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Opinión Sobre Venezuela

Venezuela: ¡El gobierno... al banquillo!

El presidente venezolano Hugo Chávez saluda a los asistentes a un acto de campaña en Caracas, el 4 de octubre del 2012.
El presidente venezolano Hugo Chávez saluda a los asistentes a un acto de campaña en Caracas, el 4 de octubre del 2012. EL Nuevo Herald

“No se gobierna inocentemente”.

Saint Just

Aprendemos en las aulas los abogados a distinguir, el gobierno del Estado, lo que a veces cuesta más al común advertir.

No es un asunto trivial o ligero. El Estado es lo permanente, es un marco jurídico y político donde el gobierno que va y viene, unos y otros en la historia, se mueve. Esta llamado el Estado a constituir, además, un elenco de parámetros y referencias que de suyo instituyen orientaciones y limites al gobierno que se debe a la Constitución y a la ley. No puede ni debe entonces el gobierno ir mas allá de lo que expresamente le permite el mandato normativo y, cabe recordar para teorizar un poco, que la andadura soberana del Estado trasciende al huésped ocasional del poder político que gobierna.

Esmein lo resume en una bella frase que traigo a colación y, “El Estado es la personificación jurídica de la nación soberana.” La fragua del Estado significa en lo estratégico, la institucionalidad del orden político y social en el que la nación vivirá. Por ello, también debe dejarse prístino, el sentido y ontología del gobierno como la organización que conduce al Estado, el piloto de la nave pues, ceñido sin embargo a la constitucionalidad y a la legalidad que le fijan su rango de tareas y le precisan, el alcance de sus ejecutorias.

Se solapan a veces, el gobierno y el Estado, en la percepción del ciudadano que aspira y reconoce en sus acciones al uno y como por antonomasia lo imputa al otro cuando a menudo es menester, cuidar la identidad de cada instituto, más allá del semblante que le apreciamos en la dinámica cotidiana. Y así, volviendo a las aulas, me detengo para analizar con los alumnos y concluir con ellos un aserto capital y es aquel que encierra, por cierto, la definición constitucional del ejercicio del gobierno en el Artículo 236 de la CRBV. Son atribuciones y obligaciones del presidente o presidenta de la República: 1. Cumplir y hacer cumplir esta Constitución y la ley.

Gobernar es pues, en nuestro criterio, asegurar el imperio de la Constitución y la ley actuando como complemento público que gestiona al poder público en las áreas de su competencia. Mas precisamente agregaremos, haciendo lo que la norma pauta se gobierna y salvo los naturales márgenes propios de la necesaria eventualmente discrecionalidad, gobernar es fundamentalmente, ejecutar, llevar a cabo, concretar y por eso se le llama a esa función, ejecutiva.

Me he detenido a sentar un criterio para desde esta colina conceptual, dirigir mi comentario hacia la crítica ciudadana que desolada se encuentra ante la evidencia de un gobierno que de manera sistemática se aparta, se aleja o pretende desconocer y sustituirlo y así usurpa al Estado.

En efecto; desde el inicio de la experiencia chavista se nota, como un rasgo dominante la violencia de la decisión y la contumacia de la articulación que la materializa. Son trazos recios los que el detentador chavista utiliza para echar a andar un programa, una política, una instrumentación. Se trata de hacer lo que se quiere siempre y no lo que se debe.

Hugo Rafael Chávez Frías (HRCHF), para legitimar un estilo brusco y desconsiderado de las distintas esferas que se acoplan en el trámite político, social, económico, constitucional, legal, institucional, se aferró al discurso revolucionario e inspiró una falacia retórica que llamó proceso si bien, el de HRCHF nos recuerda a Kafka, convirtió sus ademanes y gesticulaciones orgánico funcionales de gobierno, en un desafío constante al Estado y a la normativa.

HRCHF miró al país como al cuartel y a los ciudadanos, como a una tropa a la que había que hacerle sentir los rangos y la jerarquía. Con ayuda de sus lecturas de Ceressole edificó un plan llamado a prescindir paulatinamente de los distintos mecanismos de control del poder y se dedico a transgredir, bordear, evadir al Estado desde el gobierno quebrantándolo todo. Nada ni nadie quedó al margen del exceso, el desvío, el abuso del poder del gobierno, ni siquiera la vida y los derechos de los compatriotas que mansa e ingenuamente creyeron en el apego del hegemon naciente al estado de derecho y a la constitucionalidad.

Antes, sin embargo, penetró, contaminó, maleó de egoísmo a los poderes que hubieran podido tal vez contenerlo, inficionándolos de personalismo y trayendo a portentosas vanidades, engreídas y nulas de toda nulidad a su desempeño. HRCHF le compró el alma al poder creando entre civiles y militares una conchupancia concupiscente, que de consuno inocularon un síndrome de inmunodeficiencia administrativa que sometió al Estado y lo anuló en lo esencial. Gobernar fue entonces y especialmente desde el 2007, una permanente maniobra de usurpación del Estado por el gobierno.

En el camino el gobierno arruinó al Estado asaltando las finanzas públicas como autenticas aves de rapiña. Para hacerlo, desvencijó inescrupulosamente al BCV y a PDVSA, haciendo añicos los convenios cambiarios, desconoció y eludió las reglas de responsabilidad fiscal, hasta regularizar y banalizar el vicio que más adicciona al gobierno de Maduro ahora y es como antes dijimos e insistimos, la emisión de dinero inorgánico. El gobierno es un poderoso salvaje que quebrantándolo todo y sin ninguna contención, se droga con gasto público.

En lo social, es aun peor lo que desde el gobierno se ha hecho. Comencemos señalando el lisiado campo sindical y la malograda sociedad civil laboral. En efecto; el gobierno de HRCHF y el de Maduro acabaron con las representaciones de los trabajadores educativos, sanitarios, petroleros, universitarios, metalmecánicos, y cualesquiera otras.

La hipertrofia política y el desconocimiento o ya impúdicamente la infracción de la normativa de cualquier naturaleza duplico el tamaño del gobierno al tiempo que enanizó al Estado, lo redujo, lo vació de significación y contenido. Las misiones y su impresionante y deliberadamente incontrolado gasto, se hizo para prescindir de la estructura pública de educación y salud.

Otra de la misma campana observamos al ponderar lo acontecido con PDVSA. El discurso se acompañó de la transgresión de todos los instructivos precedentes cuyo seguimiento la hacía una empresa segura operativamente. Hoy en día carece de parámetros de administración distintos a aquellos que permiten los desvíos, extravíos y apropiaciones irregulares.

PDVSA está destruida y arruinada sin ninguna o muy poca capacidad para cumplir como otrora, sus roles y fallándole lastimosamente al Estado y a la nación. Apena verla convertida en chatarra, pero lastima e indigna más, al constatar su condición de inauditable.

¿Qué decir del aparato público que administra los servicios de agua, luz eléctrica, seguridad ciudadana, o aquellos de protección del ambiente? Somos testigos de una empresa depredadora inexorable e insaciable que envenena la Guayana venezolana con la colaboración del gobierno en ese grotesco pandemónium que llaman el arco minero.

De la Fuerza Armada Nacional ni hablar. HRCHF la mediatizó a su antojo, la manipuló como quiso, el despojo de su condición más preciada y me refiero a la que la hacía la defensora de la soberanía y la convirtió, en un apéndice militante asociado y protagónico del gobierno que por incompetente y deshonesto arruinó y despoja a la nación y a la república. En una guardia pretoriana fiel y leal a Nerón como aquella de Tigelino.

Puedo seguir enumerando y siempre lo haría enunciativamente sin embargo trayendo ejemplos de como un gobierno acabó con un Estado, lo desmembró, lo convirtió en forajido, lo desnaturalizó, pero concluiré citando el caso del Hospital Clínico Universitario, antes una gema brillante de la UCV y hoy, incapaz de llamársele realmente hospital universitario y gobernado por mafias, paramilitares, parásitos que le chupan la sangre y que gobiernan a nombre del gobierno chavisma madurista simplemente.

Los gobiernos de HRCHF y de Maduro, sacrificaron a la nación y al Estado para mantenerse y deletéreos ejercer contra todos sus torpes y malignos afanes. La historia y es bueno anunciárselos, no los absolverá ni mucho menos.

Político y escritor venezolano.

@nchittylaroche

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