebrarse en La Habana en este mes de junio, sin que se conozcan con exactitud las causas de dicha cancelación. Si la prestigiosa institución jurídica tiene por finalidad, entre otros aspectos, propagar y divulgar las leyes de los países de este hemisferio, resulta la gran paradoja que haya seleccionado como sede, al país que exhibe un derecho asfixiado, paralizado en el tiempo y solo se rige por las denominadas leyes y otras normativas, hijas de un régimen que preside la dictadura más longeva del mundo.
El derecho cubano comenzó su crisis con el advenimiento del régimen castrista al poder, que pronto abandonó los pilares donde se mecía la cultura jurídica patria, enriquecida por el constante devenir creativo de afamados autores patrios de Derecho en sus diferentes ramas. ¿Quién no recuerda a Juan Expósito Casasús, Juan Clemente Zamora, Ramón Infiesta, Eloy G. Merino y tantos otros, que enriquecieron doctrinalmente el Derecho cubano? Los autores socialistas cubanos solo se ocupan de rendirle culto al régimen y no dejan una herencia digna de encuadrarse en los valores legales, porque su afán no es vigorizar las instituciones democráticas que son, precisamente, la finalidad del Derecho.
En el caso de que esa Conferencia de la FIA se hubiese celebrado en La Habana, ¿qué Derecho iban a exponer los juristas asistentes y cubanos, que carecen de un marco donde puedan desarrollar su pensamiento jurídico a la luz de la diversidad doctrinal de las ramas que informan esta disciplina? Solo los asistentes pudieran conocer, in situ, la genuina crisis del Derecho, porque un evento de esta naturaleza es para desarrollar temas de la materia que contribuyan al ulterior desenvolvimiento de las instituciones que garanticen el pleno ejercicio de la libertad de sus ciudadanos.
Para la mejor comprensión de lo expuesto, hay que remitirse a la Constitución socialista de 1976, que sustituyó a los diseminados restos de las normas constitucionales nacidas de la precedente Carta Magna como fue la Constitución de 1940 y la modificación que sufrió el 7 de febrero de 1959, bajo el rubro de Ley Fundamental. La constitución socialista vigente establece en su Articulo 69 que la Asamblea Nacional del Poder Popular es el órgano supremo del poder del Estado. Y, como es obvio, está integrada por miembros del partido comunista y no gozan de la libre disposición de disentir en la formación de las leyes y su repercusión social.
La referida constitución, a su vez, tiene la facultad de elegir al Presidente, a los Vicepresidentes y demás Jueces del Tribunal Supremo Popular, que tiene como función la impartición de justicia, esto es, la que esté conteste con las orientaciones del PCC, que a su vez es la fuerza dirigente superior del Estado, y a pesar de que este cuerpo legal hace referencia a la participación martiana, se conoce que nada más ajeno a los postulados del Maestro es el régimen político-jurídico de Cuba.
El régimen castrista desconoce el sentido y alcance de la Declaración Universal de los Derechos del Hombre, de la cual es signataria y lo demuestra con su persistente atropello a quienes militan en la oposición, salen a las calles, divulgan sus idearios exigiendo libertad, a la que se unen las Damas de Blanco que son víctimas de ataques por parte de individuos vestidos de civil y mujeres policías que les caen encima, como se aprecia en las imágenes llegadas de la isla. El último desafuero ocurrió en horas de la tarde del día 20 de junio pasado, en la intersección de las calles Industria y Neptuno, en La Habana, cuando dos invidentes, vendedores ambulantes que procuraban ganarse la vida, fueron objeto de una golpiza por parte de agentes policiales, comportamiento emanado de la autoridad que contraviene los principios elementales de la precitada Declaración Universal de los Derechos del Hombre.
Según se ha informado, Miami ha sido elegida para la celebración de dicha conferencia y es una excelente oportunidad para que la FIA invite al crecido bloque de juristas cubanos que forman parte del exilio cubano y que conocemos el imperio de las leyes socialistas cubanas.
Abogado cubano. Reside en Miami.
Esta historia fue publicada originalmente el 22 de junio de 2016, 11:43 a. m. with the headline "El derecho asfixiado."