Últimas Noticias

EN NUESTRA OPINION: Niños y armas

Otra tragedia con armas de fuego acaba de ocurrir. Esta vez fue en un campo de tiro de White Hills, en Arizona, a una hora de la ciudad de Las Vegas, cuando un instructor enseñaba a una niña de nueve años de edad, de Nueva Jersey, a disparar con una subametralladora Uzi. Los padres de la niña se encontraban presentes.

Cuando el instructor indicó a la niña que disparara una ráfaga, la menor no pudo controlar el culatazo de la Uzi, que le hizo levantar el brazo mientras disparaba y herir en la cabeza al instructor, quien murió poco después en un hospital de Las Vegas.

El sitio web de Bullets and Burgers (Balas y Hamburguesas), el campo de tiro donde ocurrió el lamentable suceso, dice que los menores entre 8 y 17 años de edad pueden disparar armas en el lugar si van acompañados por un padre o un guardián.

No es el primer incidente trágico de un menor disparando una Uzi. Según un reportaje de CNN, en el 2008, en una feria de armas en Massachusetts, un niño de 8 años murió al dispararse accidentalmente con una Uzi. Edward Fleury, ex jefe de policía de la localidad y organizador de la feria de armas, fue declarado inocente de homicidio involuntario en el 2011 y también de tres cargos de entregar una ametralladora a un menor de edad.

La Segunda Enmienda de la Constitución nacional establece que “siendo necesaria una milicia bien ordenada para la seguridad de un Estado libre, el derecho del Pueblo a poseer y portar armas no será infringido”. Esa enmienda, parte de la Carta de Derechos aprobada el 15 de diciembre de 1791, es cuestionada por muchos que argumentan que es obsoleta, que en la época en que se redactó no había armas con tanto poder de fuego como las de hoy, o que “la milicia bien ordenada” a que se refiere la enmienda ya existe y es el Ejército de Estados Unidos. Pero a pesar de sus detractores, la enmienda mantiene su plena vigencia y bajo su amparo legal, la tenencia y compraventa de armas, las ferias y los campos de tiro son parte de la vida nacional.

Ahora bien, una cosa es el derecho a tener armas y otra la edad en que una persona tiene la capacidad física y mental para usarlas. Es difícil establecer un límite, pero niños de 8 o 9 años como los mencionados en este editorial no deben usar un arma de fuego, sobre todo una ametralladora, que incluso muchos adultos no podrían manejar.

En un país civilizado y ordenado como Estados Unidos, con instituciones y cuerpos de policía que velan por la seguridad ciudadana, ¿qué razón puede tener un padre para enseñar a su hijo pequeño a manejar un arma peligrosa? ¿Contra quién va a combatir ese niño? ¿Cómo es posible que un padre pueda tratar una ametralladora como si fuera un juguete, una diversión para su hijo?

En un país civilizado y ordenado como Estados Unidos, con instituciones y cuerpos de policía que velan por la seguridad ciudadana, ¿qué razón puede tener un padre para enseñar a su hijo pequeño a manejar un arma peligrosa? ¿Contra quién va a combatir ese niño? ¿Cómo es posible que un padre pueda tratar una ametralladora como si fuera un juguete, una diversión para su hijo?

Esta historia fue publicada originalmente el 27 de agosto de 2014, 6:00 p. m. with the headline "EN NUESTRA OPINION: Niños y armas."

Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA