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Regulaciones limitan licencias de viajes a Cuba

Una revisión que la administración del presidente Barack Obama está haciendo a las regulaciones de los viajes a Cuba “pueblo a pueblo”, tras meses de quejas de que incluían demasiados bailes y mojitos, ha comenzado a tener un impacto sobre los viajes de estadounidenses a la isla.

El Departamento del Tesoro ha renovado este verano apenas un puñado de las licencias de un año requeridas para organizar los viajes, y decenas de renovaciones están pendientes, dijo Pedro González Munne, un empresario de Miami que supervisa los viajes a Cuba.

Varias de las entidades que están esperando las renovaciones ya han cancelado o demorado viajes “pueblo a pueblo” a Cuba. Y Insight Cuba, una agencia con sede en New Rochelle, Nueva York, que provocó varias de las quejas, ha dicho que despidió a 22 empleados después de que su licencia expiró.

Otras agencias tendrían que aplazar viajes que estaban programados para la próxima temporada turística invernal, dijeron ejecutivos de empresas de viajes a Cuba, aunque algunas de las licencias emitidas durante el último año están vigentes hasta la primavera del próximo año.

Se estima que unos 10,000 estadounidenses visitaron Cuba en el último año al amparo de 140 licencias para viajes “pueblo a pueblo” emitidas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro, la cual está a cargo de aplicar las sanciones económicas de Estados Unidos contra Cuba y otras naciones.

Los cubanoamericanos viajan a la isla al amparo de una licencia general de reunificación familiar.

Los viajes de “pueblo a pueblo”, semejantes a visitas por motivos culturales o educativos, deben por ley promover “interacciones significativas” entre los visitantes y los cubanos. El término no está claramente definido, pero OFAC afirma que definitivamente excluye el turismo.

Jeff Braunger, gerente de programa de OFAC para Licencias de Viajes a Cuba, dijo que su agencia “revisó” en mayo sus criterios para entregar licencias “pueblo a pueblo”, en parte “debido a informes que hemos recibido relacionados con viajes hechos bajo esas licencias”.

“Estos cambios simplifican las cosas para los solicitantes y los licenciatarios que estén tratando de renovar la suya, facilita a OFAC la revisión de las solicitudes de licencias, y ayuda a evitar los abusos de los licenciatarios”, escribió Braunger en un correo electrónico a El Nuevo Herald. No dio detalles sobre los abusos.

El portavoz de OFAC John Sullivan añadió que su agencia está trabajando para resolver con rapidez las solicitudes de renovación que fueron devueltas por falta de información, “pero no necesariamente rechazadas”. No quiso dar detalles acerca cuántas han sido aprobadas, devueltas o rechazadas.

Además, funcionarios de la agencia han dicho en privado a algunos licenciatarios que recortes de personal y presupuesto en OFAC han estado contribuyendo a las demoras en el procesamiento de las renovaciones.

Los defensores de los viajes “pueblo a pueblo” afirman que los mismos mejoran la comprensión entre ambas naciones y ponen dinero en los bolsillos de ciudadanos particulares de Cuba, permitiéndoles romper con su dependencia del gobierno.

Los opositores opinan que ellos llenan las arcas del gobierno comunista, el cual controla la abrumadora mayoría de la industria turística de la isla, y que no son más que oportunidades para que el gobierno cubano pueda hacer propaganda.

El Detroit Free Press reportó el año pasado que los visitantes en un viaje de Insight Cuba asistieron a un espectáculo musical celebrando el cumpleaños 85 de Fidel Castro en el teatro Karl Marx de La Habana. El presidente de Insight Cuba, Tom Popper, no estaba disponible para comentar para esta nota, segun una de sus asistentes.

Aprobados por el Congreso de EEUU en 1992, los viajes “pueblo a pueblo” a Cuba fueron ampliamente permitidos por el presidente Bill Clinton, suspendidos por George W. Bush debido a supuestos abusos y reanudados otra vez por Obama en enero del 2011.

La decisión de Obama desencadenó una verdadera estampida para organizar y promover viajes, lo que causó preocupación incluso entre los partidarios más acérrimos de los mismos, quienes temieron que abusos flagrantes podrían acabar con el programa en su totalidad.

La firma de viajes de lujo Abercrombie & Kent vendió enseguida por completo 13 excursiones, a unos $6,000 por persona por semana, tras haber anunciado bailes de salsa y mojitos. Tuvo que posponer sus ofertas tras encontrar problemas con su licencia.

El senador Marco Rubio, republicano de la Florida, se quejó de que los visitantes se estaban encontrando con funcionarios del gobierno y hasta con la hija del gobernante cubano Raúl Castro, la sexóloga Mariela Castro, y tildó los viajes de “adoctrinamiento de estadounidenses”.

Rubio bloqueó a la nominada de Obama para el puesto de subsecretaria de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, Roberta Jacobson, hasta marzo de este año, luego de lo que su oficina describió en un comunicado como “meses de negociaciones con la administración con la esperanza de acabar con los abusos de la política de los viajes ‘pueblo a pueblo’ a Cuba”.

Dos meses más tarde, OFAC presentó lo que llamó “revisiones” de las regulaciones a los viajes “pueblo a pueblo”, las cuales hicieron en efecto más estricto, largo y complejo el proceso de solicitud de licencia.

Siempre se exigió a los residentes estadounidenses en viajes “pueblo a pueblo” a Cuba que viajaran en grupo, no individualmente, y que se atuvieran a los itinerarios organizados por los licenciatarios, lo cual les deja poco tiempo para actividades turísticas tales como visitar las playas de la isla.

Las nuevas pautas para la solicitud de licencias exigen ahora itinerarios minuciosamente detallados, así como explicaciones de cómo y por qué cada una de las actividades o encuentros planificados tendría como resultado “interacciones significativas” con los cubanos.

Se requieren aún más detalles y justificaciones en el caso de que los encuentros sean con funcionarios del gobierno.

Joe Scarpaci, profesor emérito de Virginia Tech y director ejecutivo del Centro de Estudios de Cultura y Economía de Cuba, dijo que su solicitud de 17,000 palabras para la renovación de su licencia de viajes “pueblo a pueblo” le fue devuelta con una petición de que diera más detalles.

El volvió a presentarla, esta vez con 25,000 palabras, añadió Scarpaci, y fue uno de los cuatro licenciatarios de quienes se sabe que se les ha renovado la licencia este verano.

Esta historia fue publicada originalmente el 12 de septiembre de 2012, 0:30 a. m. with the headline "Regulaciones limitan licencias de viajes a Cuba."

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