Los artículos de opinión brindan perspectivas independientes sobre temas clave de la comunidad, separados del trabajo de nuestros reporteros de redacción.

Trasfondo

Muhammad Ali: de mito del boxeo a icono contra el racismo

Se cumplen diez años del fallecimiento de una de las grandes figuras del boxeo, Muhammed Ali.
Se cumplen diez años del fallecimiento de una de las grandes figuras del boxeo, Muhammed Ali. EFE

Muhammad Ali, tricampeón mundial de los pesos pesados, revolucionó el boxeo con una combinación de agilidad eléctrica e inteligencia táctica que desafiaban la fuerza bruta de la categoría. Una década después de su fallecimiento, también es recordado como un símbolo global de resistencia contra la discriminación racial por sacrificar su carrera deportiva cuando se negó a combatir en la guerra de Vietnam.

Muhammad Ali, conocido inicialmente como Cassius Clay, es considerado uno de los mejores boxeadores de la historia y un referente del pugilismo moderno. Nacido en 1942 en Louisville (Kentucky), a través de una carismática trayectoria deportiva elevó el negocio del boxeo al rango de espectáculo mundial.

Asimismo, contribuyó a la evolución de los pesos pesados con un estilo basado en la movilidad corporal y la velocidad de manos que contrastaba con la fuerza bruta de la categoría.

Su revolucionaria técnica incluía un juego de pies propio de los pesos ligeros (‘Flota como una mariposa, pica como una abeja’, afirmaba), la capacidad para desplazarse lateralmente con agilidad y un golpeo eléctrico que resultaba fulminante.

No solo utilizaba el ‘Trash-talk’ y las provocaciones arrogantes para desestabilizar mentalmente al oponente, sino para convertir los combates en eventos culturales de alcance internacional.

Su carrera amateur alcanzó un récord aproximado de 100 victorias y 5 derrotas. La medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Roma de 1960 marcó el inicio de su leyenda.

Profesional desde octubre de ese mismo año, su ascenso al trono mundial de pesos pesados sucedió en febrero de 1964 en Florida, cuando derrotó a Sonny Liston por KO técnico en seis asaltos completos. Al terminar la pelea gritó el característico “¡Soy el más grande!”, que le inmortalizó.

Combate de boxeo de los pesos pesados entre el ex campeón mundial, Muhammad Ali y Jerry Quarry. Ali contribuyó a la evolución de los pesos pesados con un estilo basado en la movilidad corporal y la velocidad de manos que contrastaba con la fuerza bruta de la categoría.
Combate de boxeo de los pesos pesados entre el ex campeón mundial, Muhammad Ali y Jerry Quarry. Ali contribuyó a la evolución de los pesos pesados con un estilo basado en la movilidad corporal y la velocidad de manos que contrastaba con la fuerza bruta de la categoría. Isaac Pérez Arocas EFE

Defendió el título nueve veces hasta 1967, cuando fue despojado de él por negarse a combatir en la guerra de Vietnam. Tras 3 años y medio de suspensión, regresó en 1970, pero ya no poseía la misma agilidad.

Ali sufrió su primera derrota profesional en marzo de 1971 ante Joe Frazier en el Madison Square Garden en la denominada ‘The Fight of the Century’, también citada como la pelea más importante de la historia. Un gancho de izquierda en el decimoquinto asalto le mandó a la lona.

Pero el punto álgido de su trayectoria llegó en octubre de 1974 en Kinshasa, Zaire (actual Congo), cuando recuperó el trono mundial al noquear a George Foreman en el octavo round del combate bautizado como ‘Rumble in the Jungle’.

En esta etapa final de su carrera sustituyó su inconfundible baile por la psicológica estrategia defensiva. Desarrolló una táctica de desgaste denominada ‘Rope-a-Dope’, consistente en aceptar el castigo contra las cuerdas para agotar la potencia del rival.

Su última pelea legendaria fue el tercer y definitivo combate contra Frazier en 1975 en Filipinas. Fue un combate de castigo brutal donde ambos se llevaron al límite de la resistencia humana. Ali ganó por KO técnico en el decimocuarto asalto.

Tras una dolorosa derrota ante Larry Holmes, la única vez que Ali perdió por nocaut técnico, en diciembre de 1981 puso punto final a su carrera al perder ante Trevor Berbick por decisión unánime tras 10 asaltos.

