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Comprador del avión de Epstein vive en Doral y tiene vínculos con chavista sancionado

Como casi todo que tiene que ver con Jeffrey Epstein, la venta de su avión Gulfstream II a un misterioso y políticamente conectado venezolano está rodeado por la controversia.

Epstein utilizó una empresa fantasma, Hyperion Air Inc., para vender su avión bimotor Gulfstream G II a otra empresa fantasma, Starbridge Landing Inc., a finales del 2013.

El uso de compañías fantasma por parte de los ultra ricos para este tipo de transacciones generalmente no causa sorpresa. Delaware, Florida y otros estados casi permiten el anonimato en los registros corporativos.

Pero Oscar A. Faría, quien adquirió el avión de Epstein, tiene vínculos con personas poderosas en su natal Venezuela, cuyo gobierno socialista está matando de hambre a su propia gente y es blanco de sanciones internacionales. El empresario forma parte de la creciente población venezolana en Miami, concentrada en Doral y en otras zonas aledañas.

Pese a haber registrado al menos 16 empresas en Florida, Faría, por su propia admisión, lleva a cabo la mayor parte de sus negocios en países en desarrollo como Paraguay, Mozambique y Guinea-Bissau.

Faría dijo que compró el avión a través de un corredor de la firma Equus Global Aviation llamado Gary Anzalone y que no sabía que el avión pertenecía a Epstein, a quien dijo que nunca había conocido.

“Nunca lo conocí”, dijo Faria sobre Epstein en una entrevista telefónica. “Ni siquiera sé quién es él. Sé que es alguien de Bill Clinton, o de alguien de Bill Clinton. Me lo dijo Gary Anzolone, quien me consiguió el avión“.

Anzalone se negó a brindar comentarios, citando la privacidad del cliente.

Faría no pudo recordar el precio, diciendo recordar solo que pagó en exceso y que en unos años fue vendido por sus partes en lugar de asumir el costo de reparar una turbina. El empresario publica fotos del avión en su página pública de Instagram.

Faría, cuyo centro de operaciones está en Miami, dijo que es dueño de un negocio de aceite de palma en África, y que juega un papel aún más importante en el desarrollo del equipo nacional de fútbol en Guinea-Bissau, pese a que Estados Unidos cerró su embajada en ese país en 1998. Está casado con la reina de belleza Veruzhka Ramírez, quien ganó la corona de Miss Venezuela en 1997 y cuya popular página de Instagram tiene casi medio millón de seguidores.

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This photo posted in February 2019 on the public Instagram page of Oscar A. Faria shows him with his wife, Veruzkha Ramirez, Miss Venezuela in 1997, and their daughter, Sofia.

Los registros de la FAA comprados por McClatchy y el Miami Herald muestran que Faria solicitó a la agencia un Certificado de Aeronavegabilidad de Exportación el 7 de agosto de 2014, para enviar el avión a Venezuela. Obtuvo el certificado 19 días después.

Epstein había sido el único propietario desde que compró el elegante avión negro en 1994, remodelando el interior a principios del 2007, para cuando enfrentaba un juicio que condujo a un castigo inusualmente leve en medio de acusaciones de que había abusado sexualmente de docenas de niñas menores de edad.

El Gulfstream (Epstein también era propietario de un Boeing 727, conocido como Lolita Express) tenía más de 11,000 horas de vuelo cuando se vendió a Faria y se exportó en 2014, según documentos de la FAA.

En ese momento, Faría residía en Miami, en un vecindario cerrado en una sección lujosa de Doral. El empresario ha sido blanco de protestas esporádicas en su casa realizadas por inmigrantes venezolanos enojados por sus vínculos personales con integrantes de un régimen sancionado por corrupción y violaciones a los derechos humanos.

Pero el documento de la FAA parece tener información incorrecta. Presenta una dirección para Faria y Starbridge Landing Inc. en 98 Lockerman St. (la calle es en realidad Loockerman) en Dover, la capital de Delaware.

Funcionarios del Condado Kent y de la ciudad confirman que no hay propiedades independientes o registros de impuestos relacionados con esa dirección. Los documentos oficiales tampoco dan muestra de que el lugar recibe servicios corporativos o que agentes registrados en Delaware estén operando desde allí.

Faría dijo que usó la dirección de Delaware en los documentos porque había registrado una compañía allí con el mismo nombre, Starbridge Landing. Pero la División de Registros Corporativos del estado no tiene ningún registro de dicha compañía en su base de datos.

Los documentos de Florida ofrecen una dirección postal en Doral para Starbridge. Esa dirección es el número de buzón 633 en una tienda UPS en Doral.

Esa dirección de buzón fue utilizada, dijo Faria, porque no quería recibir documentos en el lejano Delaware. No dio razones por las cuales no utilizó la dirección de su casa.

En la página de internet de una de sus compañías, African Palm Corporation, aparece la dirección 9 Loockerman St. en Dover, Delaware. Esa dirección y número de suite en realidad pertenecen a la firma de abogados Spiegel & Utrera, que confirmó que recolecta correo para Faria.

Quién es Faría

Oscar Faría tiene al menos 16 negocios incorporados en Florida, algunos con el mismo nombre de sus negocios venezolanos. Algunas de las compañías también están registradas a nombre de su esposa, Veruzhka, la ex Miss Venezuela oriunda del estado de Táchira, cerca de la frontera con Colombia.

