Trasfondo

Ensayo militar norcoreano: ¿motivo de alarma o propaganda para control interno?

Una persona observa la transmisión televisiva del lanzamiento de un misil norcoreano el 4 de julio, en la Seoul Railway Station en Seúl, Corea del Sur.
Una persona observa la transmisión televisiva del lanzamiento de un misil norcoreano el 4 de julio, en la Seoul Railway Station en Seúl, Corea del Sur. Getty Images

Una “victoria brillante”, un éxito “emocionante”. La “fase final” de una confrontación con Estados Unidos. La promesa de más “paquetes de regalo”.

La prensa norcoreana y el líder Kim Jong Un no cabían en sí de la dicha tras el primer ensayo de misiles balísticos de largo alcance y la prensa nacional lo publicitó como un evento histórico, una oportunidad ideal para magnificar la imagen del dictador y de los militares.

En algunos aspectos, el ensayo es realmente un logro importante. Pero, como siempre en Corea del Norte, hay razones para ser escépticos.

La gente en el campo sigue sin tener qué comer. La economía es del tercer mundo, con una enorme corrupción y grandes abusos a los derechos humanos. El país es detestado, temido y sancionado por sus vecinos. Y todavía hay por delante varios años de ensayos y progresos antes de que los misiles balísticos intercontinentales norcoreanos realmente sirvan para algo.

De todos modos, luego de décadas de empeñosa dedicación, este pequeño y empobrecido país está mucho más cerca de contar con algo que solo tienen Estados Unidos, Rusia y un puñado de países: misiles balísticos intercontinentales con capacidad nuclear.

Un vistazo al significado de todo esto:

Paquetes de regalo

LA PROPAGANDA. “El Respetado Líder Supremo Kim Jong Un”, con una “amplia sonrisa en su rostro”, exhortó a sus científicos a continuar “enviando frecuentemente ‘paquetes de regalo’ grandes y pequeños a los yanquis para que no se sientan cansados”.

LO QUE SIGNIFICARÍA: Pyongyang, con esta actitud mitad pavoneo, mitad amenaza, probablemente esté pensando en hacer más ensayos.

Es un gesto desafiante –después de todo, esos ensayos están prohibidos por las Naciones Unidas– que revela algo igualmente importante y menos halagador sobre el Norte: más ensayos implican una señal de debilidad.

Esta propaganda ayuda a cimentar la imagen de Kim Jong Un en su país como una figura dominante de la escena mundial al tiempo que causa temor en Estados Unidos, Corea del Sur y Japón.

Antes de regodearse tanto, los norcoreanos tendrían que continuar sus pruebas para construir un misil antibalístico capaz de llegar a Estados Unidos. De hecho, tendrían que contar con un arsenal entero.

Lo mismo se puede decir de las bombas nucleares.

Algunos analistas creen que Corea del Norte ya está en condiciones de incorporar ojivas nucleares a sus misiles de corto alcance. Pero hay dudas acerca de si Pyongyang es capaz de construir una ojiva que pueda ser adosada a un misil de largo alcance.

Cada ensayo acerca al Norte a su objetivo final, pero también confirma que todavía no lo ha conseguido.

Una victoria brillante

LA PROPAGANDA: Norcorea dijo que se había apuntado una “victoria brillante” y un “gran éxito” al lanzar un misil balístico intercontinental capaz de llevar una ojiva nuclear “de gran tamaño”. Los sistemas de dirección, estabilidad, estructurales y de las “cinco etapas de vuelo” todos fueron “confirmados”.

LO QUE SIGNIFICARÍA: El Norte, efectivamente, consiguió, en cierto sentido, que el misil cubra una elevada trayectoria en arco y caiga en el Mar del Japón. Washington, Seúl y Tokio confirmaron que este fue el ensayo más importante del Norte hasta la fecha.

Es cierto que, si no se le pone freno, Corea del Norte podría construir un misil balístico intercontinental en unos pocos años.

Pero hay razones para dudar que los norcoreanos hayan tenido un éxito total “en un intento”, como han dicho.

No está claro si el Norte cuenta con la tecnología que permita al misil regresar a la atmósfera terrestre con la ojiva nuclear para que pueda alcanzar su blanco. Ni si puede construir una ojiva lo suficientemente pequeña como para que pueda ser transportada por un misil de largo alcance.

La fase final

LA PROPAGANDA: Kim “destacó que el prolongado enfrentamiento con los imperialistas estadounidenses llegó a su fase final y que es hora de que (el Norte) le muestre a Estados Unidos de qué está hecho”.

LO QUE SIGNIFICARÍA: Esto parece una amenaza. Corea del Norte ha estado poniendo en evidencia su osadía por años, ignorando reiteradas advertencias de que suspenda sus ensayos de misiles y nucleares y amenazando con atacar blancos en Estados Unidos.

Esta propaganda ayuda a cimentar la imagen de Kim Jong Un en su país como una figura dominante de la escena mundial al tiempo que causa temor en Estados Unidos, Corea del Sur y Japón.

La expresión “fase final” podría ser asimismo una forma de mantener a las elites de Corea del Norte en guardia después de un impasse nuclear que ya lleva casi 30 años.

Hay cierta verdad en esa expresión.

Si el objetivo es contar con un misil balístico intercontinental capaz de transportar una carga nuclear, entonces el primer ensayo exitoso de esta nueva versión del misil podría marcar el inicio de una fase final del programa.

Resta por verse si esta fase tendrá un final violento, una resolución negociada o si se vienen más años de frustraciones y de avances en el programa armamentístico de Corea del Norte.

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