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Detenciones y golpes en sepelio de Oswaldo Payá

Cortesía

El disidente cubano Oswaldo Payá fue sepultado el martes después que la policía detuviera a más de 40 disidentes que gritaban “¡Libertad!” durante el paso del cortejo fúnebre ante una enorme y sorprendentemente silenciosa muchedumbre. Algunos de los detenidos fueron apaleados, afirmaron varios activistas.

Familiares y partidarios de Payá expresaron nuevamente que había muerto en un accidente automovilístico tras ser embestido repetidas veces por otro vehículo, pero un periódico de Madrid reportó que el ciudadano español que iba al volante admitió a las autoridades cubanas que era responsable de la tragedia.

La policía detuvo entre 40 y 50 disidentes, mientras más de 300 personas salían en la mañana del martes de la iglesia El Salvador del Mundo y comenzaban la procesión fúnebre al Cementerio de Colón, indicó el activista de derechos humanos Elizardo Sánchez Santa Cruz.

Entre los reportados como “brutalmente golpeados” estuvo el disidente Guillermo Fariñas, ganador en el 2010 del Premio Sajarov del Parlamento Europeo, que Payá ganó en el 2002. Algunos de los detenidos fueron puestos en libertad en la noche del martes, afirmó Sánchez a El Nuevo Herald.

Un video mostró a cientos de transeúntes observando el enfrentamiento en un silencio absoluto. Se escucha a una mujer gritar fuera de cámara: “¡Viva Fidel!” Pero no recibe la respuesta habitual de “¡Viva!” por parte de la multitud, sino que alguien le dice: “Nadie te hace caso”.

Durante la misa fúnebre, la hija de Payá, Rosa María, declaró que responsabiliza al gobierno cubano de cualquier daño que sufra su familia debido a “las repetidas amenazas contra la vida de mi padre” durante años.

Junto con Payá murió el disidente Harold Cepero, de Sancti Spíritus. Los políticos conservadores Angel Carromero, de España, y Jens Aron Modig, de Suecia, sufrieron lesiones leves el domingo en el accidente ocurrido cerca de la ciudad oriental de Bayamo.

El gobierno cubano lo describió como un accidente de un solo auto, y el periódico español El Mundo reportó el martes, sin identificar sus fuentes, que Carromero, quien estaba al volante, aseguró a la policía cubana que no había visto una señal de reducción de velocidad en una curva, lo cual le hizo perder el control y salirse de la carretera.

Oswaldo, uno de los hijos de Payá, dijo el martes a periodistas que los europeos habían telefoneado el domingo a sus jefes en Suecia y España “diciendo que un camión los golpeó, los chocó, los embistió varias veces” hasta sacarlos de la carretera.

Carromero llamó también a uno de sus supervisores horas antes del accidente para reportar que estaban siendo “seguidos” por otro vehículo, indicó Regis Iglesia, el representante en Madrid del Movimiento Cristiano Liberación (MCL) de Payá. Iglesia aseguró a El Nuevo Herald que había hablado con un supervisor de Carromero en el ala juvenil del gobernante Partido Popular.

Carromero permanecía detenido el lunes en Bayamo y podría ser acusado del accidente. Modig dio una deposición el lunes y estaba en La Habana el martes tratando de conseguir pasaje hacia Europa, afirmó a El Nuevo Herald un diplomático europeo en la capital cubana.

La verdad del accidente no se sabrá hasta que Modig y Carromero regresen a sus países y brinden “un testimonio objetivo e irrefutable” libre de posibles presiones del gobierno cubano, declaró Sánchez, cuya propia pesquisa preliminar pareció confirmar la versión del gobierno.

La viuda de Payá, Ofelia Acevedo, dijo a Radio/TV Martí, con sede en Miami, que supo del accidente cuando Iglesia la llamó desde Madrid para notificarle que el auto había sido forzado fuera de la carretera, y que tres de los hombres estaban en un hospital de Bayamo, pero “que había un cuarto que no estaba”.

Acevedo llamó al celular de Payá y un policía tomó la llamada.

“Me dijo que el teléfono estaba sonando y lo había tomado del bolsillo del fallecido”, precisó Acevedo.

Dos fotos del presunto carro de Carromero, un Hyundai Accent azul alquilado con chapa T31402, fueron publicadas el martes en la página de Facebook de David Rodríguez, reportero de la estación estatal Radio Bayamo.

Una foto muestra parte de un cuerpo en una camilla en tierra junto al lado derecho del auto. La otra muestra un fuerte impacto en la puerta trasera izquierda y el techo. Se cree que Payá, de 60 años, y Cepero, de 32, viajaban en el asiento trasero.

Payá, católico ferviente y uno de los disidentes más conocidos de Cuba —su Proyecto Varela reunió 24,000 firmas en el 2002 para exigir un referendo al gobierno— llevaba mucho tiempo quejándose de que era seguido y amenazado constantemente por agentes de la Seguridad del Estado.

En un reciente correo electrónico a su correligionario de Miami, Julio Hernández, escribió que la policía estaba siguiéndolo “paso a paso”, y que había aumentado la vigilancia a su hogar desde el 2 de junio, cuando un auto chocó contra su furgoneta Volkswagen de 1964 en La Habana y la volcó. Payá escribió que tanto él como Acevedo se salvaron en esa ocasión porque “Dios dispuso otra cosa”.

Su hermano Carlos, quien vive en Madrid, declaró a una radioemisora española que “a Oswaldo se lo habían dicho claramente: ‘Te vamos a matar’”.

Carromero y Modig, líder de la Liga de la Juventud del Partido Demócrata Cristiano de Suecia, fueron a Cuba con visas de turistas pero con la intención de brindar discretamente ayuda a disidentes, según reportes noticiosos. Payá se les unió en el viaje a la región de Bayamo para visitar a activistas de MCL, indicó Acevedo.

En la misa se reunieron miembros de los muchos y a menudo discordantes grupos disidentes de Cuba. Fue oficiada por el cardenal Jaime Ortega Alamino, arzobispo de La Habana, a quien Payá había criticado por mostrarse demasiado pasivo ante las violaciones de los derechos humanos por parte del gobierno.

Ortega lo elogió como hombre y como cristiano —Payá “tenía una clara vocación política y esto, como buen cristiano, no lo alejó de la fe ni de su práctica religiosa. Al contrario, siempre buscaba en su fe cristiana inspiración para su opción política”— pero no hizo ninguna referencia directa a su labor como disidente.

Al terminar la misa, Ortega leyó asimismo un mensaje de Benedicto XVI expresando su “proximidad espiritual” a la familia. Payá se encontró con el papa Juan Pablo II en el Vaticano en el 2002.

Un reportaje sobre su muerte en el periódico del Vaticano, L’Osservatore Romano, llevó el título de Católico y patriota, y el ex presidente del Gobierno de España, José María Aznar, lo llamó “un ejemplo de sacrificio y entrega a la causa de la democracia”.

El senador chileno Patricio Walker declaró que Cuba le había negado la visa al igual que al legislador, Juan Carlos Latorre, para asistir al funeral de Payá.

Esta historia fue publicada originalmente el 25 de julio de 2012, 5:00 a. m. with the headline "Detenciones y golpes en sepelio de Oswaldo Payá."

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