Los artículos de opinión brindan perspectivas independientes sobre temas clave de la comunidad, separados del trabajo de nuestros reporteros de redacción.

Trasfondo

Una nueva generación de cubanos transforma la escena musical en Miami

Vedado Social Club comenzó como un proyector cultural entre amigos. Hoy se siguen reuniendo en clubes como Havana 1957, de Brickell, y el It Lounge, en Midtown, entre otros espacios en los que suben a escena artistas cubanos que interesan a una nueva generación.
Vedado Social Club comenzó como un proyector cultural entre amigos. Hoy se siguen reuniendo en clubes como Havana 1957, de Brickell, y el It Lounge, en Midtown, entre otros espacios en los que suben a escena artistas cubanos que interesan a una nueva generación. Juan E. Shamizo

La escena de la música en Miami ha cambiado sustancialmente en los últimos años, reflejando la realidad de una nueva generación interesada en nuevas tendencias musicales, desinteresada de la política y ávida de escuchar y ver a sus artistas favoritos en los diferentes escenarios de la ciudad.

Javier Otero, presidente de Blue Night Entertainment, una empresa consolidada en el 2009 que se dedica al manejo de conocidos artistas cubanos como David Calzado y su Charanga Habanera, Juan Formell y los Van Van y Frank Delgado, asegura que por muchos años Miami carecía de opciones culturales.

“En los últimos años hemos sido testigos del desarrollo del entretenimiento en esta ciudad, desde obras de teatro, conciertos, festivales, ferias de arte, premios de la música internacional y desarrollo urbano ligado al arte. En particular, la música ha tenido un desarrollo increíble y hoy las opciones en Miami para la cultura y el entretenimiento son numerosas”, dijo Otero.

Actualmente Otero, nieto de la conocida vedette cubana Rosita Fornés, es el mánager del multipremiado artista Descemer Bueno y el dúo cubano Buena Fe.

El cantautor cubano Descemer Bueno.
El cantautor cubano Descemer Bueno.

Un factor esencial en la evolución de la escena de la música en Miami ha sido la presencia constante de artistas cubanos que van y vienen de la isla y un público joven amante tanto de géneros musicales contemporáneos como de nuevos géneros populares como la música urbana, según varios expertos de la industria consultados por el Nuevo Herald.

Una nueva generación

“La presencia de artistas cubanos, que se han reubicado en Miami o simplemente van y vienen [a la isla] con una frecuencia constante, es totalmente reciente, y se ha convertido en algo ya casi ‘normal’ tomando en cuenta lo difícil e incómodo que hasta hace muy poco resultaba una presentación de cualquier artista que de alguna manera estuviese ligado a la isla”, dijo Nemesio “Neme” González, cubanoamericano productor de eventos y manager de artistas

“Hoy en día es muy común ver a un artista que cantó el fin de semana anterior en Cuba, y que viaja a Miami para presentarse de una manera totalmente casual la siguiente semana, sin consecuencias políticas o sociales”, afirmó González, quien comenzó su carrera en el 2006 representando al artista nicaragüense Luis Enrique, el cual ganó varios Grammys Latinos y un Grammy en la categoría de álbum tropical del año con Ciclos.

Desde entonces, ha manejado a artistas cubanos como Rey Ruiz, Kelvis Ochoa y el comediante Robertico. Además, ha producido conciertos para Gente de Zona, Descemer Bueno, Carlos Varela y David Torrens, entre otros.

Por su parte, Juan E. Shamizo, fundador del proyecto cultural Vedado Social Club, con sede en Miami, coincide en que “se ha hecho más normal que un artista cubano toque en cualquier parte de Miami viviendo en Cuba, o que tenga una residencia permanente en Estados Unidos teniendo la residencia cubana”.

“Eso no pasaba hace 20 años atrás”, afirmó.

Vedado Social Club es un proyecto de amigos quienes en sus inicios, hace aproximadamente cinco años, se reunían a escuchar música cubana alternativa, explicó Shamizo.

Descemer Bueno (atrás) con Gente Zona y Enrique Iglesias durante la entrega de Premios Lo Nuestros en el 2015.
Descemer Bueno (atrás) con Gente Zona y Enrique Iglesias durante la entrega de Premios Lo Nuestros en el 2015. Rodrigo Varela Getty Images For Univision

“La generación que estaba llegando y el público que teníamos en aquella época, era muy afín a esa música y desde entonces ha sido un proyecto exitoso”, añadió.

Hoy se encuentran principalmente en las zonas de Brickell y Midtown en clubes que se prestan para disfrutar de música en vivo, como los restaurantes/bar Havana 1957, de Brickell, y el It Lounge, en Midtown. Además, organizan otro tipo de eventos como los pool parties cada domingo en el hotel Atton de Brickell.

Según Shamizo, esta es una generación de personas en su mayoría “nacidas y criada en Cuba”, entre los 20 y 30 años, que gusta de la música cubana alternativa y no precisamente de lo que está de moda o se escucha en la radio.

“La nueva generación ya está para salir adelante, mandarle dinero a su familia en Cuba, para estudiar, para hacer su vida como tal. Ya la política no es exactamente el tema central de sus vidas como quizás hace 10 o 15 años”, dijo.

La nueva generación ya está para salir adelante, mandarle dinero a su familia en Cuba, para estudiar, para hacer su vida como tal. Ya la política no es exactamente el tema central de sus vidas como quizás hace 10 o 15 años

Juan E. Shamizo

fundador del proyecto cultural Vedado Social Club

Artistas como los cantautores Kelvis Ochoa y Descemer Bueno y la orquesta Havana D’ Primera, entre otros, se han presentado recientemente en los diferentes escenarios de la ciudad, la mayoría en Brickell.

