EN NUESTRA OPINION: Los misterios de Sweetwater
El municipio de Sweetwater no devolverá el valor de las pertenencias confiscadas a una persona arrestada en julio del 2012, Juan Carlos Arencibia, por robo de computadoras y equipos electrónicos en un almacén.
Los artículos propiedad de Arencibia que fueron confiscados son, entre otros, un vehículo y 50 pares de botas. En febrero del 2013 un juez ordenó que se les devolvieran, pero no aparecieron por ninguna parte.
El lunes por la noche, la Comisión de Sweetwater rechazó el pedido del abogado de Arencibia, Alan Soven, de que se le devolvieran $20,000 a su cliente. El argumento fue que el abogado no podía demostrar cómo su cliente obtuvo los artículos, que ni siquiera presentó un recibo.
El vehículo incautado fue remolcado por la empresa Southland Towing Company. Esta compañía tuvo el monopolio del remolque de vehículos en Sweetwater por varios años, durante la administración de Manny Maroño, actualmente en prisión. Los vínculos de Southland con policías de la ciudad y con el ex alcalde Maroño son investigados por las autoridades federales.
El caso de las pertenencias confiscadas a Arencibia sigue en las cortes.
El cuarto donde la policía de Sweetwater guarda las evidencias en los casos de personas arrestadas es un misterio. Muchos artículos entran y luego desaparecen. No se ha podido determinar qué clase de magia o fuerzas extraterrestres operan en ese cuarto. Los casos de los vehículos remolcados por Southland y luego vendidos o extraviados son también otro enigma.
La policía de Sweetwater ha confiscado pertenencias de acusados de cometer delitos. Pero esas propiedades, en primer lugar, no se deben incautar si no se puede probar que están relacionadas con el delito cometido. O se deben devolver si se confiscaron por error.
En los últimos meses las autoridades federales han estado investigando las sospechas de corrupción entre algunos agentes del Departamento de Policía de Sweetwater. Sería conveniente agilizar esa pesquisa para determinar por fin si hay culpables y limpiar la reputación del departamento. ¿Hasta cuándo vamos a esperar para dilucidar este otro misterio?
Entretanto, hay que seguir buscando los artículos desaparecidos en el agujero negro del cuarto de evidencias de la Policía de Sweetwater. Aunque sus dueños hayan delinquido o sean sospechosos, esas pertenencias, si no están vinculadas con los casos, se deben devolver. Los tribunales son los que deben ordenar confiscaciones, no la policía.
Esta historia fue publicada originalmente el 8 de abril de 2014, 6:00 p. m. with the headline "EN NUESTRA OPINION: Los misterios de Sweetwater."