Versailles tuvo que despedir a 400 empleados por el coronavirus. Y Sedano’s los piensa contratar
La cadena de supermercados Sedano’s ya tiene en sus estantes la marca de café cubano de la compañía Versailles. Ahora, también tendrá a los empleados que se quedaron sin trabajo.
Los dos icónicos negocios del sur de la Florida el jueves anunciaron una sociedad que le dará trabajo a 400 empleados a tiempo completo y a tiempo parcial que se quedaron sin trabajo en Versailles, La Carreta y los otros 12 restaurantes del grupo. El Condado Miami-Dade ordenó cerrar todos los restaurantes para reducir la la propagación del coronavirus en la comunidad, lo que ha obligado a la industria de los restaurantes a un sinfín de despidos.
“Nuestras familias se conocen desde hace muchos años. Somos amigos. De modo que es una conexión natural”, le dijo Felipe Valls, presidente de Valls Group, al Miami Herald.
Esta semana, la tasa de desempleo de la industria de restaurantes del sur de la Florida subió a niveles catastróficos. En un case, el chef de Miami Michael Schwartz tuvo recortar casi todos los 460 empleados, salvo seis de su cadena de nueve restaurantes.
Ni siquiera la familia de Valls está a salvo. Su hija, Gabriella Valls, es una de los 2,000 empleados que esta semana despidió el imperio de restaurantes Danny Meyer’s, de Nueva York. Gabriella trabajaba en el exclusivo restaurante The Modern en Nueva York, y regresó a Miami para ayudar en el negocio familiar.
Mientras tanto, los supermercados están pasando trabajo para conseguir más empleados.
Sedano’s espera agregar entre 15 y 20 empleados de Valls a cada de sus 35 tiendas, desde mozos de limpieza a cajeros, meseros y cocineros. Las dos compañías comparten la misma agencia de publicidad, Republica Havas, que los ayudó a unirse. Y Sedano’s tiene la marca de café cubano La Carreta en sus tiendas.
“Estamos pasando mucho trabajo , solo tratando de satisfacer la demanda”, dijo Javier Herrán, jefe de mercadotecnia de Sedano’s. “Necesitamos la ayuda, de modo que esto es beneficioso mutualmente”.
Valls dijo que solo en nómina la compañía tiene gastos que suman $1 millón a la semana, y sin ingresos, no tuvo otra opción que dejar fuera a unos 300 empleados de los 2,200 que tiene la compañía. La empresa cerró su restaurante español Casa Juancho, y lo convirtieron en un sitio para recoger y entregar comidas en sus otros restaurantes, y el local que tiene en el Aeropuerto Internacional de Miami (MIA) funciona con un personal muy reducido.
“Las pérdidas son tremendas”, dijo Valls.
Cuando los restaurantes vuelvan a abrir, Valls dijo que espera que los empleados regresen a sus antiguos trabajos.
“Cuando los restaurantes abran de nuevo, los vamos a necesitar”, dijo Valls. “Queremos que cada uno de ellos sepa que sus empleos los estarán esperando después que se acabe esta crisis”.