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Opinión Sobre Venezuela

Venezuela: ¿Cuándo, cómo y dónde?

Manifestantes con un escudo decorado como la Constitución venezolana tratan de avanzar hacia el Consejo Nacional Electoral en Caracas, el 24 de mayo.
Manifestantes con un escudo decorado como la Constitución venezolana tratan de avanzar hacia el Consejo Nacional Electoral en Caracas, el 24 de mayo. AP

El desenlace de la agudísima crisis que ha puesto la tragedia venezolana en el centro de la atención mundial pide certezas que nadie –ni siquiera los actores más próximos– puede dar. En Política no valen las profecías. En artículo anterior sostuve que las palabras “nunca” y “jamás” no figuran en su diccionario. Nada de eso conduce a imaginar que reine la incertidumbre del quizá, quizá, quizá, si no se ponen fechas precisas, se determina cómo será el desenlace y dónde ocurrirá.

No puede estar todo en manos del azar porque las tendencias se han ido perfilando de una manera irreversible, lo cual es ya una poderosa certeza, una herramienta en manos de los dirigentes, cuyo juicio será determinante.

En manifestación de heroísmo sin par, con una voluntad tan indomable que ha electrizado a la mayoría del país y a los que siguen los acontecimientos de Venezuela desde todo el mundo, los venezolanos, con sus gallardos estudiantes universitarios y liceístas al frente han demostrado una consistencia ejemplar. Los ángulos originales de tan enorme esfuerzo son su extensión nacional, la participación de todos los estamentos sociales, que incorporan sus reclamos específicos a los cuatro puntos de la agenda de la MUD, y la espontánea adhesión de poblaciones que nunca mostraron activismo y ahora lo hacen con un coraje extraordinario. Pienso en lugares turísticos como la Colonia Tovar o Santa Cruz de Mora, la hermosa y tranquila villa merideña.

En respuesta a la “constituyente educativa”, contrabando para deslizar la otra, los muchachos salieron a la calle con respaldo de sus familias, perfectamente informados y conscientes de que se pretende imponer una sola ideología, por lo demás antidemocrática y fuertemente influida por el modelo castrista. Gritan, o claman: “No queremos dictadura como la cubana”.

El protagonismo de los estudiantes de educación media es parte de la fisonomía política hispanoamericana y que lo confirmen los “pingüinos” de Chile. En Venezuela generaciones de políticos comenzaron a desempeñarse desde los liceos y escuelas técnicas. Personalmente fue ese mi caso y el de muchos que brillaron en distintas épocas. Por lo demás, las Escuelas experimentales creadas por el presidente Medina Angarita y multiplicadas desde 1945 por el presidente Betancourt reproducían las Repúblicas democráticas. Aquellos niños elegían entre ellos el presidente de la Escuela y otros cargos electivos, organizaban campañas y se educaban en el ejercicio cívico. Entraban al bachillerato para ennoblecer y no para pervertir la ciencia y el arte de la Política.

Que no salgan los hipócritas del régimen a quejarse por el activismo liceísta, que en el pasado tanto aplaudieron. Lo cierto es que, por lo visto, ahora prefieren dispararles a matar para no verlos manifestando contra sus “políticas”, si puede llamárselas así.

La “lógica” oficialista ha sido esquemática, simple, diría. La gente se cansará de manifestar –piensan– si se redobla la represión y se dispara a matar. Es posible, pero hasta ahora lo que se ha hecho visible es el cansancio de no pocos encargados de matar compatriotas, cuya renuencia y deserción podrían llegar a ser pandémicas. ¿Vale la pena seguir sacrificando esperanzas, vidas de jóvenes amantes de la libertad para apuntalar un régimen como éste, sin sensibilidad y sin pueblo?

Las guerras por lo general no terminan matando al último de los soldados contrarios. Hay un cuándo, un cómo y un dónde para negociar el retiro sin más sangre ni sacrificios. Eso es válido también para Venezuela, que ni siquiera soporta una guerra aunque así lo pregone el gobierno de Maduro. Y no hay guerra por una razón sencilla: si bien el régimen carece de respaldo popular y así lo admite cuando aplasta la Constitución, está súper armado contra una inmensa mayoría de ciudadanos militarmente inermes. Hay resistencia civil, no guerra. En la agenda-MUD y los pronunciamientos de los líderes de esta rebelión civil tampoco se incluye la guerra. En coincidencia con el mundo exigen elecciones ya, y constitución SÍ, constituyente NO.

Escribe un apasionado luchador: “quien hable de elecciones es un traidor”. Casi lo mismo piensa el gobierno dictatorial, porque sabe que todo su cruel mecanismo se desmoronaría como un zigurat de piedras de dominó al solo anuncio de elecciones supervisadas, incluso internacionalmente. Porque el asunto no es si habrá o no elecciones. Si el Poder se sale con la suya y las desconoce habrá dado un paso largo hacia la tormenta perfecta. En cambio, si puede refugiarse en la falaz excusa de que la oposición es la que rechaza el ejercicio del sufragio, tal vez usará semejante traspié para procurarse algún respiro que lo induzca a prorrogar la agonía de los venezolanos, y seguir sentado en la silla de Miraflores y no la eléctrica con la que nadie lo amenaza, aparte de los fantasmas danzantes de sus pesadillas.

Para evitar la proliferación de esos fantasmas, podría más bien reconocer la inevitabilidad de su derrota electoral y tratar de obtener garantías para un retiro indoloro con permanencia del PSUV en el juego democrático. Algunos analistas sugieren salidas negociadas con participación o influencia militar, previas a los inaplazables comicios y pasando por un gobierno de transición capaz de devolver sus funciones a la AN, liberar los presos políticos y organizar elecciones impecablemente limpias.

Convencido de la solidez del cambio democrático, e inclinado a analizar rigurosamente las auspiciosas conjeturas sobre transición y salto adelante, pienso que nadie podrá decir más, en punto a tiempo, lugar y modo, que los dirigentes de la resistencia civil y quienes, en la otra acera, corten la efusión de sangre, así pierdan el poder.

Analista político venezolano.

Siga a Américo Martín en Twitter: @AmericoMartin

Esta historia fue publicada originalmente el 25 de mayo de 2017, 8:14 a. m. with the headline "Venezuela: ¿Cuándo, cómo y dónde?."

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