Trasfondo

Agua de miedo: ¿es el grifo una amenaza en Estados Unidos?

La Florida es el segundo estado con más violaciones de la Ley de Agua Potable registradas en Estados Unidos, según el estudio, elaborado por el Consejo para la Defensa de Recursos Naturales (NRDC).
La Florida es el segundo estado con más violaciones de la Ley de Agua Potable registradas en Estados Unidos, según el estudio, elaborado por el Consejo para la Defensa de Recursos Naturales (NRDC). Getty Images/iStockphoto

Una señal de alerta debe encenderse cuando beba un vaso o una botella de agua. A partir de ahora debe asegurarse de cuáles son las características del agua que ingiere o emplea para preparar sus alimentos.

El informe Amenazas en el grifo: violaciones generalizadas destacan la necesidad de invertir en infraestructuras y protecciones del agua potable encontró que cerca de 77 millones de personas, alrededor de un cuarto de la población de Estados Unidos, recibieron agua potable de sistemas que reportaron irregularidades que variaron desde contaminación por arsénico o nitratos, así como el no proceder con la toma de muestras requeridas o no divulgar los niveles detectados de contaminación.

El estudio, elaborado por el Consejo para la Defensa de Recursos Naturales (NRDC por sus siglas en inglés), sobre las violaciones de la Ley de Agua Potable registradas en Estados Unidos durante 2015, arrrojó que una docena de estados concentra la mayoría de las violaciones, en este orden: Texas, Florida, Pennsylvania, Nueva Jersey, Georgia, Washington, Ohio, California, Arizona, Kentucky, Wisconsin y Maryland.

El estado de la Florida es el segundo peor de la nación en lo que se refiere a la condición de su agua potable.

En la Florida no hemos invertido lo necesario, para proteger y poner al día estos sistemas de distribución y además hemos ignorado el hecho de que debido al cambio climático y a las inundaciones que nos están afectando y demás, tenemos una necesidad más grande de tener sistemas modernos, o que al menos estén al día, para evitar este tipo de contaminación”, aseveró en entrevista para el Nuevo Herald la abogada de NRDC, Adrianna Quintero.

El análisis del NRDC destaca que la situación se torna grave y aún más preocupante, tomando en cuenta los recortes al presupuesto del 2018 a la Agencia de Protección Ambiental (EPA) por parte del gobierno del presidente Donald Trump, quien redujo $2,600 millones (de $8,200 millones) los fondos de esa dependencia.

218 millones de personas en el país reciben agua potable contaminada con cromo VI

Mildred Real, directora ejecutiva de América Verde

Mildred Real, directora ejecutiva de la organización América Verde, aclaró en entrevista a el Nuevo Herald que “la razón por la que estos 12 estados están en la lista es porque falló alguno de sus distribuidores de agua principales, que cubren poblaciones grandes, no necesariamente todo el estado. Por ejemplo, en el caso de Florida, no se puede decir que todos los floridanos estuvieron expuestos, sino los floridanos que dependieron de esos servicios de agua específicamente”.

Una de las áreas que fue surtida con agua que presentaba niveles riesgosos de cromo VI (hexavalente), de acuerdo con el informe, fue Miami Dade. “Miami-Dade County Water & Sewer Department, que surte a 2.1 millones de personas en Miami-Dade, tiene positivo en 12 muestras con un promedio inseguro de 0.085 partes por millón. La cifra segura de cromo VI en el agua es de 0.02 partes por millón. Este es uno de los contaminantes del agua que, en términos generales de la Florida, salió más alto”, destaca Real.

El cromo VI es el mismo contaminante del agua que provocó el caso de las personas enfermas de cáncer en el pueblo de Hinkley, California, por el cual fue reconocida la labor de la asistente jurídica y activista Erin Brockovich, a mediados de los años 1990. Otro antecedente es el ocurrido en 2014 en Flint, poblado donde se detectaron niveles tóxicos de cobre y plomo en el agua proveniente del sistema hídrico de la ciudad de Detroit, Michigan.

“Sabemos que existen enfermedades que son relacionadas. La preocupación principal de esto es que nosotros ya sabemos lo que pasó en Flint y la cantidad de niños que tienen cáncer en la localidad, como consecuencia de que no se tomaron las precauciones. Tenemos un escándalo en evolución y es que están casi todos los estados del país con cromo VI. Son 218 millones de personas en el país que reciben agua potable contaminada con cromo VI”, aseveró Real.

El Consejo para la Defensa de Recursos Naturales propone a las autoridades mejorar la infraestructura del agua, modernizar las plantas de tratamiento de agua potable, fortalecer y hacer cumplir las regulaciones existentes y establecer nuevas, así como desarrollar un sistema de prueba más sólido para los contaminantes del agua potable.

La situación de la Florida es comprometida, mencionó Quintero. “Millones de latinos estamos bebiendo agua que podría estar contaminada y no tenemos manera de saberlo. El gobierno tiene la obligación de asegurar que estemos protegidos y como punto de partida debe hacer cumplir la ley y exigir que proveedores de agua hagan las pruebas requeridas y divulguen los resultados. Es hora de que se hagan las inversiones necesarias para traer estos sistemas de distribución de agua al siglo 21 y no seguir poniendo en peligro la salud de nuestros hijos”, refirió Quintero, también directora ejecutiva de la organización Voces Verdes.

Los condados de Palm Beach y Broward, entre otros, también fueron surtidos con aguas que presentaban niveles riesgosos de contaminación, de acuerdo con el informe de NRDC.

La reciente legislación en torno al agua, impulsada por la gobernación de Florida, fue criticada por Leal. “En la Florida, tenemos una norma de contaminación del agua que fue aprobada el año pasado, y digo una norma de contaminación del agua porque teníamos ciertos parámetros que no estaban siendo legislados y la gente de protección ambiental ya había presionado en diversas oportunidades al estado de la Florida para que regularan ese tipo de contaminantes, y bajo esta excusa el estado de la Florida tomó la decisión de aprobar una norma en la cual, por el contrario, se aumentan los niveles de químicos permitidos”.

“Le aumentamos el nivel de benceno en el agua, bajo un supuesto método que se inventó el gobierno de la Florida, para señalar que en base a la cantidad de agua y a las costumbres y a la forma en que nos manejamos los floridanos, en otras palabras, como que si tuviéramos un ADN diferente al del resto del país, nosotros podríamos resistir ese nivel de contaminación de benceno. Cuando ya estábamos por encima del nivel federal, lo teníamos en 0.14, lo subimos a 0.18 y el nivel federal es 0.12”, ironizó la ejecutiva de América Verde.

Desconocimiento de la contaminación

El problema es complejo, así como su solución, coinciden expertos ambientalistas que denuncian que existen no solo violaciones al tratamiento del agua y omisiones a su medición, sino también inadecuación de las leyes actuales a los recientes avances de la ciencia sobre cuál debería ser el balance del agua ante los efectos de contaminantes en la salud.

Afirman que además existe retraso en la información y que el ciudadano común se entera tarde de fallas en el tratamiento del agua que emplea para cocinar y beber. Como se aprecia, en el informe de NRDC se mencionan cifras de 2015, porque las de 2016 serán publicadas a principio de mayo y junio.

Mildred Real indicó que “eso nos está dando un problema más grave, pues estamos reconociendo los problemas después de haber sido expuestos al riesgo. En junio-julio tienen que publicar el informe de 2016, han pasado seis meses desde que nosotros terminamos de tomar el agua de 2016”.

“Si por ejemplo en abril de 2016, tuviste una exposición a unas cantidades de contaminantes lo suficientemente altas como para causar un impacto en tu salud y lo dividimos entre los 12 meses del año, suena alto porque va a salir alto, pero no tan alto y te estás enterando ahora. Los usuarios deben conocer esta situación en el momento en que están expuestos a la fuente de contaminación, porque es cuando pueden tomar precauciones”, añadió.

Leyes desactualizadas

La directora ejecutiva de América Verde indica que a pesar de que existen leyes en materia del tratamiento del agua potable, las normas actuales no están suficientemente documentadas y evaluadas, como para reconocer debilidades que se están permitiendo en torno a los niveles de plomo y cobre, así como vacíos jurídicos en torno a en torno a la regulación del cromo VI.

“Cuando los departamentos de distribución de agua dicen que están cumpliendo con la ley y que el agua de ellos potable, es correcto, porque satisfacen lo que la ley contempla, que es agua potable y cumple con las normas; pero en realidad, como no existen normas en cromo VI, entonces no es tan cierta esa afirmación de que estamos consumiendo agua potable, porque la falta de una norma hace que ese parámetro no se esté evaluando ni se esté considerando al momento de declarar que el agua es potable. Realmente el agua cumple con la legislación actual, pero si no hay legislación, igualito nos estamos contaminando”, afirma Real.

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Para evitar la presencia de cromo VI, use un filtro de ósmosis inversa. Medioimages/Photodisc Getty Images

Otras irregulares prácticas se realizarían en materia de control de los niveles de plomo y cobre en el agua, debido a deficiencias en las normas para la recogida de las muestras, de acuerdo con la ambientalista. “Cuando se le exige a las empresas que tomen equis cantidad de muestras, no se le especifica que tienen que abrir el grifo y enseguida tomar la muestra del agua. ¿Qué pasa? Cuando el agua está retenida en las tuberías absorbe el plomo y el cobre si el agua es ácida, si no ha sido tratada suficientemente bien como para que esté alcalina. Entonces, si abres el grifo y dejas correr dos o tres galones y después tomas la muestra, te sale que no hay nada. Pero si enseguida la tomas, te va a salir alta en niveles de plomo y en niveles de cobre”.

“Ya se sabe que eso es lo que hacen los distribuidores cuando van a tomar las muestras. Ahora, a todos nos enseñaron que no desperdiciemos el agua, que se tome el primer chorro. Basta seguir ocultando esto y no decirle a la gente lo que está sucediendo para que tome precauciones. Tan sencillo como decirle: tenemos que desperdiciar agua, porque el agua que ha estado retenida en las tuberías, mientras no estaba en casa, lo va a llenar de plomo, cobre”, denunció Real.

El agua en la botella no es garantía de pureza

Algunas de las botellas de agua que se compran en los mercados es agua del grifo, filtrada. Otra sí provienen de manantiales que son protegidos. Pero existe desconocimiento en torno a este asunto. “Y ese es el problema, que es muy difícil saber si el agua que está en esa botella realmente tiene un nivel de pureza mejor que el que sale del grifo”, indica Quintero.

“No sabemos qué hay en el agua que bebemos, inclusive en la embotellada, porque las leyes de protección del agua potable y los sistemas de distribución son obsoletos. Si no bebes agua en las piedras del manantial, el agua no es segura hasta que te demuestren lo contrario. Y, las personas con el sistema inmune comprometido y los niños, deben tomar medidas para purificarla, siempre”, dijo Real.

Los expertos recomiendan aprender a leer la etiqueta de las botellas. “El agua embotellada en Estados Unidos, en general, dice ‘tap water’, es decir, agua de grifo. En las etiquetas tratan de sostener que es ‘agua de manantial’, porque obviamente es la fuente. El agua que yo recibo en mi casa también puede ser de manantial, porque la fuente de donde el Distrito de Administración de Agua del sur de la Florida recoge el agua es de manantial. Pero ha pasado por 50 mil tuberías y ha sido tratada para poder llegar a esas tuberías, es decir, que estamos en lo mismo. En Estados Unidos, las 180 principales marcas de agua embotellada dieron positivo con Cromo VI el año pasado, en la evaluación que se hizo a escala nacional”, indicó Real.

“Si la botella no identifica a dónde se puede llamar para recibir un informe de la calidad del agua, entonces sencillamente no la compre. Porque no están dispuestos a revelar información sobre el contenido del agua que tiene la botella”, alertó la directora ejecutiva de América Verde.

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¿Qué hacer?

A continuación, una serie de recomendaciones que brindan estas expertas en materia de tratamiento de agua

1.- Conocer el reporte de su localidad. El proveedor está obligado a presentar el más reciente informe.

2.- Hervir el agua por poco tiempo, en caso de que se quiera eliminar bacterias. “En muchas ocasiones se dice: hay que hervir el agua, pero no especifican que después de un minuto hirviendo el agua, se está concentrando los metales como el plomo y el cromo, así que solamente puede hervirla un minuto si lo que quiere es eliminar bacterias”, señaló la directora ejecutiva de América Verde.

3.-Usar filtros, dependiendo de los metales contaminantes. Para evitar el plomo y el cobre, tener un filtro de carbón. Para evitar la presencia de cromo VI, usar un filtro de ósmosis inversa. “Si la botella de agua potable dice que ha sido filtrada por ósmosis inversa, el agua de la botella ha sido apropiadamente tratada como para eliminar ese contaminante”, indicó Real.

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