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El sector privado en Cuba sigue creciendo pero las ganancias van al extranjero

Emprendedores cienfuegueros esperan que los visitantes de EEUU impulsen sus negocios

Los emprendedores privados de esta pequeña ciudad cubana Cuba esperaban que la llegada de un barco de crucero estadounidense impulsaría sus negocios. Pero hasta ahora no ha sido así. Así las cosas, los nuevos vuelos regulares desde Estados Unidos
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Los emprendedores privados de esta pequeña ciudad cubana Cuba esperaban que la llegada de un barco de crucero estadounidense impulsaría sus negocios. Pero hasta ahora no ha sido así. Así las cosas, los nuevos vuelos regulares desde Estados Unidos

El desarrollo del sector privado cubano podría ser una de las claves para rescatar a la empobrecida economía cubana pero las trabas gubernamentales son tan grandes, que su expansión está generando ganancias millonarias no a Cuba sino a otros países.

Panamá, que acaba de aprobar un permiso especial para que los emprendedores cubanos puedan viajar sin visa a ese país a hacer compras, podría recibir más de tres millones de dólares de ganancias —entre vuelos, hoteles, compras e impuestos— si solo 2,000 de los más de medio millón de trabajadores en el sector privado o cooperativo realizan un viaje a ese país, estimó John Kavulich, presidente del U.S.-Cuba Trade and Economic Council.

“Las leyes, regulaciones y políticas vigentes adoptadas por el gobierno de la República de Cuba sugieren una preferencia por enriquecer a otros países en lugar de autorizar un componente crítico requerido para desarrollar y sostener un sector privado: la disponibilidad de un mercado mayorista de importación y exportación”, escribió Kavulich en un análisis envido por correo electrónico.

La posibilidad de acceder a un mercado mayorista para comprar insumos ha sido una de las principales demandas de los emprendedores cubanos al gobierno cubano, que tiene el monopolio de la importación y la exportación en el país. Pero en su defecto, los emprendedores cubanos viajan a Estados Unidos, México, Panamá y Guyana para comprar mercancías que luego revenden en la isla o para adquirir los productos que necesitan para mantener sus negocios. Muchos ni siquiera pueden comprarse dentro de la isla, donde el gobierno también controla toda la red comercial.

Según cifras del Havana Consulting Group, en el 2017, más de 48,000 cubanos salieron al exterior como promedio 11.5 veces para realizar sus compras.

El volumen de esta actividad supera con creces la inversión extranjera que el gobierno cubano ha atraído para su zona especial de desarrollo en el Mariel, apenas $265 millones en 2017. La consultora estima que el capital financiero que sale del país de manos de los emprendedores cubanos podría superar los $2,000 millones, una cifra similar a la que el gobierno cubano ha calculado que necesita atraer en “inversión extranjera” anual para generar crecimiento económico.

El estado cubano “no está aprovechando...la gran liquidez en divisas convertible que esta fuerza emprendedora genera ante la sequía de divisas que padecen las empresas estatales y la administración central del estado, la cual ha hecho reducir drásticamente la compra de materias primas en el exterior, y ha provocado incumplimiento con los pagos de muchos proveedores”, escribió en un reporte Emilio Morales, presidente del Havana Consulting Group.

Los $2,390 millones que Morales estima salen del país van a parar a las aerolíneas; los que proveen alojamiento y transporte a esos cubanos en los distintos países; los dueños de las tiendas y almacenes donde ellos hacen las compras de mercancías; y las agencias que envían paquetes a Cuba.

Muchos emprendedores cubanos también han logrado obtener una segunda residencia en Estados Unidos, España u otros países, lo que les ha permitido comprar propiedades u obtener crédito que han utilizado para financiar sus negocios en la isla.

“Por ejemplo, la compra de muebles, electrodomésticos, celulares, computadoras y televisores de pantalla, por citar algunos ejemplos, son financiados con tarjetas de créditos”, reporta Morales. “Las tiendas más utilizadas son Brandsmart, Best Buy, El Dorado, Rooms To Go y Walmart”.

Kavulich cree que el gobierno podría fácilmente recaudar fondos para establecer un mercado mayorista para el sector privado a través del cobro de una tarifa por membresía.

Pero el gobierno cubano está dejando ir todo este capital porque tiene una actitud ambivalente con respecto al sector privado, aseguran algunos expertos. Aunque el proyecto de nueva Constitución elaborado por el Partido Comunista reconoce la propiedad privada, no incluye la posibilidad de que los cubanos — ue viven dentro o fuera de la isla— puedan crear empresas o invertir a mayor escala en la isla.

Después de congelar los permisos para nuevos negocios durante varios meses, nuevas regulaciones que entrarán en vigor a fines de este año impiden que un cubano pueda tener más de una licencia para un negocio privado y controlan el número de sillas que puede tener una restaurante, entre otras medidas para impedir “el acumulamiento de riquezas”.

La prensa estatal y el gobierno han librado una batalla contra el “acaparamiento”, culpando a los emprendedores por comprar al por mayor en la red de tiendas minoristas, lo que ha agudizado la escasez y las quejas del resto de la población. Un reporte del sitio oficial Cubadebate destaca el caso de un supermercado en La Habana que vendió 15 mil manzanas a un solo cliente. Quienes se llevaron las manzanas fueron descritos como “pichones de oligarca”, algunos “uniformados con ropa con la bandera estadounidense”.

Los viajes de los emprendedores al extranjero también son vistos negativamente por el gobierno.

“Se han cometido hechos delictivos, existen informaciones de casos donde una misma persona tiene ya dos, tres, cuatro y hasta cinco restaurantes. No en una provincia, sino en varias, una persona que ha viajado más de 30 veces a diferentes países. ¿De dónde sacó el dinero? ¿Cómo lo hizo?”, preguntó el exgobernante y primer secretario del Partido Comunista, Raúl Castro, en un discurso ante la Asamblea Nacional.

Esta “contra-reforma”, aprobada por Castro antes de dejar la jefatura del gobierno, demuestra que el gobierno cubano cree que la apertura económica “fue demasiado lejor demasiado rápido”, dijo el profesor y experto en Cuba, Ted Henken, durante un evento organizado por el Inter-American Dialogue con sede en Washington, D.C.

Tras las trabas al sector privado se esconden razones políticas, opinó Kavulich.

“Un sector privado exitoso representa un camino hacia la desigualdad en una población. Los trabajadores por cuenta propia, la pequeña empresa, el sector privado están compuesto por propietarios y quienes trabajan para ellos. Algunos ganan más que otros. Algunos quieren ganar más que otros”, señaló Kavulich.

El gobierno de Cuba ha tenido problemas para definir “hasta qué punto un individuo puede ser exitoso”, dijo.

Siga a Nora Gámez Torres en Twitter: @ngameztorres



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