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Trasfondo

La noche de Cuba no será eterna. Acuerdo por la liberación de la Isla en Madrid

 Signatarios del Acuerdo de liberación posan delante del Palacio de Oriente en Madrid, después del encuentro.
Signatarios del Acuerdo de liberación posan delante del Palacio de Oriente en Madrid, después del encuentro.

Cuba vive un momento de máxima tensión. El fin de la dictadura nunca ha parecido estar más cerca. El momento exige unidad entre los diferentes movimientos civiles que han combatido pacíficamente durante tantos años al régimen anacrónico y totalitario de La Habana. En este contexto esperanzador la líder cubana Rosa María Payá, fundadora de “Cuba decide”, ha presentado en Madrid el domingo 31 de mayo el documento común de “Acuerdo de liberación” como parte del programa Pasos de cambio, firmado in situ por miembros de diferentes organizaciones del exilio cubano con miras de crear una sólida plataforma común como punto de partida para una transición democrática en la Isla.

No es la primera plataforma de este tipo, ni nadie ha pretendido que lo sea. Ha habido otras y quién mejor que la propia Payá para saberlo, siendo como es hija de Oswaldo Payá Sardiñas, fundador desde el interior de la Isla del conocido Proyecto Varela en 1998.

Este Acuerdo firmado hace dos meses en Miami por organizaciones del otro lado del Atlántico, ha sido ratificado en Madrid entre líderes del exilio cubano en Europa durante un evento que tuvo lugar en el hotel VP de la plaza de España madrileña.

Esperanza Aguirre, ex presidenta de la Comunidad de Madrid y Rosa María Payá.
Esperanza Aguirre, ex presidenta de la Comunidad de Madrid y Rosa María Payá. Fotos cortesía / William Navarrete

“Hay muchos cubanos que no nacieron en Cuba, pero nunca se han desconectado de sus hermanos y hermanas de la Isla mientras se han convertido en grandes empresarios, en políticos importantes bajo otras banderas, en personalidades y líderes en general, y con esos cubanos también queremos contar”, dijo Rosa María Payá durante su intervención haciendo mención directa a la arquitecta y líder política española (y cubana) Rocío Monasterio quien fue, junto con la ex ministra española Esperanza Aguirre, una de las principales invitadas al encuentro.

Monasterio acaba de incorporarse a la Fundación para la Democracia Latinoamericana y expresó su apego a las raíces cubanas y a una causa que desde niña fue tema constante en su hogar. “En casa oía a mi padre hablar de cómo sacar a presos de Cuba, y luego aparecían esos presos en casa y, después, se les daba trabajo y se les acogía como familia”, rememoró durante su intervención.

La arquitecta y lider hispanocubana Rocío Monasterio intervino en el Encuentro.
La arquitecta y lider hispanocubana Rocío Monasterio intervino en el Encuentro. Fotos cortesía / William Navarrete

“El gobierno español actual no es el pueblo español. Los españoles queremos muchísimo a los cubanos y esos lazos nunca se han roto. Los cubanos son hermanos de los españoles y a un hermano no se le deja solo cuando está sufriendo”, fueron las palabras de Monasterio quien, visiblemente emocionada, recibió como obsequio la bandera bayamesa de la estrella solitaria.

Los signatarios firman publicamente el Acuerdo durante el encuentro.
Los signatarios firman publicamente el Acuerdo durante el encuentro. Fotos cortesía / William Navarrete

También Esperanza Aguirre, quien fuera presidenta de la Comunidad de Madrid, expresó que su apoyo a la causa de la democratización de Cuba es incondicional desde 1983 y recordó que ese año estuvo presente en una manifestación que tuvo lugar en Cuatro Caminos (Madrid), su primer acto político en favor de la libertad de la Isla. Ese mismo día juró no viajar nunca al país mientras exista un régimen dictatorial. Para Aguirre, los españoles tienen a Cuba en su ADN y recordó los años de combate junto a su amigo, el periodista y escritor exiliado cubano Carlos Alberto Montaner, a quien calificó de “incansable defensor de la democracia en Cuba” hasta su fallecimiento.

Rosa María Payá recordó que este Acuerdo es el fruto de múltiples reuniones mediante las cuales se fueron definiendo a través de equipos de trabajo los puntos que quedaron plasmados con el objetivo de trazar un plan en el que, esencialmente, lo que se propone es la liberación, la estabilización, la reconstrucción y la democratización del país, así como el desmantelamiento del Partido Comunista y la desarticulación de todos sus mecanismos y de las organizaciones represivas.

Un objetivo sustentado por lo que han llamado “pilares transversales”, es decir, la reunificación nacional tras décadas de exilio y de separaciones forzadas, la prosperidad y el florecimiento humano para garantizar los derechos, la dignidad y las libertades de cada ciudadano, así como la desmilitarización y erradicación del poder político de toda doctrina contraria a la democracia, comunista o totalitaria. De este modo, precisa que es urgente acabar con la catástrofe humanitaria que se vive en Cuba, así como la necesidad de atender a las necesidades básicas de la población.

Elena Larrinaga y Rosa María Payá.
Elena Larrinaga y Rosa María Payá. Fotos cortesía / William Navarrete

Para Elena Larrinaga, presidenta del Partido Demócrata Cristiano de Cuba y de la Red Femenina de Cuba, figura clave del exilio cubano en España y firmante del Acuerdo que estuvo presente en la sala “Los cubanos tenemos que mirar hacia adelante, compartiendo objetivos e ilusiones, y el Acuerdo es una herramienta muy positiva para avanzar en este camino, pues propiciará luz, concordia y felicidad, a la vez que se superen las etapas y se vaya construyendo un futuro para la nación cubana”.

Para Larrinaga “no es necesario ser maximalista para unirse. Basta con ser razonables, tender puentes y crear consensos. Pues de eso trata la democracia: de ser capaces de convivir y apoyarse con nuestras diferencias. Llegar a consensos, entender al otro y respetarse”. Por eso me confiesa que otorga capital importancia al respeto a la pluralidad como herramienta indispensable para lograr una sociedad democrática en Cuba y el pluralismo político como principio ideológico que enriquece a cualquier sociedad.

Miembros de diferentes organizaciones signatarias del Acuerdo se dieron cita en Madrid.
Miembros de diferentes organizaciones signatarias del Acuerdo se dieron cita en Madrid. Fotos cortesía / William Navarrete

“Cuba está devastada, como lo estuvo Alemania después de la Segunda Guerra mundial”, añadió durante una entrevista en un aparte después del encuentro del VP. “En ese espejo nos miramos y la triada en la que trabajamos es la eficiencia económica, unida a la cohesión social y a la estabilidad democrática, pensando en aplicar una economía social de mercado con pautas humanitarias en aras del desarrollo y la prosperidad”.

La noche no será eterna, es el título del libro publicado después del asesinato de Oswaldo Payá y de guiño evidente a aquel que escribiera Huber Matos titulado Cuando llegó la noche. Obsequiado por su hija Rosa María a Esperanza Aguirre es la frase que mejor resume la esperanza que hoy debería unir a todos los cubanos y a las fuerzas democráticas del mundo entero que no han (no hemos) perdido la esperanza en que a Cuba le llegue, al fin, su hora.

William Navarrete, escritor establecido en París por más de tres décadas.

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