Trasfondo

Las mujeres en la industria del cine

Trabajadoras del hogar hablan sobre el filme Roma

Las trabajadoras del hogar de Miami consideran que el filme Roma, de Alfonso Cuarón, contribuye a que se valore más su trabajo y el amor que le dan a las familias que las emplean.
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Las trabajadoras del hogar de Miami consideran que el filme Roma, de Alfonso Cuarón, contribuye a que se valore más su trabajo y el amor que le dan a las familias que las emplean.

El documental feminista This Changes Everything”/“Esto lo Cambia Todo”, dirigido por el norteamericano Tom Donahue, dio mucho que hablar en el Miami Film Festival entre las mujeres de la industria del cine que estuvieron allí. Es difícil imaginar que las estrellas de Hollywood vivan los mismos problemas y afronten los mismos conflictos que las mujeres cineastas en Latinoamérica, Centroamérica y el Caribe.

Los datos sobre la desigualdad de género en Hollywood mostrados en este documental son aplastantes y sólidos. .

Porque la lucha por los derechos de la mujer afecta a todos, tanto en la gran pantalla como fuera de ella, se escucharon los comentarios de grandes estrellas hollywoodienses como Natalie Portman, Meryl Streep, María Giese, Jessica Chastain, Reese Witherspoon, Cate Blanchett, y Lena Dunham.

Entre las 100 películas más taquilleras de 2018, las mujeres representaron el 4 por ciento de los consejeros, el 15 por ciento de los escritores y guionistas, el 3 por ciento de los cineastas, el 18 por ciento de los productores, otro 18 por ciento de los productores ejecutivos y el 14 por ciento de los editores. Entre las 250 películas más taquilleras de 2018, las mujeres representaban el 6 por ciento de los compositores. Esto representa un incremento del 3 por ciento desde 2017.

La cineasta brasileña Clara Linhart, quien debutó en solitario como directora con el documental La Manuela (2017) y presentó en el MFF la película Domingo (2018), co-dirigida con Fellipe Barbosa estrenada mundialmente en el Festival de Cine de Venecia, piensa que “fue muy fuerte como gesto político abrir el festival con esta película”.

Linhart, quien lleva 20 años en la industria cinematográfica, quedó impresionada porque “es importante ver a estas estrellas norteamericanas hablar de problemas que yo vivo en primera persona como cineasta brasileña. Era difícil imaginar que ellas también pasan por eso porque parece que están por encima de nosotros, y no es así”.

Jayme Gershen, cineasta y fotógrafa norteamericana, residente en Miami, y una de las ganadoras de los cortometrajes hechos en Miami con Six Degrees of Immigration, apuntó que “fue una película que empezó una conversación. Podemos a ver un cambio en cómo nos comunicamos, funcionamos y somos en la industria”.

“Es importante saber que estas mujeres tan famosas han pasado por esas vicisitudes. Y aunque todas parecemos tener una vida perfecta, no saben cuánto hemos tenido que pasar para llegar donde estamos”, dice tras ver el documental Anita Curbelo, directora de relaciones públicas internacionales durante más de 10 años del antiguo Festival Pobre de Cuba, actual Festival Internacional de Cine de Gibara, mánager de actores latinoamericanos y consejera en relaciones externas en múltiples festivales en Nueva York, Glasgow, Milán, Suiza y Bogotá, entre otros.

A Roxana Barba, productora del cortometraje Zenú, le sorprendió “cómo un ejecutivo tomó conciencia de su rol al empezar a implementar maneras para fomentar el apoyo a cineastas mujeres. Admitió que sintió vergüenza al recibir un estudio hecho acerca de las prácticas en su compañía que demostraba inequidad. Se dio cuenta que inconscientemente estaba negandole oportunidades a mujeres y tomó medidas para cambiarlo”.

La más joven de las actrices del festival, la cubana Gabriela Ramos Gómez, de 19 años, protagonista de la película ¿Eres tú, papa?, del director cubano Rudy Riverón, tenía tan solo 16 años cuando empezó la grabación de la película en Cuba. Fue ganadora del “Seymour Cassel Award” por su excepcional actuación en el Festival Internacional de Oldenburg, entre otros, y nominada en una veintena de festivales en todo el mundo. “Me interesa porque aporta imágenes y datos de las mujeres en la industria del cine de este país desde el pasado hasta el presente, y lo fueron abordando desde que empezó el papel de la mujer en el cine hasta hoy en día. Es importante ver cómo la mujer en el cine ha sido infravalorada, y los hombres ni pensaban que iban a ser tan buenas como son, ni que pudieran alcanzar logros por ellas mismas”.

En el documental, la académica de cine Jeanine Basinger hace un repaso a la historia señalando que la situación empeoró en 1979 cuando media docena de mujeres miembros del Gremio de Directores conocido como “The Original Six”/ “Los Seis Originales” demandaron a los estudios de Hollywood por prácticas de contratación discriminatorias al descubrir que durante las tres décadas anteriores solo el 0.5 por ciento de todas las asignaciones fueron dadas a mujeres. Al final, los resultados fueron muy favorables para las mujeres.

Los datos de This Changes Everything, aportados en asociación con el Instituto Geena Davis sobre Género en los Medios, junto con la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU), indican que las mujeres representan el 50 por ciento de los espectadores y son el 51 por ciento de la población de EEUU, pero la mayoría de las películas familiares cuentan las historias de las vidas de los hombres.

“Todos mis compañeros hombres asistentes de dirección fueron promovidos a directores sin hacer un solo corto. Yo he hecho tres cortometrajes, he co-dirigido con Fellipe Barbosa, después de 10 años con él como asistente de dirección. Nadie de la televisión me ha llamado para hacer la promoción de la película”, reflexiona Linhart.

“Cuando es un hombre el que manda para darte presupuesto o para darte cabida en un lugar importante, el mismo hombre duda mucho, tiene mucha inseguridad de aprobarte. Tiene que ser un hombre muy seguro de sí mismo y muy sensible al tema de las mujeres para tener esa fuerza de presentarse ante el mundo para decir que prefirió el proyecto de mujer antes que el de 20 mil hombres más”, explica la directora de cine guatemalteca Verónica Riedel, quien ya está trabajado en su próximo largometraje Gallo Gallina.

Entre las 500 películas principales de 2018, las películas con al menos una directora emplean un mayor porcentaje de escritoras, editoras, cineastas y compositoras que las películas con directores exclusivamente masculinos, según datos del Centro para el Estudio de la Mujer en Televisión y Cine.

El 65 por ciento de todos los personajes femeninos eran blancos en las 100 mejores películas de 2018. El 21 por ciento eran negros, el 10 por ciento eran asiáticos, el 4 por ciento eran latinos y el 1 por ciento correspondía a otra raza u origen étnico.

“La situación en Brasil respecto a las mujeres es trágica y todas las feministas dicen que deben luchar por la causa de la mujer negra. Al documental le faltó tocar en profundidad la situación de las actrices afroamericanas”, puntualiza Linhart.

La actriz afroamericana Tiffany Haddish recuerda de manera graciosa en el documental cómo se convenció de que ella podía hacer cualquier cosa en el cine al ver la actriz Diahann Carroll interpretar a una mujer negra rica en la serie Dinastía.

En el documental, la actriz y defensora Geena Davis se pregunta por qué el éxito de Thelma y Louise no hizo más por cambiar a Hollywood, al tiempo que se hace eco de las repercusiones en el movimiento MeToo y Time’s Up tras estallar el escándalo de Harvey Weinstein. Destaca el abuso de poder y la absoluta necesidad de compartir el poder con igualdad entre los géneros.

Las actrices de Hollywood comparten historias de misoginia en el set. Sharon Stone recuerda cómo un director le pedía que sentará en su regazo para repasar las notas.

“He sufrido asedio y acoso, nunca una violación. Cuando eres asistente de dirección, eres el maestro de la producción, y a los técnicos les tomó mucho tiempo respetarme. Trabajar en un set de rodaje es muy duro, 12 horas por día, seis días a la semana, de 5 p.m. a 5 a.m., y encima tener que aguantar comentarios sexistas”, confiesa Clara.

“En esta industria de hombres, cuando ven una mujer sola, muy comunicativa y dispuesta a ir resolviendo todas las situaciones, muchas veces se confunden pensando que tú estás tratando de sacarlos de fiesta, en lugar de pensar que estamos trabajando”, explica Curbelo, que vive entre Cuba, Colombia y Miami.

Muchas de las actrices de Hollywood se quejan de las pocas oportunidades que han tenido de colaborar con mujeres detrás de la cámara. Portman se ríe cuando dice que había trabajado solo con dos directoras, y una fue ella misma.

Kathryn Bigelow es la única mujer que ha ganado el Premio de la Academia al Mejor Director. Sólo cinco mujeres han sido nominadas: Lina Wertmüller, Jane Campion, Sofía Coppola, Bigelow y Greta Gerwig.

En el 2018, Rachel Morrison se convirtió en la primera mujer nominada para el Premio de la Academia de Cinematografía. En las 100 mejores películas del 2018, las mujeres lideraron o co-lideraron 40 películas, de las cuales 11 eran mujeres de color y otras 11 actrices femeninas de 45 años o más.

El documental muestra como la actriz hollywoodiense Reese Witherspoon pasó de ser actriz infantil a ser una poderosa productora de Big Little Lies y otros proyectos centrados en la mujer. Explica lo que puede ser llamado el “Efecto CSI”: el hecho de presentar a la actriz Marg Helgenberger en el papel protagónico como investigadora forense ha llevado a la paridad de género en ese campo.

El estudio del Instituto Gena Davis sobre Género en los Medios también descubrió que los personales de la programación infantil son desproporcionalmente masculinos, lo que enseña que las niñas y las mujeres no ocupan la mitad del espacio del mundo. “El documental proporcionó una reflexión más amplia con respecto al contenido que consumen las niñas desde temprana edad y cómo se ven o no reflejadas en personajes del género femenino y lo que esto causa en ellas”, añade Roxana Barba.

Hubo una investigación hace unos 7 años que decía que ninguna película en la que heroína fuera una mujer iba a ser taquillera. La súper heroína “Wonder Woman”, dirigida por Patty Jenkins, fue el número uno y recaudó $412.6 millones. “Emociona mucho en el documental ver imágenes de las niñas disfrazadas de este personaje. Eso es la fuerza del cine por la que tenemos que seguir luchando”, muestra Linhar.

Las reacciones tras el documental son esperanzadoras. Gershen dice que a partir del MeToo empezó “a cuestionar mis experiencias y cómo quiero ser en esta industria. Aconsejo a las mujeres que lo hagan de cualquier manera. Tenemos que reflexionar en nuestras acciones diariamente por que a veces lo que la sociedad nos dice que es aceptable, no siempre es lo correcto”.

El movimiento #MeToo en latinoamérica

Brasil. “Este movimiento tuvo sus repercusiones, pero solo en la televisión más que en el cine. Ahora en el cine se habla más, pero no se ha perdido el miedo a perder el trabajo”, explica Linhart. “En los rodajes algunos pueden pensar que todo fluye, pero para las mujeres es trabajo. En mi película como directora un actor de 70 años, el que parecía más indefenso, intentó pasarse con la asistente de maquillaje quien esperó hasta que se rodara todo para explicar lo sucedido. El dijo que fue una cosa cariñosa. El productor le dijo que los tiempos eran otros y que no se puede hacer más eso”.

Cuba. “Este movimiento no está presente”, explica Gabriela Ramos, quien actualmente estudia actuación en la Escuela Nacional de Arte (ENA) y trabaja como actriz en Cuba. Insiste en que no sabe si hay temas de abuso sexual o psicológico en la industria del cine o si éstos son silenciados. “Tal vez porque soy joven, no estoy vinculada a esos rumores dentro del cine. Por mi edad, no me han llegado esas referencias para no limitarme a hacer cosas, aunque puede ser que en un futuro salgan casos en Cuba relacionados con el movimiento MeToo porque el mundo va cambiando constantemente, y hay muchas cosas que están y no se saben”.

Respecto a la lucha por la paridad salarial, en Cuba “sí cobran lo mismo un actor y una actriz que tengan el mismo nivel de actuación. Se cobra poco, pero lo mismo”, comenta Ramos con franqueza. “Creo que sí se subvalora mucho a la mujer. Hay más hombres directores de cine que mujeres. Teníamos una mujer directora Sara Gómez, que su obra es un punto de referencia para el cine cubano. Ya empezamos a tener más mujeres sonidistas y editoras. Y como hay más hombres, son ellos los que siempre reciben los premios. Hay que seguir luchando para incorporar a la mujer en la industria del cine cubano”.

Guatemala. “Se menciona, pero la fuerza femenina es rara. Hay mucha mujer empresaria que tiene su propia empresa, pero las mujeres que escalan posiciones en las compañías no hablan de esto porque está prohibido”, destaca Riedel. “No hay muchas actrices profesionales, quizás hay más en televisión”.

Twitter: @IsabelOlmos

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