Últimas Noticias

Sigue huelga de hambre en protesta por el maltrato a balseros cubanos presos en Bahamas

Acostado en una camilla en el corazón de la Pequeña Habana, Ramón Saúl Sánchez, presidente del Movimiento Democracia, continuó el séptimo día de su huelga de hambre en protesta por el maltrato a balseros cubanos presos en Bahamas.

A su lado yacía su compañero activista, Jesús Alexis Gómez, quien ha mantenido su huelga de hambre por 14 días.

El grupo de exiliados cubanos lanzó sus protestas en junio como respuesta a un video que presuntamente muestra a guardias bahameños pateando a prisioneros cubanos acostados en el suelo.

Las protestas continúan a pesar de que el gobierno de Bahamas, en una carta al representante Joe García, dijo estar dispuesto a examinar las condiciones de los detenidos.

Sánchez, de 58 años, dice que la carta es insuficiente, principalmente porque reitera la declaración de Bahamas de que el video es falsificado.

“Si no reconoces el problema, ¿cómo vas a encontrar la solución?”, dijo Sánchez.

El representante García dijo en una declaración que “nos seguimos comunicando diariamente con el gobierno de Bahamas y lo seguiremos haciendo hasta que lleguemos a una resolución satisfactoria en cuanto a estos temas”.

Luego de comenzar sus huelgas de hambre en el centro comercial de Bayside, los dos activistas se trasladaron el miércoles a la Plaza de la Cubanidad en la Pequeña Habana, frente al monumento a los mártires de la Playa Girón.

Acostados bajo una carpa y rodeados de pancartas, ventiladores y jarros de agua, Sánchez y Gómez, ambos sin afeitar por varios días, charlaron el jueves con sus simpatizantes. Ambos tenían sus teléfonos celulares a la mano para contestar llamadas de amigos y periodistas.

Entre los simpatizantes que visitaron a Sánchez el jueves estaba el alcalde de Miami Tomás Regalado, quien dijo que tenía planeado utilizar sus propios fondos para ayudar al Movimiento Democracia con los $15 que debe pagar a diario para mantener el permiso para protestar en la plaza.

“Yo creo que es un acto heroico lo que están haciendo”, dijo Regalado, quien ha sido amigo de Sánchez por unos 25 años y lo llama Ramoncito. “Pero me preocupa la salud de ambos”.

Esta es la quinta vez que Sánchez monta una huelga de hambre. Su primera, en Washington D.C. en los años ochenta, duró 25 días y terminó con Sánchez en coma.

Desde entonces Sánchez ha desarrollado diabetes, y dice haber sufrido problemas gástricos y renales como secuelas de sus previas huelgas.

“De cuando en cuando siento un poco de decaimiento”, dijo Sánchez. “Pero me siento fuerte espiritualmente”.

Sánchez, quien ha perdido 13 libras en esta huelga, parecía alerta pero débil, su energía disipándose intermitentemente mientras hablaba.

“Perdón”, dijo cuando se le olvidó algún dato. “Estoy cansado.”

Aún así, Sánchez no expresó ninguna intención de abandonar el ayuno.

“Yo no soy un fanático – no quiero morir. Amo la vida demasiado”, aseguró. “Pero daría la vida con una sonrisa para defender los derechos de otros”.

Gómez, de 44 años, parecía tener más fuerzas a pesar de haber durado el doble del tiempo que Sánchez sin comer. Gómez toma el crédito por haberles pasado los teléfonos celulares a los prisioneros que luego usaron para grabar el video que desencadenó los presentes sucesos.

“Mi principal objetivo es lograr la libertad de ellos”, dijo Gómez. “Ahí se acaba mi huelga de hambre. Si no, me muero acá”.

Esta historia fue publicada originalmente el 2 de agosto de 2013, 1:27 a. m..

Artículos relacionados el Nuevo Herald
Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA