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Trasfondo

El ‘voto de castigo’ que hundió a Gore y dio la victoria a Bush

Rivales en histórica elección. El entonces presidente electo George W. Bush y el vicepresidente Al Gore en Washington, en diciembre del 2000.
Rivales en histórica elección. El entonces presidente electo George W. Bush y el vicepresidente Al Gore en Washington, en diciembre del 2000. KRT

Han pasado casi 17 años desde aquel martes 7 de noviembre. Fue la noche más larga en mi experiencia cubriendo política. Yo era entonces director de noticias de la cadena Radio Unica.

Se esperaba el cierre de los resultados de la contienda presidencial entre el demócrata Al Gore y el republicano George W Bush. Pero nadie podia imaginarse lo que ocurriría cuando comenzaron a contar los votos.

Como en otras elecciones presidenciales, Florida fue clave. Pero el voto cubanoamericano de Miami-Dade fue más importante que nunca. Yo estoy convencido que el polémico caso de Elián González y “el voto castigo” de los cubanoamericanos le costaron la presidencia a Al Gore.

Había muchos temas en la campaña presidencial del 2000, pero el que prevalecía entre la comunidad cubanoamericana era la indignación por la forma en que la administración Clinton había manejado el caso Elián. En abril, en plena Semana Santa, agentes federales equipados con armas de combate irrumpieron en la modesta residencia de los familiares miamenses del niño, que fue sacado del lugar y entregado a su padre, que había viajado desde Cuba. El gobierno de Clinton hizo arreglos para que Elián, su padre y sus dos abuelas pudieran hospedarse en una lujosa hacienda en Maryland. Se les prohibió a los familares de Miami el acceso. Se permitió que viajaran a Maryland desde Cuba la maestra y varios compañeritos de clase de Elián. Cuando se publicaron fotos de Elián en Maryland vistiendo el uniforme de los Pioneritos de la Revolución, en Miami se acusó al gobierno de Clinton de permitir que el niño recibiera adoctrinamiento comunista en territorio estadounidense.

La familia de Miami de Elián acudió a las cortes para impedir el regreso del niño a Cuba. El caso navegó por los tribunales federales, hasta que el 28 de junio la Corte Suprema se negó a escuchar argumentos en contra del fallo de la Oncena Corte de Apelaciones que determinó que solo el padre podía decidir sobre el futuro del niño de siete años. Ese mismo día, Elián regresó a Cuba.

Ahora poco más de cuatro meses después era la noche de elecciones y había un lento y confuso conteo de votos. Hubo un momento en la madrugada en que se dijo que Bush ganaba y Gore lo llamó para felicitarlo. Pero horas después, Bush recibió una segunda llamada en la que Gore le dijo que era tan cerrado el conteo de votos que había cambiado de parecer y ahora no estaba dispuesto a concederle el triunfo. Avanzaba el reloj. Se hacía evidente que Florida, que entonces tenía 25 votos en el Colegio Electoral, sería el estado donde se decidiría la contienda. En los otros 49 estados, Gore había acumulado 266 votos electorales; Bush tenía 246. Se necesitan 270 votos electorales para ganar la presidencia.

Después de varios días, los resultados oficiales dieron la victoria a Bush por un puñado de votos en nuestro estado. Pero hubo un recuento que duró semanas y una guerra en los tribunales estatales y federales que concluyó el 12 de diciembre, cuando una polémica decision de la Corte Suprema dio la victoria a Bush en Florida por solo 537 votos.

La decisión de la Corte Suprema fue por un voto de cinco a cuatro. Bush ganó 271 votos electorales, frente a los 266 de Gore a pesar de que el vicepresidente ganó el voto popular nacional por más de medio millón de sufragios.

Pero lo que inclinó la balanza fue el voto cubanoamericano. En 1996, el presidente Bill Clinton había recibido el 35 por ciento del voto cubanoamericano en Florida. En el 2000, Al Gore logró solo el 20 por ciento. Ese masivo rechazo cubanoamericano a Gore selló la estrecha victoria de Bush en Florida y lo llevó a la Casa Blanca. Irónicamente, como vicepresidente, Al Gore había roto filas con Clinton en el caso Elián. Gore insistía en que Elián permaneciera en Estados Unidos. No obstante, en 2000, la enorme mayoría de los votantes cubanoamericanos le pasaron la cuenta al candidato presidencial demócrata. El caso Elián hundió a Gore.

Cuenta con una carrera de varias décadas en el periodismo, en medios de habla inglesa y castellana. Ha cubierto noticias en más de 50 países, incluyendo guerras, elecciones, desastres naturales y eventos deportivos. Es ganador de tres Emmy. Anfitrión del programa ‘Panorama Nacional’ en Actualidad Radio y de ‘Brown y Compañía’ en el Canal 8.

Esta historia fue publicada originalmente el 21 de septiembre de 2017, 3:08 p. m. with the headline "El ‘voto de castigo’ que hundió a Gore y dio la victoria a Bush."

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