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Latinoamérica lejos de seguir ejemplo de Obama

EL ARTISTA brasileño Lua sonríe tras formar con arena el nombre de Barack Obama en la playa de 
Ipanema, en Brasil, a finales de octubre. Lula cree que la elección de Obama es un fuerte ejemplo 
en la lucha contra el racismo.
EL ARTISTA brasileño Lua sonríe tras formar con arena el nombre de Barack Obama en la playa de Ipanema, en Brasil, a finales de octubre. Lula cree que la elección de Obama es un fuerte ejemplo en la lucha contra el racismo. AFP/Getty Imges

Si hubieran tenido la oportunidad de votar en Estados Unidos, los latinoamericanos habrían apoyado ampliamente al demócrata Barack Obama, pero ¿estarán los países de la región listos para elegir un presidente negro?

Desde países con grandes poblaciones negras, como Brasil, hasta aquellos donde prácticamente no existen, como Argentina, el cuadro regional refleja una participación totalmente marginal de los habitantes de origen africano en la vida política nacional.

En ese contexto, la elección de un negro, como ocurrió en Estados Unidos, es algo, por el momento, muy remoto. Pero en algunos países de la región han sido electos presidentes de origen indígena como Evo Morales en Bolivia o descendiente de japoneses como Alberto Fujimori en Perú.

Analistas políticos y activistas de la región coinciden en que el racismo en las sociedades latinoamericanas atenta contra el ascenso de los negros en las instancias de toma de decisiones, aunque para algunos, el ejemplo de EEUU podría propiciar un cambio de actitud.

"Aquí se creó una contradicción que nos lleva a todos al diván: un país donde los negros representan 13 por ciento [Estados Unidos] está confirmando a un negro para presidente, y en un país como Brasil donde representan 50 por ciento están ausentes de los espacios políticos del país'', lamentó el abogado y sociólogo José Vicente, rector de la Universidad Ciudadana Zumbi dos Palmares.

Vicente, quien dirige una universidad creada para dar mayor acceso a los negros a la educación superior, recordó que de los 81 senadores brasileños sólo uno es negro, y sólo 12 de los 513 diputados son de origen africano.

"Es una situación de tierra arrasada'', comentó. En Brasil solamente dos ministros son negros, el de Deportes y otro de Igualdad Racial.

Estudios oficiales indican que los brasileños de origen africano tienen salarios inferiores a los blancos y su nivel de escolaridad es inferior al promedio nacional.

En el resto de la región se perciben situaciones similares con un agravante: muchas de las personas de piel oscura no se consideran negros.

Llama la atención el caso de República Dominicana, donde el presidente recientemente reelecto, Leonel Fernández, es de tez oscura, pero en su país se le considera mestizo. Los negros, en la visión dominicana, son los haitianos.

En Colombia, donde la población negra es de entre 10 y 18 por ciento, sólo hay un negro en el gabinete: la ministra de Cultura, Paula Marcela Moreno, mientras el oficial del ejército Luis Alberto Moore hizo historia en el 2006 al convertirse en el primer general negro de Colombia.

"¿Por qué en América Latina no hay presidentes negros? Porque hay racismo, un mulato siempre será considerado por encima de un negro, y quizá ni siquiera se reconoce como negro'', explicó la antropóloga Claudia Mosquera, del Grupo de Estudios Afrocolombianos de la Universidad Nacional.

Un caso similar se da en Panamá, donde 14 por ciento de sus 3 millones de habitantes son negros, pero no ha habido un gobernante de origen africano, lo que el director del Centro de Estudios Latinoamericanos Marco Gandásegui atribuye al racismo abierto en las instituciones. ‘‘Tenemos una cultura multiétnica que está dominada por la noción de que los blancos son superiores'', señaló.

En Ecuador, el cargo más alto ocupado por un negro fue cuando el poeta Antonio Preciado asumió el Ministerio de Cultura por unos meses en el 2007, aún cuando más de 10 por ciento de la población es negra, según la Asociación para la Integración de la Raza Negra en Ecuador.

No obstante, algunos analistas creen que la elección de Obama podría convertirse en un aliciente para el cambio en la región.

Para Mosquera, la elección de Obama es una muestra de lo que puede suceder cuando un país se moviliza contra el racismo. Vicente aseguró que le elección de Obama "puede ayudar a galvanizar el sentimiento nacional y, dentro de ese deseo de cambiar, de progresar, de repente un negro puede llegar a ser gobernador o incluso presidente'', afirmó.

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