EN NUESTRA OPINION: Las fugas de Ana Alliegro
Ana Alliegro, la controversial aliada del ex congresista David Rivera, dejó dos veces plantado al FBI.
Alliegro enfrenta acusaciones por hacer contribuciones ilegales a la campaña de un candidato desconocido, Justin Sternad, en las elecciones al Congreso del 2012 por el distrito 26. Al parecer, Sternad fue la fachada que usaron para atacar al rival de Rivera, el demócrata Joe García. Rivera niega haber hecho algo incorrecto. Alliegro podría recibir una condena de cinco años de cárcel, aunque su defensa dice que serían solo 18 meses como máximo si la declararan culpable.
La primera vez que Alliegro dejó esperando al FBI fue en el 2012. Justo antes de la reunión programada, Alliegro huyó a Nicaragua.
Más o menos un año más tarde regresó, dio información a los fiscales sobre el caso y entregó su pasaporte al FBI. Pero alegan que en cuanto supo que podía ir a la cárcel, se fue a Texas, tomó un autobús a México, y voló a Nicaragua. Cuando la policía nicaragüense, a solicitud de la embajada de Estados Unidos, la arrestó, le encontraron un segundo pasaporte, que ella afirmaba que había perdido, y estaba tratando de obtener otro.
La semana pasada, la jueza federal Alicia M. Otazo-Reyes le negó la fianza por considerar que está “en riesgo de fuga”. La defensa puede alegar que no se debe castigar a Alliegro por viajar. Pero la conducta de Alliegro no ofrecía ninguna garantía de que no se volvería a fugar si le concedían la libertad bajo fianza.
El caso es grave: se trata de una pesquisa por fraude en una elección al Congreso de Estados Unidos. Alliegro no cooperó. Escapó dos veces del país. Dejó plantado al FBI dos veces. Eludió a la justicia dos veces. Por eso le negaron la fianza. A la tercera va la vencida.
Esta historia fue publicada originalmente el 14 de abril de 2014, 7:00 p. m. with the headline "EN NUESTRA OPINION: Las fugas de Ana Alliegro."