Rigondeaux, Mayweather y Crawford, boxeador cubano saca algo de cada uno antes de su pelea en México
El boxeo cubano sigue exportando talento a todos los rincones del planeta y ahora toca el turno de Aniel Viamontes, un joven de raíces camagüeyanas que este fin de semana subirá al ring en Quintana Roo, México, para enfrentar a un rival de jerarquía: el olímpico azteca Joselito “Huracán’’ Velázquez.
Aunque apenas comienza su andar profesional, Viamontes carga con una historia singular. Nacido en Estados Unidos de padres cubanos, forjó primero un camino en las artes marciales mixtas y en el jiu-jitsu. Sin embargo, al encontrarse con las limitaciones de peso dentro del octágono, decidió cambiar de rumbo y apostar todo por el boxeo.
Ahora, con apenas unos años de experiencia en el cuadrilátero, se ha ganado un puesto de privilegio: pelear en casa del rival, frente a un público exigente y con la posibilidad real de meterse en la conversación por un título mundial en las divisiones pequeñas. Con confianza y sin miedo, Viamontes conversó con nosotros antes de su compromiso en tierras mexicanas.
Para aquel que no te conoce, Aniel, ¿quién eres tú?
“Aniel Viamontes: Yo soy hijo de padre cubano, de Camagüey. Antes era peleador de artes marciales mixtas y de Sexy Boxing. Fui campeón en jiu-jitsu ocho veces, estatal, nacional y juveni’’.
Y teniendo un futuro en las MMA, ¿por qué decidiste pasarte al boxeo?
“Porque en las MMA la división mínima era de 125 libras, y yo peso 122, 123 libras. Siempre estaba en desventaja. Hace cinco años decidí enfocarme en el boxeo, donde sí podía competir de verdad, y aquí estamos’’.
¿Cómo fueron esas primeras experiencias solo con las manos?
“Me sentí cómodo. Estudié mucho a los peleadores, me enfoqué en el movimiento de manos, la defensa. Me pasaba horas en YouTube mirando a Crawford, Shakur Stevenson, Rigondeaux… y aprendí analizando a esos grandes maestros del boxeo’’.
Ahora vas a pelear en México contra un local. ¿Te intimida el público mexicano?
“Para nada. Yo estoy cómodo. Cuando peleo somos él y yo nada más. El público son gente, y yo voy a hacer mi trabajo’’.
¿Cuál es tu meta en el boxeo?
“Mi sueño es unificar en 112, 115 y 118 libras. Es complicado, pero se puede lograr. Yo hago de todo: corto, largo, medio. Soy fajador, contragolpeador, estilista… lo que haga falta. Si hay que hacer ajustes en la pelea, yo los hago’’.
Has mencionado a varios grandes. ¿Qué tomarías de cada uno?
“De Rigondeaux, el movimiento de pies; de Mayweather, la defensa; de Crawford, el equilibrio entre defensa y ataque; de Shakur, el movimiento y el contragolpe’’.
¿Dejas la puerta abierta para regresar a las MMA algún día?
“Está difícil. Me siento bien en el boxeo y aquí estoy creciendo. Me veo campeón mundial en 112 y 115 libras. Esa es mi visión y no voy a dejar que la oportunidad se me escape’’.