Opinión Sobre Venezuela

SERGIO MUÑOZ BATA: ¡No nos callarán!

El próximo 27 de febrero, el diario que Teodoro Petkoff dirige en Caracas y del cual soy orgulloso colaborador, dejará de publicarse pero esto de ninguna manera significa que las voces de los valientes periodistas de Tal Cual serán silenciadas. A través de nuevas plataformas seguirán informando a los venezolanos del acontecer nacional y mundial y denunciando los abusos del régimen antidemocrático que hoy desgobierna al país.

A sus 83 años, Petkoff seguirá invicto en la derrota, fiel a sus principios y resistiendo el acoso de un gobierno que le ha hostigado desde la fundación del diario Tal Cual hace 15 años. Para callar a un hombre de la fortaleza de Petkoff se necesita mucho más de lo que tienen el actual presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y el presidente de la Asamblea Estatal, Diosdado Cabello.

Brillante economista, Petkoff se distinguió en la resistencia estudiantil contra la dictadura de Marcos Pérez Jiménez como líder del Partido Comunista venezolano y legendario comandante guerrillero en la década de los 50.

Su devastadora crítica a la invasión de las fuerzas del Pacto de Varsovia a Checoslovaquia y su vigorosa defensa de la Primavera de Praga, una experiencia que la suerte quiso que me tocara vivir aunque fuera solo por una semana, me dejó marcado de por vida. Su libro, Checoslovaquia: el socialismo como problema, le valió el inmenso honor de que Leonid Brézhnev le declarara enemigo de la Unión Soviética.

Sus inconformidades con el Partido Comunista venezolano le llevaron a fundar el Movimiento al Socialismo, una organización política que proponía un socialismo con rostro humano. Fue diputado al Congreso Nacional de Venezuela, dos veces candidato presidencial y ministro de planeación durante la segunda presidencia de Rafael Caldera. Separado del MAS cuando este se decantó a favor de la candidatura de Hugo Chávez a la presidencia, Petkoff derivó al periodismo primero en El Mundo y posteriormente en Tal Cual a partir del año 2000.

En la carta que Xabier Coscojuela, el jefe de redacción del rotativo, nos mandó a los colaboradores del diario, nos informa que el cierre se debió al “cerco económico” y el “cerco a los anunciantes” que ha sufrido Tal Cual, así como a los siete juicios que ha enfrentado por presuntamente cometer actos de difamación. “En promedio, hemos tenido que enfrentar un juicio cada dos años”. En todo este tiempo, agrega Coscojuela, los directivos del rotativo “han sido hostigados incesantemente”. En 2007, un tribunal de menores les condenó a pagar una multa equivalente a 200,000 dólares al cambio oficial, luego de que desde una columna de humor en sus páginas se dirigiera una “carta” a la hija menor del comandante Chávez, Rosinés. La multa se saldó con donaciones de lectores y ciudadanos de a pie. Gabriel García Márquez fue uno de los más distinguidos donantes.

En octubre de 2014 la falta de suministro de papel casi llevó al diario al cierre y también se vio gravemente afectado el mismo mes del año pasado cuando el Grupo Últimas Noticias se negó a seguir imprimiendo Tal Cual en sus instalaciones, argumentando que no tenía la capacidad operativa para hacerlo.

Ese mismo año, Cabello demandó a un columnista externo, a Teodoro y a la junta directiva del diario por difamación agravada, un “delito” que implicaría de dos a cuatro años de cárcel y multas y que, por lo pronto, obliga a los acusados a presentarse semanalmente ante el Tribunal y les impide salir del país sin previa autorización.

En un momento histórico en el que filas interminables de ciudadanos se forman para entrar a los anaqueles vacíos de las tiendas en busca de productos básicos como leche, carne, papel higiénico, detergentes; en que el precio promedio del petróleo, pilar de la economía venezolana, ha caído un 60%; en el que no existe la separación de poderes, se hostiga al sector privado y la inseguridad es alarmante y en el que el gobierno controla todo, no se puede permitir la desaparición de un diario independiente como Tal Cual.

Quienes aspiramos a ver una Venezuela democrática en la que se respeten los derechos humanos y se tracen puentes de entendimiento entre los venezolanos, tenemos que colaborar con Teodoro y su puñado de valientes periodistas presionando al gobierno venezolano para que cese el hostigamiento.

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