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Opinión Sobre Venezuela

Síntomas: el rechazo a la Constituyente en Venezuela

Manifestantes participan en una protesta contra el gobierno en Caracas, el 5 de junio. El gobierno venezolano ha convocado una Asamblea Constituyente para redactar una nueva Constitución.
Manifestantes participan en una protesta contra el gobierno en Caracas, el 5 de junio. El gobierno venezolano ha convocado una Asamblea Constituyente para redactar una nueva Constitución. AP

No hay sondeo de opinión que no coloque en los alrededores de 80% el rechazo a la célebre constituyente, ornato al que el régimen le ha encomendado ponerle la lápida a la Constitución, bautizada por el caudillo fenecido como la mejor del mundo y sus alrededores. La paradoja quiere que también ella se haya pasado con sus 350 artículos, al activo campo de la oposición. Es un síntoma de la realidad actual de Venezuela. La resistencia democrática gana más territorios y el de la Ley es inapreciable.

Desde 1830, año de la fundación de la República de Venezuela separada de Colombia, hasta 1903, cuando los dictadores Cipriano Castro y JV Gómez derrotaron al general Matos, cabeza de un vasto frente de caudillos, se cuentan 74 años, básicamente del siglo XIX. Refiriéndose a ese breve período histórico, el escritor Antonio Arráiz, primer director de El Nacional, gran diario venezolano, contó 127 alzamientos, cuartelazos, invasiones y motines diversos, a los que sumó 39 revoluciones, reconocidas con ese nombre.

Si los días de paz y guerra hubiesen sido continuos, Venezuela habría tenido aproximadamente 49 años y medio de paz y 24 años y medio de guerra.

¡Siniestra combinación de luto y sangre! Un año de guerra por dos de paz, es decir, reproduciendo cada 24 meses la vela de deudos y reconstruyendo una y mil veces pueblos, reses y sembradíos que pronto serán otra vez asolados. La maldición de la piedra de Sísifo.

Se comprende que cuando finalmente se extinguieron en 1903 las guerras civiles, no hayamos sufrido ninguna más. 115 años con violencia pero sin guerras, consolidaron profundamente la cultura democrática de los venezolanos. Por eso la operación dictatorial de hoy no ha podido cerrar el círculo totalitario. El pueblo, los estudiantes y siguiendo su ejemplo la comunidad internacional, le pusieron la mano en el pecho a Maduro, quien da mandoblazos brutales con saldos elevadísimos de muertos y heridos, sin poder detener la heroica resistencia ni evitar que en su seno cada vez más dignos venezolanos, definiéndose chavistas, luchen por la Constitución y contra la funesta constituyente. Se habrán ido tendiendo puentes espontáneos entre ambos sectores para configurar, sin que nadie deba arriar sus banderas, una vastísima confluencia encaminada a derrotar la última, más temeraria, más cruel pero también más torpe operación antidemocrática del señor Maduro.

Brotan también síntomas en la familia militar, que sufre las consecuencias de la degradación de los venezolanos y se duele de la forma como se obliga a oficiales de la GNB a reprimir con intensa saña, jamás presenciada en Venezuela. En términos masivos nadie llegó tan lejos, ni Gómez ni Pérez Jiménez, como este régimen marcado con el sello del fracaso. La animalización represiva de grupos de la GNB, la PMB y colectivos paramilitares, el crimen y el robo, despertarán un visible malestar en todos los componentes de la Fuerza Armada. Por las redes sociales se informa que en la ciudad de Barquisimeto se contabilizan cientos de oficiales detenidos por oponerse a matar estudiantes, robar motos, celulares, carteras y billeteras, como lo están haciendo otros, con desenfadado cinismo. ¿Qué tipo de gente es esa? ¿Un fenómeno de descomposición moral o delincuentes extraídos de las cárceles, uniformados y puestos a descargar la vesania criminal contra los estudiantes, que no se amilanan ni lo harán?

El descontento parece haber llegado a la cumbre de la FANBV, alentado por la perversión represiva que mancha el uniforme de los oficiales de los cuatro componentes, y por la Constituyente, causa por cierto inductiva de la valiente conducta institucional de la Fiscal Luisa Ortega Díaz. Contra ella se han enfilado y afortunadamente estrellado amenazas bastante ruines. A los militares, ni a la Fiscal General, se les solicita parcialización hacia uno o el otro de los polos de esta ecuación. Conque las instituciones funcionen como lo manda la Carta Magna es más que suficiente.

Urgidos por la decadencia moral, material, social y política del país, los ciudadanos se limitan a exigir a sus instituciones y, de manera especial a la castrense, que respeten y hagan respetar la voluntad soberana. No puede nadie dudar de la posición que deba asumir en la disyuntiva Constitución o Constituyente. El sesgo corporativo-fascista de ésta podría eternizar en el mando una minoría incontrolada contra una mayoría a la cual se le niegue el derecho de votar.

Se busca salvar la Constitución, salvar la democracia, salvar la salida pacífica de la peligrosísima crisis desatada por una minoría cada vez más inhumana contra los venezolanos de todas las condiciones y maneras de pensar, sean civiles o militares. Todos juntos, sin hacer de la justicia una forma de venganza, estamos obligados a confluir para restablecer un modelo de país diverso en ideas, pero único en la convicción de que la coexistencia de corrientes de pensamiento se acompañe de la facultad soberana de decidir mediante el voto universal, directo y secreto la forma como la nación quiera ser gobernada.

La constituyente usurpa escandalosamente las funciones del soberano aunque plumarios y tinterillos fabulen ajadas vestiduras legales. Bajo presión mundial, el señor Maduro prometió un referendo ex post. ¡Canto de sirena! La ANC en nombre de la hurtada soberanía la declararía innecesaria para no perder el engendro que aprobaría en aquel tinglado. La farsa terminaría ipso facto si el pueblo votara en referendo ex ante. Masivamente clamaría no.

Solo queda esperar que los militares no disparen contra el pueblo ni permitan hacerlo a los colectivos paramilitares armados y licenciados para matar. Es la letra de la amenazada Constitución que juraron cumplir.

Analista político venezolano.

Siga a Américo Martín en Twitter: @AmericoMartin

Esta historia fue publicada originalmente el 9 de junio de 2017, 2:38 p. m. with the headline "Síntomas: el rechazo a la Constituyente en Venezuela."

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