Los artículos de opinión brindan perspectivas independientes sobre temas clave de la comunidad, separados del trabajo de nuestros reporteros de redacción.

Opinión Sobre Venezuela

Nicolás Maduro, el dueño del odio

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, manipula la administración de la justicia en el país sudamericano.
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, manipula la administración de la justicia en el país sudamericano. TNS

Como es del conocimiento público, la ilegal Asamblea Nacional Constituyente establecida indebidamente en los predios físicos del poder legislativo venezolano, decretó el odio como ley de la república bolivariana con la intención de dotar al gobierno instrumento de mayor impunidad ante imprecisos delitos al legalizar como hecho criminal lo que hasta ahora era considerado un elemento subjetivo.

Dicho parapeto legal fue publicado por el ejecutivo en la gaceta oficial número 41,472 órgano de difusión del estado.

Como Nicolás Maduro, en calidad de dictador, es quien monopoliza indebidamente la administración de justicia en Venezuela tiene el privilegio para determinar quien puede ser odiado, como por igual quien odie ser exento de penas contempladas en la ley apócrifa.

El concepto del delito en cuestión debe estar debidamente definido conforme establece el procedimiento para la construcción de leyes proyectos a ser elaboradas para su consideración.

En esta oportunidad el jurista extrañamente no lo incluye, razón por lo cual para el mejor entendimiento de los electores copiamos conforme reza en el diccionario El Pequeño Larousse el significado de odio: “Sentimiento que impulsa a desear el mal de alguien, o alegrarse de su desgracia”.

En Venezuela han sido los comunistas desde la época de Hugo Chávez Frías quienes han impulsado a odiar a sus connacionales.

Como ejemplo de lo indicado, vigente en el recuerdo del mandato del barinés una de las tantas expresiones de animadversión que instigó a los pobladores rechazar militantes de Acción Democrática, partido de tendencia social demócrata, al señalar en cadena nacional se debía quemar en aceite la cabeza de los adecos, término este último como se les conoce popularmente.

Esto trae como consecuencia: esta ley de entrar en el supuesto negado en vigencia se convierte en boomerang contra el gobierno dictatorial donde a la luz de los hechos tendrían que ser los primeros enjuiciados por violadores del contenido por ellos elaborado.

El profesor en derecho constitucional Víctor Bolívar expresa sobre dicho enunciado: “Cualquier acto, medida, ley proyecto de Constitución que emane de esa sedicente ANC es nulo por carecer esa ficción de legitimidad visto su fraudulento origen violatorio de la actual Constitución”.

Observada las fallas del pretendido texto, entremos entonces a considerar lo que es la verdadera intención del régimen comunista.

Para ello evaluar, me refiero a ciertos índices estadísticos publicados a principios de mes por la periodista Charito Rojas en su columna relacionados a la realidad social del país venezolano: 380 presos políticos; 32 magistrados del máximo tribunal en el exilio; no reconocimiento de resultados electorales; 82 por ciento de pobreza; 15 por ciento de la población come de la basura; inflación equivalente del 50.6% en octubre; el dólar en 49,000 bolívares fuertes; 3,500 asesinatos políticos; 70 por ciento de las empresas han quebrado y el 50 por ciento restante cesará su actividad para principio del 2018.

La motivación de odio en la nación sudamericana forma parte de una política de estado iniciada por Hugo Chávez y continuada por Nicolás Maduro, pero con fallas en su resultado final al no poder lograr que los vecinos se rechacen de manera sistemática y hasta final de vida si así fuese necesario ejecutar.

La fraternidad aún existente en la nación parece superar los planes de exterminio de los adversarios del comunismo caribeño.

La unidad internacional de más de 82 naciones en torno a la democracia venezolana han prendido las alarmas cuando observan la puesta en vigencia de tal iniciativa inconstitucional.

Los Estados Unidos de América en pronta respuesta a través del Departamento de Estado han desnudado el verdadero designio de tal contenido en la persona de su vocera Heather Nauert.

La declarante indicó en rueda de periodistas: “La ilegítima asamblea constituyente lanzó su nueva herramienta para suprimir la libertad de expresión en Venezuela, incluida la libertad de prensa, con la aprobación de una nueva ley diseñada para suprimir las voces disidentes, que entró en vigor inmediatamente”, recogen medios de comunicación social.

Con este leguleyo documento Maduro desesperado intenta llevar los venezolanos a la cárcel para saciar su odio, ante la cada vez más indiferente Mesa de la Unidad Democrática.

Director de Venenoticias.

Esta historia fue publicada originalmente el 10 de noviembre de 2017, 0:54 p. m. with the headline "Nicolás Maduro, el dueño del odio."

Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA