Trasfondo

El auge de los perros que dan consuelo en las cortes

La investigadora Amber Urban, del Distrito Judicial 18 de Colorado y guardián de la perra Pella. Las víctimas de crímenes que acuden a las cortes de EEUU o deben ser interrogadas por las autoridades se encuentran con perros entrenados para darles apoyo y consuelo, como Pella, que en Colorado ya ha motivado una ley con su nombre.
La investigadora Amber Urban, del Distrito Judicial 18 de Colorado y guardián de la perra Pella. Las víctimas de crímenes que acuden a las cortes de EEUU o deben ser interrogadas por las autoridades se encuentran con perros entrenados para darles apoyo y consuelo, como Pella, que en Colorado ya ha motivado una ley con su nombre. EFE

Las víctimas de crímenes se encuentran cada vez con más frecuencia en las audiencias judiciales y en los interrogatorios con perros entrenados para darles apoyo y consuelo, como la perra Pella que ha dado nombre a una ley en Colorado.

Mezcla de labrador y “golden retriever”, a Pella se la puede ver en las cortes del condado de Arapahoe, al sur de la capital, Denver, cuando los investigadores, jueces o abogados deben hablar o interrogar a víctimas y testigos de crímenes, en especial si estos son menores de edad.

La perra se sienta a los pies de víctimas o familiares, les da tranquilidad y calma y hace que los testimonios fluyan.

Empezó en 2012, es la primera y hasta el momento la única en cumplir con esas funciones en este estado y, por lo mismo, ha motivado una ley estatal que promueve y expande el uso de perros como Pella.

“Ella no es una mascota. Es un perro de servicio que hace que las personas sonrían al verla, quizá pensando en cómo ellas se conectan con sus propias mascotas”, dijo la investigadora Amber Urban, del Distrito Judicial 18 de Colorado y guardián de Pella.

“Fue reproducida, criada y entrenada para ser un perro de servicio. Su entrenamiento hace que Pella cueste hasta $60,000”, agregó.

En Estados Unidos, ya son 34 los estados que permiten la presencia de estos perros adiestrados en las cortes y en lugares, como hospitales y casas de refugio para niños abusados.

California aprobó en 2017 una ley que permite que perros adiestrados estén junto a los testigos cuando comparecen en la corte.

El caso más notable en ese estado es el de Raider, un perro que acompañó a los hijos de David y Louise Turpin, padres acusados de abusar y torturar a sus 13 hijos por años dentro de la residencia de la familia.

Raider, que trabaja en el condado Riverside, se sentó a los pies de los hijos de los Turpin mientras ellos testificaban.

En Colorado, Pella también participó en “casos notables”, dice Urban, aunque sin dar precisiones. Sus servicios, aunque apreciados y cuyos beneficios han sido documentados, no habían sido regulados.

El pasado 3 de mayo, finalmente, el gobernador de Colorado, Jared Polis, firmó la ley HB19-1220, llamada Perros en Instalaciones de la Corte durante Testimonios, conocida como “Ley de Pella” y que entrará en vigor el próximo 1 de julio.

La nueva ley permite que perros debidamente preparados por organizaciones acreditadas (como Canine Companions for Independence) participen en los procedimientos de la corte “sin causar distracciones” y “sin influir impropiamente al jurado”, el cual nunca ve a los perros.

Además, la ley distingue entre canes como Pella de aquellos otros animales de servicio que acompañan a personas discapacitadas y cuya presencia en las cortes ya está regulada por leyes federales.

La ley fue impulsada por dos demócratas, el congresista Tom Sullivan, cuyo hijo fue asesinado en 2012 durante la masacre en un cine en la ciudad de Aurora, y por la senadora Rhonda Fields, quien también perdió un hijo por un crimen violento.

Los acusados en ambos casos fueron juzgados en la corte en la que presta sus servicios Pella, quien además asiste a eventos y frecuentemente visita el Hospital de Niños local, explicó Vikki Migoya, directora de comunicaciones de la Fiscalía del Distrito Judicial 18 de Colorado.

“Y aunque ella trabaja con los niños, ella ama a todos. Ella es hermosa y sabia. Y, hasta donde sabemos, es la primera en sentarse junto al escritorio del gobernador en el momento de la firma de una ley estatal”, afirmó Migoya.

Raider, Pella y otros perros de similares funciones tienen como misión lograr que alguien que pasó por una experiencia traumática “pueda sonreír en un lugar inesperado”, comentó Urban, que se lleva a Pella a su casa al final de cada día en la corte.

Sea frente a un juez o en otro contexto, Pella “facilita crear una relación más rápido de lo que otra manera sucedería”. Y los beneficios de su presencia alcanzan incluso a los investigadores y abogados, quien muchas veces se ven “abrumados por el sufrimiento vicario que experimentan”, dijo Urban.

La razón, explicó, es sencilla: “Ellos la ven y se sonríen”, como ya sucedió con Pella en unos 450 casos en las cortes del condado Arapahoe en los últimos siete años.

A pesar de que ya existen compañeros de Pella y Raider en 126 cortes del país, no resulta fácil incorporar nuevos canes a esa tarea, no solo por el costo y duración de su entrenamiento, sino porque se trata de “perros muy especiales”.

Son “perros con ojos que ven desde el alma”, como dijo Urban.

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