Biden ofrecerá un camino a la ciudadanía a millones de inmigrantes indocumentados
La decisión del presidente electo Joe Biden de solicitar de inmediato al Congreso que ofrezca estatus legal a unos 11 millones de personas en el país ha sorprendido a activistas dado que el tema ha dividido durante mucho tiempo a demócratas y republicanos, incluso al interior de sus propios partidos.
Biden anunciará la medida en su primer día en el cargo para brindar un camino a la ciudadanía a millones de inmigrantes que viven sin permiso en Estados Unidos, según cuatro personas enteradas de los planes del próximo mandatario.
El presidente electo prometió durante su campaña una vía hacia la ciudadanía para los aproximadamente 11 millones de personas que están sin permiso en Estados Unidos, pero se desconoce qué tan rápido podría maniobrar mientras enfrenta la pandemia, la economía y otras prioridades. Para los activistas, persiste fresco el recuerdo de la promesa del candidato presidencial Barack Obama de un proyecto de ley de inmigración en su primer año en el cargo en 2009, pero sin abordar el tema hasta su segundo periodo.
El plan de Biden contrasta totalmente con lo realizado por Donald Trump, cuya eficaz campaña presidencial de 2016 se basó en parte en reducir o detener la inmigración ilegal.
“Esto en verdad representa un giro histórico respecto de la agenda anti-inmigrante de Trump al reconocer que todos los inmigrantes indocumentados que se encuentran en Estados Unidos deben ser puestos en ruta hacia la ciudadanía”, dijo Marielena Hincapie, directora ejecutiva del Centro Nacional Legal de Inmigración, a quien se informó de la medida.
Si es aprobada, la propuesta sería la medida más grande para conceder la condición legal a quienes están sin permiso en el país desde que el presidente Ronald Reagan otorgó una amnistía a casi 3 millones de personas en 1986. Las acciones legislativas para modificar la política de inmigración fracasaron en 2007 y 2013.
Ron Klain, próximo jefe de despacho de Biden, dijo el sábado que Biden enviará una iniciativa de inmigración al Congreso “en su primer día en la presidencia”. La oficina de Biden declinó abundar en detalles.
Esther Olivarria, subdirectora para inmigración del Consejo de Política Interna de la Casa Blanca, informó en los últimos días del contenido generalizado de la iniciativa a los defensores de los inmigrantes.
Según Domingo Garcia, expresidente de la Liga de Ciudadanos Latinoestadounidenses, Biden dijo a los activistas el jueves en una teleconferencia que el juicio político contra Trump en el Senado podría demorar la consideración de la iniciativa y que no podrían contar con que fuera aprobada antes de 100 días.“Me sorprendió gratamente que iban a tomar medidas rápidas porque obtuvimos las mismas promesas de Obama, quien fue elegido en el 2008, y fracasó totalmente”, dijo García.
Ali Noorani, presidente del Foro Nacional de Inmigración y uno de los informados el jueves por la noche, dijo que la medida ofrece a los inmigrantes un periodo de ocho años para lograr la ciudadanía. Habría una vía más rápida para aquellos en el programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA), que protege a las personas de la deportación que llegaron al país cuando eran niños pequeños, y el Estatus de Protección Temporal (TPS), que otorga un estatus temporal a cientos de miles de personas de países devastados por conflictos, y muchos son de El Salvador.
La vicepresidenta electa Kamala Harris ofreció comentarios similares en una entrevista con Univision que se transmitió el martes, diciendo que los beneficiarios de DACA y TPS “obtendrán automáticamente tarjetas verdes” mientras que otros estarían en un camino de ocho años hacia la ciudadanía.
Actitudes más favorables hacia la inmigración, especialmente entre los demócratas, pueden pesar a favor de Biden esta vez. Una encuesta de Gallup el año pasado encontró que el 34% de los encuestados estaba a favor de una mayor inmigración, frente al 21% en 2016 y más alto que en cualquier otro momento desde que se comenzó a hacer la pregunta en 1965. La encuesta encontró que el 77% sentía que la inmigración era buena para el país en general, ligeramente superior al 72% en 2016.
Noorani dijo que la separación de más de 5,000 niños de sus padres en la frontera, que alcanzó su punto máximo en 2018, alejó a los votantes de las políticas de Trump, particularmente a los conservadores y evangélicos. Él cree que una perspectiva en constante cambio para los beneficiarios de DACA también perjudicó a Trump entre las personas que sintieron que los estaba usando como “peones políticos”.
“Lo que estaba grabado en su mente fue la separación familiar. Se desquitaron con el Partido Republicano en 2018 y se desquitaron con Trump en 2020 ”, dijo Noorani. “(Las personas) quieren poner fin a la crueldad de la administración Trump”.
Es imposible saber con precisión cuántas personas se encuentran en el país ilegalmente. El Pew Research Center estima que hubo 10.5 millones en 2017, por debajo de un máximo histórico de 12.2 millones en 2007. El Departamento de Seguridad Nacional estima que había 12 millones de personas en el país ilegalmente en 2015, casi el 80% de ellas durante más de 10 años. Más de la mitad eran mexicanos.
Esta historia fue publicada originalmente el 16 de enero de 2021 a las 11:13 p. m..