El púgil estadounidense finalizó su etapa competitiva con un historial de 61 combates profesionales: 56 victorias (37 nocauts) y apenas 5 derrotas (solo una por nocaut). Ganó el título mundial en tres ocasiones.

Ali falleció en 2016, tras una batalla de tres décadas contra el Parkinson, convertido en una leyenda que transformó el deporte del siglo XX.

La conversión al Islam

Aunque Muhammad Ali fue bautizado siguiendo los ritos tradicionales de la iglesia bautista, su fe entró en conflicto con su realidad social, ya que no entendía cómo sus vecinos blancos que asistían a la misma iglesia podían tratar a su familia como seres inferiores.

Un  seguidor de Muhammad Ali sostiene una fotografía del gran boxeador en Louisville (Kentucky), dos días después de la muerte de éste.
Un seguidor de Muhammad Ali sostiene una fotografía del gran boxeador en Louisville (Kentucky), dos días después de la muerte de éste. ERIK S. LESSER EFE

Cassius Clay, su nombre de nacimiento, anunció públicamente en febrero de 1964 su conversión oficial a la fe musulmana y su adhesión a la Nación del Islam, adoptando el nombre de Muhammad Ali (digno de alabanza y excelso).

Esta poderosa fuerza del panorama sociopolítico de Estados Unidos, diferenciada radicalmente del movimiento pacifista de Martin Luther King, reivindicaba la conciencia musulmana de la población afroamericana.

Durante este periodo estuvo bajo la influencia del líder de la organización, Elijah Muhammad, y del portavoz de la revolución negra, Malcolm X.

En 1975 abrazó la transición hacia el sunnismo y abandonó la retórica de la ‘separación racial’ de su etapa anterior. Hacia el final de su vida, se sintió atraído por el sufismo, una rama mística y contemplativa del Islam.

El activista contra el racismo

Muhammad Ali ya era el campeón de los pesos pesados cuando transformó su fama deportiva en un potente activismo por la dignidad racial en los años 60. Su liderazgo político representó un desafío sin precedentes a la segregación blanca y al imperialismo estadounidense.

Su despertar político se produjo, según su propia biografía, cuando, tras obtener el oro en Roma, le negaron el servicio en un restaurante de su ciudad natal por ser negro.

Su primera gran aportación fue su compromiso contra el racismo sistémico de Estados Unidos a través de la destrucción del complejo de inferioridad impuesto en la psique afroamericana. En este sentido, utilizó una retórica que apelaba a la autoconfianza negra con frases como ‘Black is Beautiful’.

La muerte de Muhammad Ali el 3 de junio de 2016 tuvo una repercusión mundial.
La muerte de Muhammad Ali el 3 de junio de 2016 tuvo una repercusión mundial. JASON SZENES EFE

Además, al renunciar al nombre de Cassius Clay, inició una disputa cultural por la autodeterminación negra porque denunciaba que los apellidos de los afroamericanos eran un vestigio de la esclavitud.

Asimismo, realizó un impactante acto de desobediencia civil en 1967 al negarse a ser reclutado por las Fuerzas Armadas para combatir en Vietnam: ‘No tengo nada contra los vietnamitas; son blancos los que me han oprimido’.

Su negativa al servicio militar no fue solo una objeción de conciencia personal, sino una denuncia política estructural.

La justicia le impuso 5 años de prisión y una multa de $10.000. Además, le retiraron el título mundial y su licencia para combatir. Finalmente, el Supremo anuló su condena en 1971.

Este sacrificio le otorgó la legitimidad política necesaria para convertirse en un símbolo de la lucha por los derechos civiles y del movimiento anticolonialista global.

Durante los tres años que tuvo prohibido boxear se dedicó a recorrer las universidades dando discursos contra la injusticia social a una generación de jóvenes estudiantes.

Posteriormente, transformó su activismo en diplomacia humanitaria como enviado especial de la ONU en Afganistán.

En 2005 recibió la Medalla Presidencial de la Libertad, el máximo honor civil otorgado por el Gobierno de EEUU, por dedicar su vida a la lucha por la justicia y la igualdad.

El mismo país que en 1967 le condenó a prisión por ‘antipatriota’ terminó por reconocerlo como uno de los mayores defensores de los valores democráticos.

Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA