Opinión Sobre Venezuela

¿Dónde está el gobierno de transición en Venezuela?

Decenas de venezolanos se manifiestan contra el presidente Nicolás Maduro el jueves, frente a la sede de las Naciones Unidas en Nueva York, donde se encuentra participando en los debates del 73 periodo de sesiones de la Asamblea General. La embajadora estadounidense ante ONU, Nikki Haley, se unió a esta manifestación.
Decenas de venezolanos se manifiestan contra el presidente Nicolás Maduro el jueves, frente a la sede de las Naciones Unidas en Nueva York, donde se encuentra participando en los debates del 73 periodo de sesiones de la Asamblea General. La embajadora estadounidense ante ONU, Nikki Haley, se unió a esta manifestación. EFE

Cuando la Asamblea Nacional de Venezuela, único poder legislativo constitucional del país, juzgó al mandatario Nicolás Maduro Moros por ausencia absoluta del cargo, lo sentenció de manera firme y en consecuencia fue destituido como presidente de la república, tras el juicio iniciado en el cuarto trimestre del 2016 y finalizado en enero del 2017.

Maduro Moros no acata la decisión y ejerce el poder al margen de la Constitución nacional desde ese momento hasta nuestros días.

Posteriormente el Tribunal Supremo de Justicia en el exilio imputa al ciudadano Maduro por delitos de corrupción pública agravada. Procesado en ausencia fue desahuciado y condenado a finales de agosto de este año, decisión esta sin alzada por ser este tribunal la máxima autoridad.

La carta magna de Venezuela contempla la designación de mandos transitorios en casos de vacante autoridad, atribuciones contempladas dentro de las funciones políticas de la Asamblea Nacional, las cuales son de obligatorio cumplimiento.

Una vez tomadas las decisiones correspondientes al extrañamiento de Maduro como jefe del Poder Ejecutivo, los legisladores omitieron inexplicablemente cumplir con lo pautado en el legajo fundador; designar un presidente encargado.

El país queda en brasas; con un dictador al mando en armas y una institucionalidad existente a medias.

Sin entrar en consideraciones peyorativas por tan lamentable dirección, sin duda podemos afirmar es de temor ante el colombiano mandador la falta de compromiso con la democracia.

El miedo hace comprensible ciertas actuaciones, pero cuando se asume el compromiso de representar a un pueblo oprimido el deber superior por el bien de la patria se impone.

Lisonjas, amenazas, ofertas económicas de varios dígitos, bacanales, canonjías, persecución policial, ruego familiar, cesación laboral; debieron recibir los diputados electos por parte de individualidades corruptas del régimen para evitar que los legisladores cumplan con la palabra empeñada. ¿Habrán cedido ante el palaciego acoso?

Por cualquiera de estas u otras razones es repudiable lo actuado, ya que el común del ciudadano, desalentado, pensará que motivaciones inconfesables se activaron para traicionar la nacionalidad. Lamentablemente, por ahora, pudo más el temor reverencial ante el tirano que el sagrado compromiso con la patria.

Tampoco los diputados institucionalistas y corajudos han denunciado a los legisladores que se ausentaron en la decisión final que no se pudo tomar en su momento.

Con la designación de la autoridad eventual, al llamado hacer realidad la ayuda humanitaria no hubiese podido evitar Maduro Moros por carecer de legalidad y legitimidad en el desempeño de la magistratura por premisa obligatoria de la Asamblea Nacional y el Tribunal Supremo de Justicia en el exilio.

En momentos que el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas debe conocer sobre la crisis humanitaria que padecen los suramericanos; a Rusia y China con una autoridad ejecutiva legal en el exilio les costaría mucho cuadrarse con el tirano que tantos males ha traído a la nación.

Para el momento de salir este escrito seis países: Argentina, Colombia, Chile, Paraguay, Perú y Canadá, firmaron e introdujeron un documento ante la Corte Penal Internacional acusando a Nicolás Maduro Moros de cometer delitos de lesa humanidad a los venezolanos.

Una autoridad temporal estaría en capacidad institucional de hacer frente a la defensa del tirano ante el CIP por derecho propio ya que Maduro no representa a Venezuela.

Su potestad por llenar los extremos de ley contribuiría con mayor eficiencia a la carga de la prueba que hoy naciones hermanas realizarán.

El grupo de los 11 reafirma desde Lima que continuarán buscando soluciones políticas de consenso para mitigar el hambre, las epidemias, la institucionalidad y la inseguridad personal.

Ochenta y cuatro por ciento de venezolanos piden a gritos que Maduro Moros se vaya; una clara superioridad de 97 naciones ante la ONU requieren proteger a los venezolanos; la superioridad de gobiernos de América Latina y el Caribe reunidos en la Organización de Estados Americanos solicitan castigo ejemplar.

Sin embargo, las tendencias en Venezuela representadas en la Asamblea Nacional no acuerdan designar un gobierno de transición que llene el vacío de poder y libere a los venezolanos de la maldad comunista.

Manuel Corao es el director de Venenoticias.

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