Artes y Letras

‘La niña alemana’ se presenta en Miami

La novela de Armando Lucas Correa se inspira en la tragedia del MS St. Louis, el buque que en 1939 partió de Europa rumbo a Cuba con más de 900 pasajeros a bordo, en su mayoría judíos que escapaban de la Alemania nazi, a quienes no se les permitió desembarcar en La Habana.
La novela de Armando Lucas Correa se inspira en la tragedia del MS St. Louis, el buque que en 1939 partió de Europa rumbo a Cuba con más de 900 pasajeros a bordo, en su mayoría judíos que escapaban de la Alemania nazi, a quienes no se les permitió desembarcar en La Habana.

La tragedia del St. Louis, el buque que en 1939 partió de Europa rumbo a Cuba con más de 900 pasajeros a bordo, sirvió de inspiración al periodista cubano Armando Lucas Correa para su primera novela La niña alemana (Atria Books/Simon & Schuster, 2016).

El grupo estaba integrado en su mayoría por judíos que escapaban de la Alemania nazi. Y salvo unos pocos, no se les permitió desembarcar en La Habana.

A lo largo de 336 páginas Correa enlazó las historias de Hanna Rosenthal, una niña berlinesa que describe la travesía del trasatlántico y su posterior vida en La Habana, y su sobrina nieta, la pequeña cubanomericana Anna Rosen, que en el 2014 viaja a la isla decidida a reconstruir su pasado.

La niña alemana será presentada por la periodista María Celeste Arrarás, en la librería Books & Books, de Coral Gables, el 18 de octubre.

La actividad contará con la asistencia de Correa, quien conversó con el Nuevo Herald desde su oficina en la revista People en Español, de la cual es editor en jefe.

“Comencé a escribir la historia de un padre de familia cubano, casado con una americana, que un martes 11 de septiembre salió de su casa de Nueva York y nunca regresó”, explicó Correa, de 57 años. “En esa vuelta al pasado inserté la tragedia del Saint Louis”.

La niña alemana reconstruye la travesía del barco desde el punto de vista de Hanna. A su vez establece una conexión con el presente a través de Anna, que perdió a su padre el martes 11 de septiembre del 2001, durante el ataque a las Torres Gemelas.

“Mi novela trata sobre las pérdidas, el miedo al diferente, al que alaba a otro Dios, al refugiado…”, afirmó Correa, quien, desde que tenía 10 años le escuchó decir a su abuela materna “que en los próximos cien años Cuba iba a tener que pagar muy caro por lo que le había hecho a los refugiados judíos”.

Durante la gestación de la novela Correa entrevistó a los niños sobrevivientes del buque, “que hoy tienen más de 80 y 90 años”, revisó los diálogos que sostuvieron la embajada de Estados Unidos en Cuba y el gobierno de la isla –publicados en el libro The Jewish Virtual Library. U.S. Policy During the Holocaust: The Tragedy of S.S. St. Louis (May 13-June 20, 1939) – y más de mil documentos atesorados en el United States Memorial Holocaust Museum, de Washington, DC.

“En los documentos oficiales de la embajada de Estados Unidos en Cuba encontré que Fulgencio Batista, que entonces era el jefe del ejército, se declaró enfermo con gripe el 13 de mayo de 1939, el mismo día que el barco arribó al puerto de La Habana”, reveló el escritor. “Lo curioso es que la gripe desapareció el 2 de junio, cuando el presidente de Cuba, Federico Laredo Brú, obligó al Saint Louis a alejarse de las aguas territoriales cubanas”.

Correa confesó que uno de sus grandes retos fue escribir el tercer capítulo de la novela, que se desarrolla en La Habana entre 1939 y el 2014.

“Quería ver la ciudad y los sucesos históricos a través de los ojos de una niña judía alemana que crece en un país en el cuál nunca se siente aceptada”, expresó el periodista. “La revolución, los campos de concentración de las UMAP (Unidades Militares de Ayuda a la Producción) y la intervención de la propiedad privada se ven desde esa mirada”.

El autor aseveró que en Cuba los sucesos del St. Louis pertenecen a “una historia olvidada que no se estudia en las escuelas y sobre la cual muy pocas personas saben el papel que desempeñó el gobierno de la isla en el Holocausto”. De hecho, “todos los documentos relacionados con la tragedia desaparecieron del Archivo Nacional”.

“Cuba, Estados Unidos y Canadá tienen una responsabilidad histórica con la tragedia del Saint Louis”, señaló Correa, tras recordar que “en el 2009 el Senado de Estados Unidos emitió la Resolución 111, que ‘reconoce el sufrimiento de aquellos refugiados, causado por la negativa de los gobiernos de esos países a brindarles asilo político”.

“En el 2011 se develó en Halifax un monumento financiado por el gobierno canadiense, conocido como The Wheel of Conscience, que recuerda y lamenta la negativa de ese país a recibir a los refugiados del barco”, añadió el periodista. “En el 2012 el Departamento de Estado se disculpó públicamente”.

Correa reveló que los testimonios de los sobrevivientes lo impulsaron a retomar el tema del St. Louis para sus próximas novelas.

La niña alemana trata sobre los pasajeros que pudieron desembarcar en Cuba. Pero ahora estoy escribiendo mi segunda novela, El silencio entre nosotros, acerca de los que fueron devueltos a Europa. La tercera, Los olvidados, narra la historia de los que no les permitieron comprar los boletos para escapar”, concluyó Correa.

Presentación de ‘La niña alemana’. Books & Books, 265 Aragón Ave., Coral Gables. Martes 18 de octubre, 7:30 p.m. En español. Entrada libre.

Siga a Arturo Arias-Polo en Twitter: @arturoariaspolo

Esta historia fue publicada originalmente el 10 de octubre de 2016, 0:52 p. m. with the headline "‘La niña alemana’ se presenta en Miami."

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