Opinión Sobre Venezuela

Médicos venezolanos por la libertad, el comienzo para recuperar a un país

El barco hospital de la Marina de EEUU, USNS Comfort, durante un ejercicio el 12 de mayo de 2018.
El barco hospital de la Marina de EEUU, USNS Comfort, durante un ejercicio el 12 de mayo de 2018. U.S. Navy

La asociación de médicos venezolanos en el exilio procede a recopilar información de galenos voluntarios para apoyar la acometida humanitaria asistencial del hospital buque USNS Comfort de la marina de guerra norteamericana.

Más de un centenar de profesionales de la medicina son evaluados por el comando medico asistencial de la Marina de Guerra para incorporarse a esta misión de paz del USNS Comfort y así servir en cualquiera de sus etapas por el Caribe y Suramérica.

Dicha unidad, la cual arribará a territorio colombiano en los venideros días, es un centro asistencial flotante con 1,000 camas y está dotado con los más modernos equipos.

En momentos de enfrentamientos el USNS Comfort puede transportar 1,215 profesionales que les permite operar en su seno a la vez en 12 quirófanos.

Al desplazarse para llevar adelante misiones humanitarias, desarrollan evaluaciones que les conforma planificar la atención poblacional indicada con el fin de intervenciones correctivas también en la población civil afectada en áreas circunvecinas.

Las unidades militares se desplazarán escalonadamente por el mar territorial de Colombia para luego enfilar hacia el Pacífico, donde brindarán servicios humanitarios en época de paz a los desguarnecidos venezolanos.

Ecuador es el punto intermedio del deslizamiento que a pié realizan hacia ese país en la mitad del mundo, o bien un alto que les dé fuerzas para continuar hacia regiones andinas y naciones hermanas del cono sur.

Dichos ciudadanos ven mermadas sus condiciones físicas producto de la política esclavista del tirano en territorio venezolano Nicolás Maduro, asistido en su accionar de desmanes por bandas criminales de los llamados “bolichicos”, grupos de exterminio del Caribe y el Medio Oriente planetario.

A ello se le suma la imprevista caminata en calidad de refugiados que deben realizar por Suramérica la cual acelera la pérdida de elementos energéticos que en muchos casos, ya en tierra de libertad, los lleva a enfermedades e incluso la muerte por ausente reservas calóricas de sobrevivencia.

El canciller neogranadino indica la existencia de un millón de refugiados bolivarianos a orillas del río Magdalena.

Países del altiplano como del extremo sur acogen solidariamente cerca de 500,000 refugiados.

Cifras que extraoficialmente van en ascenso amenazan en convertir este éxodo en una crisis continental de imprevistas consecuencias sociales .

A estas alturas el gobierno de la histórica Nueva Granada ha indicado ante las Naciones Unidas no estar en condiciones de recibir a los desplazados venezolanos por cuanto la exigencia de servicios supera la infraestructura común.

Es tal el clamor que el ex presidente Juan Manuel Santos en funciones para ese momento no dudó en pedir la intervención humanitaria con fines políticos al denunciar ante la Asamblea General de La Sociedad Interamericana de Prensa al gobierno de Maduro, señalando que el dictador cambiaría la constitución legítima por un régimen unipartido y no electoral multiplural vigente.

Muchas son las negativas de las autoridades sobre la cifras dadas a conocer por la oposición sobre la salud.

Por ello traigo a nuestros lectores las estadísticas vertidas por el Instituto Nacional de Estadísticas en Venezuela en el año 2015 y que la FAO mostró en su informe, notando las ausencias futuras. Nada mejoró, los indicativos hasta nuestros días son macabros.

A continuación la última información oficial al respecto. “2015 estuvo marcado por el aumento de la pobreza extrema (49.9 por ciento) (3), la escasez de alimentos (entre 50-80 por ciento en rubros básicos), el incremento de la desnutrición y por una escalada inflacionaria (315.0 por ciento) que un año más tarde alcanzaría la inflación más alta del mundo (superior al 600 por ciento) (4)”.

No permitamos que nuestros hermanos sean extrañados en los territorios donde vayan para terminar convirtiéndose en parias, andrajosos o ilotas por ausente nacionalidad.

A los galenos venezolanos que hoy invaden los escritorios de la marina norteamericana con solicitudes de alistamiento en el USNS Comfort, nuestro agradecimiento por el paso adelante dado en lo que será la primera avanzada de muchas que sin cañones ni pistolas hará realidad recuperar a nuestra Venezuela. Dios acompañe a los médicos de la libertad.

Manuel Corao es el director de Venenoticias.

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