Laura Luna, el trasplante y donación de riñón, un regalo de vida
Hace siete meses, Laura Luna estaba lavando los platos en la cocina y se desmayó. No sabe cuánto tiempo estuvo inconsciente porque se despertó cuando sintió que su perro le pasaba la lengua por la oreja. Es el mismo perro, Chicho, que, moviendo la cola, recibe a los visitantes que se acercan a interesarse por la salud de la artista plástica cubana, que en estos días se prepara para un trasplante de riñón.
“Yo tengo una energía que soy una locomotora, y me sentía muy cansada y sin apetito pero de verdad, como si un espíritu de cansancio te poseyera”, contó Luna sobre los síntomas que le dieron la voz de alarma sobre su padecimiento del riñón. Por unos exámenes médicos generales, su médico primario ya sabía que Luna, de 54 años, tenía muchos quistes en el riñón.
“Es genético. Mi padre y mi abuela tenían problemas de riñones. Mi hermano también. El tiene dos o tres tumorcitos, pero son grandes y pocos. Yo, en cambio, tengo muchos y pequeños”, siguió explicando Luna, en su casa de La Pequeña Habana, en la que desde hace años tiene el taller donde trabaja varios medios artísticos, incluyendo la escultura, y en la que ha criado a sus tres hijos, que hoy tienen 29, 28 y 24 años.
“Cuando mi médico me dijo: ‘No tiene remedio. Tienes que prepararte para un trasplante’, se me viró la vida al revés. La primera semana estuve como muerta. Ahí te das cuenta de que lo que vale son tus hijos, tu familia, la gente que amas”, expresó Luna, que lleva dos meses recibiendo diálisis tres veces a la semana durante tres horas y con una dieta que excluye todo lo que contiene potasio y fósforos porque la diálisis no puede eliminarlos con eficiencia.
“También me importa el afecto humano, poder trasmitir lo que uno vino a hacer aquí en cuestiones de creación. Sigo interesada en aprender, en mantener la curiosidad, en conservar las cosas que puedan servir para otras personas después, como la educación, la música, el arte”, afirmó Luna, que comparte su historia para pedir a los que están sanos que “miren un poquito a su alrededor y que vean quiénes necesitan ayuda porque les pueden regalar unos años más de vida”.
Luna ha recibido ese regalo de vida de una amiga, la historiadora de arte norteamericana Betsy Mullins, de 37 años, con la que trabaja desde hace siete años en la organización Arts For Learning y quien le ha hecho la promesa de donarle un riñón.
“Enseguida llamé a Betsy desde la consulta del médico y le conté lo que tenía. Ella empezó a llorar. A la semana me llamó y me dijo: ‘He estado haciendo investigaciones en internet y puedo vivir toda la vida con un riñón. Voy a darte uno’. Yo no le creí y le dije: ‘Eso se te quita ahorita’, pero la insistencia fue muy grande”, contó Luna, indicando que Mullins se hizo los exámenes médicos en el hospital Jackson y se comprobó que son compatibles y que además ella está en buen estado de salud como para hacer la donación.
“Somos del mismo signo zodiacal, Virgo, pero en lo demás somos lo opuesto. Ella es una southern belle de Ohio, rubia, de ojos azules y gordita, y yo soy de La Habana”, comenta Luna, sin indicar otras diferencias obvias, como que es morena, de pelo muy corto y delgada. “Pero somos un match perfecto. De los cinco grupos de genes que tienen los humanos, tenemos uno en común. Eso a veces ni se da en la familia”, contó Luna, indicando que Mullins es “la hermana que siempre quise tener’.
“Siempre fuimos como familia, pero ahora se convierte en algo físico”, amplió, indicando que en la semana del 24 de septiembre, cuando ambas se sometan a cirugía, el riñón que se extraiga del cuerpo de Mullins irá directamente al de ella.
“Cuando uno está en el proceso de buscar un donante, hay varias listas en el país de personas que necesitan un riñón y personas que están dispuestas a donar”, amplió Luna, haciendo hincapié en la importancia de la donación porque recibir un riñón de una persona viva alarga la vida de quien lo recibe hasta 30 años más.
Según el médico que ha atendido a Luna, el nefrólogo Oscar Gálvez, que tiene su consulta en Coconut Grove, lo ideal es que el donante sea un familiar, un padre o un hermano porque tienen genes en común. “También puede ser un amigo, una esposa o esposo. Los trasplantes múltiples son lo más interesante que está sucediendo ahora. Por ejemplo, un esposo puede donarle a una esposa, pero si no es compatible con ella, puede serlo con una persona en California, que a su vez lo es con alguien de Miami. En la era de las computadoras y con la ayuda de Internet, se puede hacer eso”, explicó Gálvez, quien preside el Departamento de Medicina del Hospital Mercy.
Gálvez sugiere que tanto el donante como quien espera recibir un riñón deben inscribirse en una lista llamada UNOS, que se puede obtener en los centros de trasplantes, y que tiene un alcance regional o nacional.
El especialista también explica que el donante debe contar con buena salud y especialmente no tener enfermedades metabólicas ni cálculos en el riñón. “El donante deberá vivir el resto de su vida con un solo riñón”, comentó, acotando que hay muchas personas que nacen con un solo riñón y que no se enteran hasta que les hacen rayos X u otro examen de este tipo.
“Una persona sana no tiene que tener temor a donar”, recalcó Gálvez.
Esta es una opinión con la que concuerda la doctora Giselle Guerra, directora médica del programa de donación de riñón por parte de personas vivas del Miami Transplant Institute de la Universidad de Miami y del hospital Jackson. Una persona puede vivir una vida completamente normal cuando dona, trabajar de nuevo, estudiar, ser madre; la vida no se acorta de ninguna manera”, explicó Guerra, que también ha atendido a Luna.
Guerra señala que la comunidad latina es más propensa a padecimientos renales porque sufre de hipertensión y diabetes. Sin embargo, también tiende a participar menos en la donación de órganos e incluso a veces se niega a recibir un riñón de un familiar porque teme que afecte la salud del ser querido.
“Cuando se dona entre el mismo grupo étnico hay menos probabilidad de rechazo al órgano porque genéticamente son similares”, informó Guerra indicando la necesidad de continuar la labor de educar a los hispanos sobre la donación.
Por su parte, Gálvez recalca la importancia de la prevención y del cuidado de la salud, coincidiendo que entre los hispanos hay una mayor incidencia de la diabetes tipo 2, especialmente en aquellos de ascendencia indígena.
“El mensaje debe ser a la mayor parte de la población. Aquellos con hipertensión y diabetes deben cuidar su dieta y escuchar los consejos de la comunidad médica. Así la incidencia de padecimientos renales como consecuencia de estas enfermedades va a disminuir”, dijo Gálvez.
Para Luna, el reto, además de los dos meses de recuperación después del trasplante, es reunir suficientes fondos para costear el deducible de $10,000 de su seguro médico, y el tiempo que tendrán que estar sin trabajar tanto ella como la donante. En el caso de Mullins la recuperación puede tomar un mes y medio.
“A mis hijos se les ocurrió hacer un fondo de recaudación para los gastos médicos. Sacamos cálculos y se puso la cifra de $40,000”, contó Luna, explicando que estos no entran dentro del costo de la operación, que asciende a $280,000.
“He recibido mucho apoyo con la enfermedad. Yo digo: ‘¿Dónde estaba metida toda esta gente tan generosa?’ ”, agradeció Luna que en estos días se mantiene fuerte practicando yoga y haciendo lo que ella llama “viaje fantástico” en referencia a aquella película de 1966 en la que una nave recorre exhaustivamente el cuerpo humano.
“En mis meditaciones empecé a mirarme por dentro para tratar de identificar dónde estaba enferma y entender mi cuerpo”, precisó, hablando ya de planes futuros.
“Voy a hacer de nuevo el Camino de Santiago con mi riñoncito nuevo”, concluyó refiriéndose a esa peregrinación física y espiritual que hizo en el 2009 y que la preparó para la presente experiencia.
La reportera Silvia Higuera contribuyó a este artículo.
Miami Transplant Institute, Kidney Referral Area, 1801 NW 9 Ave., 5to piso, Miami, Fl, 33136. Información general: 877-999-9298. Para donación de riñón: 305-355-(LIFE) 5433. Para contribuir al fondo de ayuda a Luna: GiveForward y buscar Laura Luna’s Kidney Fund.
Esta historia fue publicada originalmente el 23 de agosto de 2013, 6:02 p. m. with the headline "Laura Luna, el trasplante y donación de riñón, un regalo de vida."