Trasfondo

‘Doctores del hielo’ ya están en el Everest para una temporada

Los ocho expertos escogidos para la hazaña se preparan para realizar una “puja”, la ceremonia tradicional para pedir a los dioses que les cuiden en la aventura.
Los ocho expertos escogidos para la hazaña se preparan para realizar una “puja”, la ceremonia tradicional para pedir a los dioses que les cuiden en la aventura. AFP/Getty Images

Los “doctores del hielo”, un equipo de sherpas altamente entrenados, llegaron al Everest para preparar la ruta de ascensión al pico más alto del mundo, que este año se espera reciba a un gran número de alpinistas por el lado nepalí al reducir China el acceso debido a la acumulación de basura.

Mientras montañeros de todo el mundo comienzan a llegar a Katmandú para cumplir su sueño de alcanzar esta cima a 8,848 metros de altitud, los ocho expertos escogidos para la hazaña se preparan para realizar una “puja”, la ceremonia tradicional para pedir a los dioses que les cuiden en la aventura.

Kapindra Rai, portavoz del Comité Sagarmatha para el Control de la Polución, nombrado por el Gobierno como encargado de los “doctores del hielo” en la región del Everest, explicó que los sherpas apuntalarán su campamento en el Campo Base (5,334 metros) y allanarán el camino hasta el Campo II (6,400 metros).

En ese trecho, instalarán cuerdas y escaleras de aluminio para el uso de los montañeros.

Desde el Campo II hasta la cima, el trabajo quedará en manos de los operadores de las expediciones.

Los intrépidos expertos -Ang Kami Sherpa, Ang Sarki Sherpa, Mingma Temba Sherpa, Dawa Jangbu Sherpa, Dawa Nuru Sherpa, Pasang Tshering Sherpa, Nima Ongchu Sherpa y Ngawang Paljor Sherpa- permanecerán en el Campo Base durante tres meses para preparar la ruta Khumbu al Everest, Lhotse (8,516 m) y Nuptse (7,861).

Los aspirantes a hacer cima en el pico más alto del mundo suelen comenzar a tramitar sus permisos a mediados de marzo y hasta finales de abril, si bien la temporada no se iniciará oficialmente hasta mediados de mayo.

Y este año se espera que el número de alpinistas supere el de años anteriores.

Las autoridades chinas han reducido en un tercio el número de personas que podrán ascender desde su lado en el marco de una iniciativa para limpiar la zona, severamente castigada por la basura dejada atrás por los alpinistas.

Se estima que solo se permitirá el ascenso a unas 300 personas.

Además, desde este año no se permitirán visitantes en el Campo Base del lado chino, que queda abierto sólo a aquellos que tengan permiso de escalada.

Por ello, el expresidente de la Asociación de Montañismo de Nepal Ang Tshring Sherpa se muestra optimista de que el número de aspirantes del lado nepalí se dispare en la temporada que arranca esta primavera.

“Este es además el último año en que los montañeros cuyos intentos de subir el Everest quedaron cancelados en 2014 pueden utilizar sus permisos extendidos”, apuntó, en referencia al deceso de 16 sherpas aquel año en una avalancha cerca del Campo Base.

Tras la tragedia aquel 18 de abril, los equipos de rescate recuperaron los cadáveres de 13 de las víctimas, mientras que los restantes no se encontraron jamás debido a la peligrosidad de la operación.

El Gobierno extendió entonces hasta 2019 los permisos de ascenso al Everest de aquellos que se vieron obligados a abandonar la misión tras el incidente, que afectó a 334 montañeros extranjeros.

De nuevo, en abril de 2015, el terremoto que golpeó al país acabó con la vida de 19 alpinistas, sherpas y ayudantes en el Campo Base y el glaciar Khumbu, por lo que en la primavera de 2015 nadie pudo intentar hacer cima.

Según datos oficiales, el pasado año las autoridades emitieron 855 permisos, 514 de ellos a guías, dando un impulso a un sector que proporciona anualmente ingresos de unos 3,5 millones de dólares sólo en el Everest al cobrarse unos $11,000 por montañero extranjero.

Un récord de 563 personas -302 de ellas sherpas- lograron llegar a los 8,848 metros en 2018.

La montaña más alta del mundo debe su nombre a George Everest, el geógrafo británico que lideró las primeras mediciones de la cumbre a mediados del siglo XIX, aunque ésta no fue alcanzada por primera vez hasta un siglo después, por el neozelandés Edmund Hillary y el sherpa Tensing Norgay.

Desde su hazaña en 1953, más de 5,800 personas han puesto el pie en el techo del mundo.

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