Táchira es una de las razones del remolino de controversias en torno a Faría. Lo poco que se sabe de él es que ganó proyectos de pavimentación de carreteras poco después que José Gregorio Vielma Mora se convirtiera en gobernador del estado.

Vielma Mora fue gobernador de 2012 a 2017. En 2015 se convirtió en padrino de la hija de Faria. Antes de convertirse en gobernador, Vielma Mora se desempeñó como jefe de la agencia de recolección de impuestos durante el gobierno del difunto Hugo Chávez.

Canadá sancionó a Vielma Mora por corrupción en el 2018, y la administración Trump introdujo sus propias sanciones contra el ex gobernador el pasado 25 de julio, alegando que jugó un papel fundamental en un esquema de corrupción vinculado con la importación de alimentos en la frontera de Táchira con Colombia.

Faria no pide disculpas por su amistad con Vielma Mora, reconociendo que el controvertido ex gobernador es el padrino de su hija, pero negó que la relación lo beneficiara económicamente.

“Eso nunca sucedió, nunca sucedió. Ellos [la prensa venezolana] han investigado estos reclamos y han tratado de presentar acusaciones falsas [...] pero nadie ha encontrado una factura, nadie ha encontrado un contrato”, dijo Faría.

El empresario dijo que nunca le pagaron lo que le debían por un tramo de 15.5 millas de un proyecto piloto en Táchira, y dijo que se mudó a proyectos de pavimentación en Argentina y Paraguay. Faría proporcionó fotos de sí mismo asistiendo a eventos políticos en ambos países.

Cuando Faría exportó el avión de Epstein a Venezuela, enumeró al comprador como Total Vitalis de Venezuela, otra compañía de su propiedad en Caracas.

Total Vitalis era una empresa preexistente que Faría compró, dijo. Los propietarios anteriores habían importado productos químicos y suministros médicos. La compañía ha cerrado, dijo, y ahora no tiene compañías que estén operando en Venezuela.

Grandes Planes en África, pequeños rastros

Faría parece ser muy intrépido en su negocio de aceite de palma africana. Hay poco material disponible en inglés sobre sus empresas, pero sí es más fácil de encontrar en alemán y en portugués.

En la entrevista, Faría dijo que invierte en aceite de palma en Mozambique, Ghana, la región del Congo y en Guinea-Bissau.

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Manuel Irenio Lopes Nascimento, president of the Guinea-Bissau Football Federation, and Oscar A. Faria, president and CEO of African Football Corp. African Football Corp.

Faria dijo que no tenía socios de inversión más allá de los agricultores pequeños que le suministraban. Un artículo en la prensa de Ghana mostró que al menos una integrante de su equipo ejecutivo que viajó con él se trataba de Marielis Ontiveros, una ex Miss Vargas que concursó en el Miss Venezuela del 2008.

Los otros dos ejecutivos en la foto tienen antecedentes poco convencionales para un negocio agrícola.

Carlos Gómez, según su perfil en LinkedIn, es el director financiero de African Palm, cuyo perfil presume: “Decidido a popularizar a la criptografía”.

El antecesor de Gómez, en su perfil de LinkedIn aparece como un experimentado operador en el mercado de divisas, puesto que ocupó años antes en Londres.

El aceite de palma producido en las naciones africanas es consumido en esos países, dijo Faría, y parte también es exportado. El empresario no quiso nombrar compradores o mercados de exportación.

Faria también declinó proporcionar contactos en Guinea-Bissau, diciendo que la comunicación sería demasiado difícil.

Un blog en portugués, Bambaram di Padida, presentó una historia sobre Faria en febrero de 2018, diciendo que planeaba realizar una inversión de 10 años para producir aceite de palma en Bubaque, la ciudad principal de las Islas Bijagos en la costa de Guinea-Bissau.

La remota isla tiene una población de menos de 7,000 habitantes, genera algo de turismo y una vez tuvo producción de aceite de palma en apoyo de la industria de defensa alemana.

En junio de 2018, la Corporación Africana de Fútbol de Faría anunció un acuerdo de 10 años para trabajar con los líderes de Guinea-Bissau para crear un equipo nacional de fútbol y una liga privada. El objetivo era que el equipo se clasificara entre los 50 mejores equipos nacionales para 2020. (Se clasificaron en el puesto 123 del mundo el verano pasado).

En su último informe de país sobre Guinea-Bissau, el Departamento de Estado señaló que el país de África occidental históricamente “ha sido un centro de tránsito” para el tráfico de drogas desde América del Sur hasta Europa.

“El tráfico de drogas, la corrupción y los delitos relacionados plantean un serio desafío a la capacidad de Guinea-Bissau para progresar en un camino hacia la democracia”, dijo el Departamento de Estado.

El propio Faria no ha sido acusado de irregularidades por parte de ninguna agencia policial.

“Me han investigado por todo. Me acusaron de estar aquí ilegalmente, de que estaba buscando asilo y alegaron que tenían que echarme ”, dijo Faría. “Critican a mi esposa porque es una reina de belleza y porque ahora a la gente le encanta conseguir seguidores al difundir mentiras en Instagram”.

Sylke Gruhnwald de la publicación suiza Republik contribuyó en este artículo.

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