Andreína
Se dice que las andaluzas que son hijas, esposas y madres de toreros, se acostumbran a vivir con el miedo, con el corazón en la boca, porque sus hombres arriesgan la vida en la plaza, ante astados de quinientos kilos, cada domingo de fiesta brava.
Y es que a los matadores de trajes de luces, coletas y banderillas, nadie los obliga a su riesgo, ellos lo asumen por una pulsión ancestral, para cumplir “el eco de sangre a que responden”. Pero ese no es el caso de la joven periodista venezolana Andreína Baduel, hija, hermana y novia de perseguidos políticos.
Su padre, el General en Jefe Raúl Isaías Baduel, tiene más de siete años preso y confinado, porque Raúl Castro convenció al aturdido Hugo Chávez de que su compadre Baduel era un enemigo. La verdad es que Baduel era peligroso para los Castro, porque le irritaba el descaro de la intromisión cubana en las Fuerzas Armadas de Venezuela.
Su hermano, Raúl Emilio Baduel, lleva más de dos años en la cárcel por una orden de Nicolás Maduro, que cumplió la jueza sumisa Iris Araujo; y su único delito es ser hijo del General. A Raúl Emilio lo torturan si su padre se atreve a emitir opiniones críticas al castrochavismo.
Su novio, Gerardo Ernesto Carrero Delgado, durante estos dos últimos años sufre vejaciones en los calabozos de Maduro y Castro, por promover manifestaciones pacíficas frente a las oficinas de la ONU. Su carcelera fue la jueza María Eugenia Núñez.
Hace un tiempo conversé con Andreína Baduel en República Dominicana. Comprobé que ella es de esas mujeres criollas recias, que no se rinden, a las que no quiebra el dolor. De esas mujeres que los Castro, Chávez y Maduro odian y temen, porque no tienen manera de doblegarlas.
Escritor, periodista y político venezolano.
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Esta historia fue publicada originalmente el 6 de mayo de 2016, 2:39 p. m. with the headline "Andreína."