GUILLERMO I. MARTÍNEZ: Venezuela desde el punto de vista de un cubano
Tengo que admitir que no escribo esta columna con la imparcialidad que debe tener un periodista. Hasta los columnistas de quien se espera den opiniones, deben mantener un balance, aunque sea mínimo.
Lo digo de frente: en esta columna no puedo.
He seguido los acontecimientos en Venezuela como todo un fanático del deporte con la camiseta puesta y disfrutando los tantos a favor y sufriendo los en contra.
Por suerte, esta semana las noticias de Venezuela han sido muy buenas, por lo menos desde el punto de vista de un periodista que salió de Cuba hace 55 años y que ha perdido las esperanzas de recobrar no las propiedades, sino la patria.
Cuba tuvo la desgracia de ser el primer gobierno abiertamente comunista en el hemisferio y ha sabido torear a más de una decena de presidentes y gobiernos estadounidenses.
Aun hoy día hay quienes creen que llevándoles regalitos a los hermanos Castro o a sus familiares y compinches se puede recobrar por lo menos una pizca de libertad y democracia.
La suerte de Venezuela ha sido otra y si no puedo disfrutar lo que quiero para Cuba, por lo menos puedo deleitarme al ver como un gobierno aliado de los Castro por más de 20 años se desmorona, poco a poco.
Hay muchos que nunca creyeron que este día llegaría. Admito nuevamente que no estaba yo entre los optimistas.
Pero los venezolanos no vacilaron. Aprovecharon todas las oportunidades. Vieron como el gobierno se tambaleaba con la muerte del comandante Hugo Chávez. Decidieron forzar al gobierno de Nicolás Maduro a tener elecciones y en las mismas se aseguraron que con observadores imparciales tenían la oportunidad de ganar una mayoría de los escaños en la Asamblea Nacional.
A principios de semana las cosas se complicaron. El presidente Maduro trató de impugnar las victorias de varios de los parlamentarios electos para quitarle a la oposición una mayoría calificada que impediría que el presidente pudiese vetar sus leyes.
Tres factores decidieron el juego a favor de la oposición.
▪ El precio del petróleo que hace poco más de un año se vendía a más de $100 el barril cayó estrepitosamente a menos de $35 el barril.
▪ La falta de abastecimiento de productos de primera necesidad y la criminalidad desaforada hicieron mella en un pueblo que desde hace meses salía a la calle a protestar con frecuencia.
▪ Las fuerzas armadas del país se dieron cuenta que el pueblo había abandonado al gobierno y que al menos que los militares respaldaran al pueblo el país iba a un caos económico y político.
Los militares decidieron el partido. Le dejaron ver claramente al presidente Maduro, al ex presidente de la Asamblea Nacional Diosdado Cabello y a otros altos funcionarios gubernamentales que las fuerzas armadas iban a respaldar al pueblo.
Y así lo hicieron.
El lunes en la mañana hubo forcejeo por ver quien ocupaba el recinto de la Asamblea Nacional. Pero la sangre no llegó al río y a media mañana con el respaldo de los militares, la oposición venezolana tenía la mayoría absoluta en el poder legislativo.
Si bien ahora se puede vaticinar una lucha intestina por ver quién manda en el país, está claro que el ejército respalda a la Asamblea Legislativa y que Nicolás Maduro está aislado y con pocas fuerzas políticas en el Palacio de Miraflores.
Pero desde el punto de vista de un cubano que en 56 años ha perdido las esperanzas de que en Cuba ocurra algo parecido a lo de Venezuela, lo ocurrido en el país andino es espectacular.
Por lo menos los venezolanos están a punto de lograr lo que los cubanos en más de medio siglo no hemos podido hacer. No siento envidia por los venezolanos. Lo que siento es un orgullo enorme en ver lo que han logrado.
Espero que algún día –y ruego que ese día no sea muy lejano– los cubanos también podamos disfrutar de una bocanada de aire fresco y democrático. Mientras, sentí un gran orgullo al ver que esos patriotas venezolanos que recuperaron la Asamblea Nacional fueron y quitaron de las paredes todas las fotos de Chávez.
Los venezolanos ahora tienen oportunidad de lograr un pronto retorno a una verdadera democracia. Y yo estaré desde mi tribuna aplaudiendo todos los triunfos de mis hermanos venezolanos.
Periodista cubano.
Guimar123@gmail.com
Esta historia fue publicada originalmente el 8 de enero de 2016, 11:57 a. m. with the headline "GUILLERMO I. MARTÍNEZ: Venezuela desde el punto de vista de un cubano."