Trasfondo

Historia del 6 de junio de 1944: los amerindios salen de la sombra

Larry Kimmel con la Orden Militar de Purple Heart le entrega la Medalla de Valor a Sgt. Allen D. June uno de los indios navajos ‘code talkers’.
Larry Kimmel con la Orden Militar de Purple Heart le entrega la Medalla de Valor a Sgt. Allen D. June uno de los indios navajos ‘code talkers’. AP

Cerca de 500 de los 132,700 hombres que desembarcaron en las playas de Normandía el 6 de junio de 1944 eran amerindios, según un universitario estadounidense, aunque su papel tardó décadas en salir de la sombra.

“Durante la guerra, no quedaba ningún joven en la reserva, todos estaban en el servicio militar si eran físicamente aptos”, asegura Charles Norman Shay, que cumplirá pronto 95 años, probablemente el último veterano indio americano del Día D todavía vivo.

Según Harald Prins, profesor emérito de la Universidad de Kansas, coautor de una biografía de este exenfermero militar de la tribu penobscot publicada el 8 de mayo en inglés, 24 amerindios murieron el 6 y el 7 de junio de 1944 en Normandía.

“Una mayoría de los amerindios de la Segunda Guerra Mundial fueron reclutados, pese a las protestas de ciertos tradicionalistas indios. Pero alrededor de una tercera parte de ellos se alistó voluntariamente”, precisa el antropólogo.

“Un porcentaje muy elevado de jóvenes indios, víctimas de la crisis económica, entraron en el ejército para ayudar financieramente a sus familias”, explica Prins, que recuerda que todavía hoy el nivel de pobreza es muy alto en algunas reservas.

Pero el “patriotismo” explica también el gesto de muchos, añade el universitario, y precisa que los amerindios habían participado en la Primera Guerra Mundial.

Entre 30,000 y 50,000 participaron en la Segunda Guerra Mundial, 5,000 de ellos en Canadá y 44,000 en Estados Unidos, pero no necesariamente en la línea del frente, estima Prins.

Miles de ellos vivieron fuera de las reservas en tiempos de paz, precisa. “Algunas generaciones antes, [los indios] defendían sus tierras ante la expansión agresiva de Estados Unidos”, recuerda.

La Constitución de Estados Unidos convirtió a los amerindios en ciudadanos estadounidenses desde 1924 pero deja que cada estado decida su aplicación. En la práctica, hubo que esperar a 1962 para que todos pudiesen votar en Estados Unidos, según el profesor.

Más allá de estas “discriminaciones” persistentes durante mucho tiempo, “hay que señalar que algunos indios americanos tradicionalistas rechazaban estos derechos, por razones de soberanía”, especifica Prins.

“Pobreza” y “patriotismo”

Sesenta y cinco años después de la operación Neptuno, “el público en Estados Unidos y en Europa no es consciente en general del papel desempeñado por los amerindios en la guerra contra la tiranía nazi”, constata.

Su reconocimiento en cambio está en camino. Plumas, colores vivos, humo y espiritualidad comenzaron a aparecer discretamente estos últimos años en junio en las playas normandas.

Para el 75º aniversario, está prevista una ceremonia india apoyada por el Estado francés, pero sin miembros del gobierno, en Saint-Laurent-sur-mer, en Omaha Beach, donde se espera la presencia de 80 aborígenes americanos de una veintena de tribus.

El 6 de junio de 1944, 175 “nativos americanos” desembarcaron en este lugar, según Prins, donde en 2017, Charles Shay inauguró una estatua en memoria de los veteranos indios: una tortuga de granito, animal símbolo de longevidad y sabiduría.

Tres años antes, la primera ceremonia india oficial en Normandía tuvo lugar en Utah Beach, en la Mancha, en homenaje a los 14 comanches que desembarcaron el Día D como “code talkers”.

Estos agentes de transmisión utilizaron el idioma de su tribu incomprensible para los japoneses y los alemanes.

El director de cine John Woo sacó a la luz su inestimable contribución en 2002 en su película “Wind talkers” (Códigos de guerra), con Nicolas Cage.

En Estados Unidos, el Museo Nacional de los Indios Americanos en Washington “prepara activamente” la inauguración el 11 noviembre 2020 del primer monumento nacional en homenaje al rol de los amerindios en las guerras, según Prins.

Una etapa más tras las Medallas de Oro del Congreso entregadas en 2013 a 250 indios de 33 tribus, la mayoría a título póstumo. En 2000, 400 soldados navajos recibieron la mayor recompensa civil estadounidense.

Francia por su parte se enorgullece de haber hecho a los “code talkers” Caballeros de la Orden Nacional del Mérito desde 1989, una ceremonia que se celebró en Oklahoma.

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