Últimas Noticias

Cuando lanzo, siento que amo este deporte de la misma manera que José Fernández. La confesión de pitcher cubano

Franco Alemán recuerda cómo la figura del fallecido lanzador marcó su camino desde Alonso High School hasta las Grandes Ligas y confiesa que lanzar donde brilló su ídolo sería un sueño.
Franco Alemán recuerda cómo la figura del fallecido lanzador marcó su camino desde Alonso High School hasta las Grandes Ligas y confiesa que lanzar donde brilló su ídolo sería un sueño.

Franco Alemán sabe muy bien que detrás de cada debut en las Grandes Ligas hay una historia que pocos conocen. La suya comenzó en Jarahueca, un pequeño poblado perteneciente a Yaguajay, en Sancti Spíritus, donde soñar con el mejor béisbol del mundo parecía casi un acto de fe.

Después llegaron el béisbol universitario en Florida, las largas temporadas en las Ligas Menores, las lesiones, la incertidumbre y la paciencia. Mucha paciencia. Porque cuando finalmente recibió la llamada de los Guardianes de Cleveland, el derecho cubano sintió que no era el inicio de un sueño, sino la recompensa a muchos años de sacrificio.

Pero hay otro nombre que atraviesa su historia: José Fernández. Ambos caminaron los pasillos de Alonso High School, ambos crecieron inspirados por el mismo terreno y ambos entendieron que la pasión podía convertirse en el combustible para llegar a las Grandes Ligas. Hoy, Alemán lleva ese legado consigo cada vez que sube al montículo.

¿Qué significa finalmente vestir el uniforme de Grandes Ligas?

“Es un honor enorme. Yo salgo de un pueblo muy chiquitico en Cuba y estar aquí hoy es una locura para la gente que me conoce desde el principio. Ellos saben todo lo que hubo que pasar para llegar hasta aquí.’’.

¿Cómo viviste el momento en que recibiste la llamada para subir a las Grandes Ligas?

“Ya llevaba bastante tiempo esperando esa oportunidad. Cuando llegó, llamé enseguida a mi esposa y a mi familia. Todos estaban muy contentos. Sentía que era un momento que ya tenía que llegar’’.

Tus números en Triple A decían que estabas listo. ¿Sentías que solo era cuestión de tiempo?

“Sí, era cuestión de tiempo. En Grandes Ligas las oportunidades son limitadas. Muchas veces tienes que forzar la mano con tu rendimiento porque estás compitiendo por un puesto con jugadores muy buenos y con más experiencia. La competencia aquí es muy fuerte’’.

Ahora que ya estás en las Mayores, ¿el nivel es como imaginabas?

Me di cuenta hace tiempo de que el béisbol no es tan diferente al de Triple A. Eso me ayudó mucho mentalmente. La clave es mantener la rutina, confiar en uno mismo, atacar a los bateadores y disfrutar el juego’’.

También llegaron las lesiones. ¿Qué evitó que dejaras de creer?

“He pasado por muchas cosas. Jugué en FIU, también en Junior College, salí de Jarahueca, que pertenece a Yaguajay. Mis padres siempre me enseñaron a ser fuerte mentalmente. Tengo mucha fe en Dios y siempre pienso en mi familia. Cuando uno supera tantas cosas, aprende a seguir luchando’’.

Tú estudiaste en Alonso High School, la misma escuela de José Fernández. Incluso podrías lanzar en el mismo montículo donde él brilló.

“Me ericé nada más de escucharlo. Yo ni siquiera estaba supuesto a ir a Alonso High School. Mi familia cambió la dirección donde vivíamos para que pudiera estudiar allí. En ese momento José Fernández era el único pelotero de esa escuela que había llegado a las Grandes Ligas. Su número 16 estaba en el jardín central y todos queríamos parecernos a él. Hasta había un reto entre nosotros: el que pudiera tirar una pelota desde la línea de right field hasta donde estaba el número de José era el que más duro lanzaba. Todos soñábamos con eso’’.

Pero hubo algo más en común.

“También entrené con Orlando Chinea y siempre nos repetían lo mismo: había que trabajar como José Fernández. Él fue una inspiración enorme para todos nosotros’’.

Con el sueño cumplido de las Grandes Ligas. ¿Cuál es ahora la meta?

“Divertirme lo más posible y ayudar a mi familia. Todo el mundo sabe cómo está la situación en Cuba y uno quiere poder ayudar a los suyos. Lo principal es disfrutar este juego y ganar.’’.

Si tuvieras que quedarte con una sola enseñanza de José Fernández, ¿cuál sería?

“Su pasión. La pasión que tenía cuando estaba en el montículo. A él no le importaba lo que dijera la gente. Muchos decían que estaba loco, pero esa locura era lo que lo hacía campeón. Esa pasión por el béisbol no la tiene todo el mundo. Yo siento que cuando picheo amo este deporte de la misma manera’’.

Jorge Ebro
el Nuevo Herald
Jorge Ebro es un destacado periodista con más de 30 años de experiencia reportando de Deportes. Amante del béisbol y enamorado perdido del boxeo.
Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA