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Carlucho: ‘Me gustaría que mis hijas nunca dejen de llamarme papi’

Carlucho en jaque por la chispa de su hija

El humorista cubano Carlucho comparte el set de 'El Happy Hour' con su hija menor, Lía María, quien quiere seguir sus pasos.
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El humorista cubano Carlucho comparte el set de 'El Happy Hour' con su hija menor, Lía María, quien quiere seguir sus pasos.

El comediante Carlucho ha recibido infinidad de regalos de sus hijas por el Día de los Padres. Sin embargo, considera que el mejor de ellos ha sido el amor incondicional que le profesan a cada minuto.

“Me gustaría que sigan siendo tan amorosas y respetuosas como hasta ahora, que me sigan permitiendo ser el padre, el amigo y el confidente hasta el último día de mi vida. ¡Ah!, y que nunca dejen de llamarme ‘papi’”, expresó Carlucho poco antes de comenzar la transmisión de El Happy Hour (América TeVé, lunes a viernes, 7 p.m.), el programa de variedades que conduce desde hace seis años.

Sobre sus planes pare el domingo, el artista anunció que lo pasará en Cancún junto al empresario Raúl Santoyo, a quien considera su mentor.

Me gustaría que mis hijas sigan siendo tan amorosas y respetuosas como hasta ahora, que me sigan permitiendo ser el padre, el amigo y el confidente hasta el último día de mi vida

Carlucho, comediante

“Santoyo tiene mucho que ver con los logros que he alcanzado en mi carrera. Ha sido mi guía, mi tutor, es como un padre para mí. Pero antes de viajar a México, me iré a cenar con mis hijas para celebrar el Día de los Padres, por adelantado”, dijo el artista, cuyo verdadero nombre es José Carlos Pérez.

El humorista cubano Carlucho comparte el set de 'El Happy Hour' con su hija menor, Lía María, quien quiere seguir sus pasos.

Al referirse a Mia Carla, la mayor, de 16 años, Carlucho dijo que “es muy estudiosa y disciplinada”, y que disfruta el teatro y todas las manifestaciones artísticas.

“Cuando me dice que quiere ser crítica de arte le recuerdo que para salir adelante en esa profesión tiene que prepararse mucho”, agregó el comediante. En cuanto a Lía María, de 10 años, señaló que lleva la actuación en los genes.

La pequeña suele participar en El Happy Hour, ya sea conversando con el padre o en el cuadro de comedias.

“Primero me comentó que quería ‘ayudarme’ en el programa; y cuando le pregunté en qué consistiría la ayuda, me confesó que le gustaría dialogar conmigo sobre ‘cualquier tema’ y actuar en los sketches”, recordó Carlucho. “Y aunque le expliqué que esta carrera no es muy agradecida y está llena de altas y bajas, la vi tan decidida que no pude convencerla de lo contrario”.

Mia Carla y Lia María están muy conscientes de quienes son su mamá y su papá. Cuando su madre y yo decidimos separarnos les explicamos los motivos y ellas entendieron

Carlucho, comediante

El humorista no vive con sus hijas desde que se separó de su ex esposa hace un año. Pero eso no ha impedido que se mantenga en comunicación con ellas cada minuto. Y tiene la oportunidad de verlas cuando quiere.

“Mia Carla y Lia María están muy conscientes de quienes son su mamá y su papá. Cuando su madre y yo decidimos separarnos les explicamos los motivos y ellas entendieron. Y es que todo transcurrió de manera pacífica y en el plano familiar. No fue traumático. Mis hijas son afortunadas. Tienen una madre amantísima que siempre está al tanto de ellas”, afirmó el comediante, tras aseverar que sus herederas se llevan muy bien con su nueva pareja.


“Mis hijas han aceptado a mi novia sin poner objeción. Cuando estamos juntos nos vamos de tiendas o a pasear. La dinámica familiar no se ha perdido”, afirmó.

Carlucho no es de los que piensa que “las hijas son de los padres”, como afirma mucha gente. Aunque se siente muy querido por ellas, sostiene que prefieren a su mamá, “que es su amiga, su confidente y su guía espiritual”.

Carlucho no es de los que piensa que ‘las hijas son de los padres’, como afirma mucha gente. Aunque se siente muy querido por ellas, sostiene que prefieren a su mamá, ‘que es su amiga, su confidente y su doctora’

“Pude estar junto a mi madre hasta el día de su muerte. Por eso entiendo el lugar que ocupa la madre para los hijos”, dijo el humorista de 45 años, quien convivió “muy poco” con su padre.

“Pese a que viví poco tiempo con mi padre, porque se divorció de mi madre cuando yo era un niño, nunca me sentí desatendido por él. Recuerdo que conservaba los recortes de prensa que hablaban de mí y nunca se perdía mis shows en los centros nocturnos. Estaba orgulloso de mis triunfos”, evocó Carlucho, cuyo progenitor falleció en La Habana, hace 15 años.


El humorista confesó que en sus ancestros no hay artistas, “solo bodegueros de Güira de Melena”, acotó. Pero como siempre quiso ser actor, en cuanto se le presentó la oportunidad ingresó al Instituto Superior de Arte de Cuba (ISA), del que no llegó a graduarse. Cuando cursaba el segundo año, el director escénico Armando Suárez del Villar, que fungía como decano de la institución, le sugirió que abandonara la carrera.

“Me dijo que yo era un artista empírico y que solo necesitaba foguearme en las tablas”, evocó Carlucho. “Y aunque en ese momento pensé que me estaba echando, el tiempo me demostró que fue uno de los mejores consejos que recibí”.

[Atravesar la frontera] fue una operación riesgosa porque traíamos a nuestra bebé. Pero era el precio que había que pagar para que creciera en libertad

Carlucho, comediante

Una vez en la calle, el joven comediante trabajó en varias compañías teatrales hasta que fundó Los Bofumaníacos, un grupo que rescató las tradiciones del teatro vernáculo cubano, con el cual se presentó “en toda la isla, Italia y varios países latinoamericanos” durante nueve años.

“Las tablas que adquirí allí me han servido hasta hoy, cuando tengo que sortear los imprevistos que se me presentan en El Happy Hour, que sale en vivo”, reconoció el actor, que para burlar la censura en Cuba recurría al doble discurso por si alguien lo cuestionaba.

“Fue una etapa muy difícil, pero era una manera de sobrevivir”, añadió. “A veces nos suspendían las giras o cerraban los teatros con cualquier pretexto”.

Trabajar contra el tiempo y con pocos recursos es el mayor desafío de ‘El Happy Hour’. Si el programa sale al aire todos los días es por la voluntad del equipo y los empresarios que lo respaldan

Carlucho, comediante

En el año 2000, el comediante voló a México como parte de una gira en la que se le permitió viajar con su ex esposa y su hija mayor, de ocho meses de nacida. Sin pensarlo dos veces, la pareja atravesó la frontera con Estados Unidos con miras a seguir hasta Miami.

“Fue una operación riesgosa porque traíamos a nuestra bebé. Pero era el precio que había que pagar para que creciera en libertad. Es el mejor regalo que he podido hacerles a mis hijas”, dijo Carlucho, quien, luego de darse a conocer con sus rutinas en el desaparecido canal TVC, el primer sitio de Miami que le abrió las puertas, fue contratado por America TeVé, donde se presentó en El Show de Fernando Hidalgo, El mikimbín de Miami y La cosa Nostra, entre otros espacios que hicieron época en el canal.

El humorista prepara la serie ‘Un año después del éxodo’, sobre el destino de los cubanos que quedaron varados en Costa Rica

“Trabajar contra el tiempo y con pocos recursos es el mayor desafío de El Happy Hour. Si el programa sale al aire todos los días es por la voluntad del equipo y los empresarios que lo respaldan”, destacó el animador, que suele desdoblarse en la pionerita Yusislady o La Madrina, entre otros personajes que comentan el acontecer diario de la ciudad.

Entretanto, el humorista prepara, junto al empresario Humberto González, la serie Un año después del éxodo, sobre el destino de los cubanos que quedaron varados en Costa Rica, en el 2016.

“Se estrenará en agosto en varias emisiones de El Happy Hour”, anticipó Carlucho, quien por el momento no vislumbra presentarse en los centros nocturnos de la ciudad, como acostumbraba, “porque el programa me absorbe todo el tiempo”.

Siga a Arturo Arias-Polo en Twitter: @arturoariaspolo

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