Aumenta el turismo de maternidad en el Sur de la Florida
Todos los años, cientos de mujeres rusas viajan a los Estados Unidos para dar a luz de manera que sus hijos puedan tener los privilegios que otorga la ciudadanía estadounidense.
Los pagos a los intermediarios o brokers varían desde $20,000 hasta más de $50,000 para que organicen los documentos de viaje, estadía y hospital, por lo general en la Florida.
Aunque el costo es alto, como recompensa sus hijos tendrán oportunidades y ventajas para viajar que otros ciudadanos rusos no tienen. Los padres incluso puede que algún día se beneficien de ello.
Además, el ambiente hacia los rusos en el Sur de la Florida y el tratamiento de lujo que reciben en las salas de maternidad -a diferencia de las sombrías clínicas de su país- suaviza el golpe financiero y hace que la práctica parezca más unas vacaciones.
Los rusos forman parte de una oleada de “turismo de maternidad” que incluye un gran número de mujeres procedentes de China y Nigeria.
El presidente Donald Trump ha hablado en contra de esta disposición que se encuentra en la Constitución de los EEUU y ha prometido acabar con ella, aunque los expertos legales están divididos en cuanto a si realmente podría hacerlo o no.
Aunque han habido casos aislados en el que las autoridades han arrestado a empleados de agencias de turismo de maternidad por fraude con visas o evasión de impuestos, viajar a los Estados Unidos para dar a luz es perfectamente legal. Los rusos entrevistados por Associated Press dijeron que fueron honestos sobre sus intenciones al solicitar visas e incluso mostraron los contratos con médicos y hospitales.
No hay un cálculo de cuántas mujeres extrajeras viajan a EEUU específicamente para dar a luz. El Center for Immigration Studies (Centro de Estudios de Inmigración), un grupo que aboga por leyes más estrictas de inmigración, asume que el 2012 unas 36,000 mujeres nacidas en el extranjero dieron a luz en los EEUU y luego viajaron de regreso al suyo.
El grupo ruso es grande. Anton Yachmenev, de la compañía Miami Care y que se encarga de facilitar ese tipo de viajes, dijo que al año cerca de 150 familias rusas utilizan sus servicios, y que existen unas 30 compañías similares solamente esta área.
El Sur de la Florida es popular entre los rusos no solo por su clima tropical si no también por la enrome población rusa que está asentada aquí. Sunny Isles Beach, una ciudad al norte de Miami, tiene el apodo de “el Pequeño Moscú”.
“Con $30,000 no podríamos comprar un apartamento para nuestra hija o hacer casi nada. Pero podemos regalarle libertad. Y esto es realmente ‘cool’”, dijo Olga Zemlyanaya, quien dio a luz a su hija en diciembre y se ha quedado en el Sur de la Florida hasta que su hija consiga el pasaporte de EEUU.
Un pasaporte norteamericano te otorga muchas ventajas. Una vez que le niño cumple 21 años, puede solicitar una “green card” para sus padres.
El pasaporte también le da al portador más oportunidades de viajar que uno ruso; los norteamericanos pueden realizar viajes a corto plazo a más de 180 países sin una visa, mientras que los rusos solo pueden hacerlo a 80 sin solicitar una.
Viajar a los EEUU con pasaporte ruso por lo general requiere un proceso largo de entrevista para solicitar una visa. Solo conseguir una cita para la entrevista puede tomar meses.
Algunos rusos temen que las oportunidades para viajar disminuyan según aumentan las tensiones entre Moscú y el mundo occidental, o que Rusia regrese a la era soviética e imponga más restricciones para salir del país.
“Ver cómo el conflicto crece hace que las personas tomen precauciones porque el país muy bien podría cerrar sus fronteras. Y si eso sucede, al menos uno tendría un pasaporte de otro país y podría irse”, dijo Ilya Zhegulev, periodista del sitio web asentado en Latvia, Meduza, y que es muy crítico del Kremlin.
El año pasado Zhegulev vendió dos carros para financiarse un viaje a California para él y su esposa de manera que su hijo pudiera nacer en Estados Unidos.
Trump ha cuestionado el derecho a la ciudadanía por nacimiento antes de las elecciones intermedias. El presidente por lo general ha enfocado su ira a la frontera con México. Pero el pasado otoño mencionó que estaba tomando en consideración una orden ejecutiva para anular la ciudadanía de los bebés nacidos de padres no ciudadanos en territorio americano. No ha habido todavía ninguna orden ejecutiva.
La American Civil Liberties Union y otros grupo legales, incluso el ex portavoz de la Cámara, Paul Ryan, quien ha apoyado las propuestas de Trump, dijeron que esta práctica no podía acabarse por una orden ejecutiva.
Pero otros, como el Center for Immigration Studies, que aboga por menos inmigración, dijo que esta práctica es dañina.
“Definitivamente debemos hacer todo lo posible para acabar con ella ya es una burla a la ciudadanía”, dijo Mark Krikorian, director ejecutivo del Center for Immigration Studies.
Vladimir Zhirinovsky, legislador ruso, dijo que el país no podía prohibirle a las mujeres dar a luz en el extranjero, muchas también viajan a Israel y Alemania.
“Trump está haciendo todo bien, porque esta ley es usada como una estrategia ya que las personas que no tienen nada que ver con los Estados Unidos la usan para hacerse ciudadanos”, dijo Zhirinovsky.
Los floridanos no tienen problema con el flujo de mujeres embarazadas que vienen de Rusia.
Yachmenev, el mánager de la agencia, cree que es bueno para el estado ya que le provee una entrada importante de dinero.
Svetlana Mokerova y su marido rentaron un apartamento con una vista preciosa. A ella le encanta todo lo tropical y ha llenado su cuenta de Instagram con fotos de ella retratada con palmeras y frente al mar.
“No tenemos una idea clara de todos los beneficios” de un pasaporte de EEUU, dijo ella. “Solo sabíamos que era algo maravilloso”, añadió Mokerova quien dio a luz una niña.
Zemlyanaya comentó que incluso las dos noches que pasó en el hospital fueron un regalo, “era como quedarse en un hotel de lujo”.
Contrario a las pocas comodidades que ofrece una clínica rusa, ella dijo que quedó impresionada cuando una enfermera le dio a escoger de un menú.
“Y después, cuando dijo que tenían bizcocho de chocolate de postre, me di cuenta de que estaba en el paraíso”, añadió Zemlyanaya.
Incluso disfrutaba cuando las enfermeras se refería a las pacientes como “mamá” opuesto a “parturienta” o “rozhenitsa” que es como las llaman en la clínicas de maternidad rusas.
Zemlyanaya dijo que incluso pudo trabajar desde acá vía internet, al igual que los maridos de otras mujeres, manteniendo su sueldo. Yachmenev dijo que la agencia no permite que ninguno de los costos sea pagado por un seguro.
La mayoría de las familias a las que sirve su agencia tienen un sueldo mensual de cerca de 300,000 rublos ($4,500)- que es promedio para los estándares norteamericanos pero 10 veces mayor que el salario ruso promedio.
Yachmenev dice que espera que el turismo de dar a luz siga creciendo entre los rusos.
El negocio bajó en el 2015 cuando el rublo perdió cerca de la mitad de su valor, pero “estamos volviendo a los tiempos mejores como cuando en el 2013-14”, comentó.
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Los periodistas de Associated Press Curt Anderson en Miami y Varya Kudryavtseva en Moscú contribuyeron a este reportaje.
Esta historia fue publicada originalmente el 6 de abril de 2019, 8:16 a. m..