Según Shamizo, quien también es promotor cultural, el público de Miami “quiere ver artistas cubanos”.

“Cada vez que presento a un artista cubano en un escenario, veo que la gente es feliz. Nadie me habla de política. Creo que los artistas le traen al pueblo de Miami un pedacito de su nostalgia, de su música y de su alegría”, dijo.

Según Otero, en Miami y en el resto de EEUU “la música cubana siempre ha sido bien recibida, desde Beny Moré hasta Descemer Bueno”.

Pero por años, en Miami los artistas enfrentaban el reto de ser aceptados o rechazados por la comunidad cubana del exilio.

Otero cree que “aún sigue existiendo un reducido grupo de personas que se niegan a aceptar a algunos artistas que vienen de Cuba y mantienen posiciones de intolerancia y censura. Sin embargo esa tendencia a la represión de artistas ha disminuido considerablemente en los últimos años”.

En diciembre pasado, por ejemplo, el dúo Buena Fe, que reside en Cuba, canceló una gira por Estados Unidos que incluía un concierto en Tampa, después que varias personas en esa ciudad protestaron por las declaraciones de la agrupación sobre la muerte de Fidel Castro.

Según el promotor, “a pesar del estigma político, Miami ha sido una ciudad muy noble y generosa con la mayoría de los artistas cubanos”.

“Neme” González, por su parte, asegura que el tema “es siempre complicado”.

“El llamado ‘intercambio cultural’ no existe, y lo que hay es prácticamente un flujo unilateral de artistas de la isla hacia Miami”, dijo González.

“Pero aquí la inmensa mayoría tienen tanto los escenarios como los medios de comunicación a su disposición totalmente. La apertura de la estación Ritmo 95.7, de la cadena SBS, y el subsecuente éxito de la misma es la mejor muestra de qué está pasando con la música y los artistas cubanos aquí en Miami”, añadió.

La Ritmo 95.7, con su oferta de “Cubatón y más”, eligió este formato en el 2016 en medio del acercamiento diplomático entre Cuba y EEUU, y hoy es una de las más populares entre los jóvenes cubanos que han emigrado en los últimos años al sur de la Florida. Ofrece una variedad de música urbana de artistas cubanos como Osmani García, Yomil y El Dany, El Micha, Los 4, Orishas entre otros.

El contagio del género urbano

Parte de la transformación, según los expertos, se debe a la popularidad y aceptación del género urbano y la influencia cultural que han traído consigo la migración de personas de varios países latinoamericanos.

“La música urbana se ha apoderado totalmente de la escena. En el mejor caso, ligada a la música tropical, como es el caso de Carlos Vives, Shakira, Enrique Iglesias, etc.”, dijo Neme González.

“Incluso géneros sumamente populares hasta hace muy poco, como lo fue la bachata, han perdido vigencia y han sido aplastados por la música urbana, mayormente producida en Puerto Rico, Colombia, y gracias al fenómeno de Gente De Zona, Cuba se ha convertido en un fuerte jugador en esta liga”.

Otero, por su parte, cree “que se deben abrir más espacios a otro tipo de géneros musicales e incluso darles apoyo”.

“Hoy se escucha más reguetón que cualquier otro género musical, ha ocupado los espacios radiales y los gustos populares por su contagioso ritmo, aunque las letras aún siguen siendo objeto de fuertes críticas porque carecen de calidad”, dijo Otero.

Pero el género urbano incluso ha llegado a penetrar el gusto de las generaciones anteriores, según Shamizo, al crecer la competencia en el mismo género y producir “canciones más trabajadas y hechas para un público más general”.

González opina que el éxito se debe en parte a “la colaboración de artistas urbanos tanto entre ellos como con artistas de otros géneros”, lo cual ha dado lugar a una música urbana “más popular, menos ‘underground’ que lo que originalmente fue el reggaetón”, y cita como ejemplo grandes éxitos recientes como Despacito, de Luis Fonsi con Daddy Yankee, o Bailando, escrita por Descemer Bueno, quien primero la interpretó con Gente de Zona y después los cubanos hicieron una versión con Enrique Iglesias, que ayudó a internacionalizar el tema y convertirlo en un exitazo.

El cantante y compositor Kelvis Ochoa en Vedado Social Club en Miami.
El cantante y compositor Kelvis Ochoa en Vedado Social Club en Miami. Gaston De Cardenas Especial/el Nuevo Herald

“Hay mucho talento joven y creativo, como por ejemplo Gente de Zona, Jacob Forever, El Chacal, con buen gusto dentro de ese género”, dijo González. “Al mismo tiempo existen artistas con un gusto totalmente ‘chabacano’, que consiguen un éxito popular increíble, lo que demuestra la crisis que sufre la cultura social en la isla. En mi opinión producto de la falta de escrúpulos y principios de las nuevas generaciones, a su vez consecuencia del déficit de cultura tanto social como académica, resultado del fracaso de la política en la isla y la falta de medios para conseguir gente capacitada para transmitir dicha cultura al pueblo”.

Además, Miami siempre ha sido epicentro para los artistas de todas partes del mundo gracias a que grandes compañías disqueras tienen su sede en la Ciudad del Sol.

“En Miami hay un desarrollo sostenido de la industria de la música”, concluyó Otero. “Aquí se encuentran las grandes compañías disqueras, existen opciones de que los artistas se escuchen en la radio y la televisión. Además se celebran los premios internacionales más importantes de la industria como los Latin Grammy, los Latin American Music Awards, los Premios Billboard, los Premios Lo Nuestro y los Premios Juventud”.

Siga a Vilma Canalejo en Twitter en @vilmacanalejo

Esta historia fue publicada originalmente el 26 de julio de 2017, 3:02 p. m. with the headline "Una nueva generación de cubanos transforma la escena musical en Miami."

Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA