La ‘movida cultural’ de Miami en el 2016
Cada año abre lleno de ilusiones y optimismo para todos. Al final, cierra con resultados ambivalentes, como la lamentable perdida de figuras destacadas, aunque siempre prima el espíritu positivo, la mirada satisfecha, así como los reclamos a lo que pudo haberse hecho mejor, o simplemente hacerse.
Si hubiera que escoger solo dos hechos definitivos del acontecer cultural en Miami durante el 2016, habría que señalar la apertura de la librería Altamira en Coral Gables, con una muy bien surtida oferta de libros en español (un primer aliento en el sacudido sector de los libros tras el cierre la Librería Universal en el 2013), gracias. El segundo hecho a destacar, la tan esperada inauguración del Museo Cubano, rebautizado como el American Museum of the Cuban Diaspora, con una amplia exposición del pintor cubano Luis Cruz Azaceta.
Para la escritora Ena Columbié, que este año ha sido destacada, con la publicación de su libro de poesía Sepia: “Miami ya es un lugar de fuerte presencia cultural. El tiempo no alcanza para tanta variedad y parece que nos convertiremos en una meca. El año transcurrió fuerte y variado. Presentaciones de libros, conferencias, conversatorios, peñas…; la programación de talleres mensuales de creación con vista a la Feria, tuvo su colofón con muy buena representación hispana en la propia Feria del libro. Para los niños vimos el aire renovador de la Fundación Cuatrogatos, la peña Locos y bajitos del CCEMiami y los Microteatros infantiles. Las artes plásticas como gran consentida, tuvo gran momento, mucha circulación de espectadores a los museos, y mejores ventas, amén de los festivales de arte, como el de los Miccosukee, Coconut Grove, Dade County Youth Fair and Exposition, Artesanía en los Everglades, Harvest Festival… y la culminación de Art Basel y las ferias alternativas. También muchas actividades musicales: Ultra, Annual Miami Reggae Festival, carnavales y “extravaganzas”; festivales de cine; presencia del Ballet y el flamenco que llega de España y el mundo, y el Hispanic Heritage Festival, que dura un mes conmemorando la llegada de los españoles a Américas. Hubo mucho, cada año crecen en número las actividades, ahora lo que hay que cuidar es la calidad”.
La actriz y profesora venezolana Neher Jackeline Briseño opina sobre el acontecer teatral: “Miami es la ciudad del eterno sacrificio. Por eso todo esfuerzo que se haga en favor del teatro hispano será siempre valioso para mí. Este año se han mantenido salas abiertas, productores que se atrevieron a invertir en pequeñas temporadas, en festivales, obras cortas, montajes exitosos y otros menos exitosos... La lucha de siempre con el mismo resultado: salas con poca asistencia la gran mayoría de las veces. Por eso celebro la persistencia de los realizadores de seguir en el intento aunque se haga tan pesado como arrastrar un saco lleno de ladrillos. Y sabiendo lo difícil que se nos hace, no me atrevo a decretar un 2016 fallido. Cuanto quisiera que creciera la cifra de espectáculos, que las nuevas y viejas generaciones de actores pudiera mantenerse más activa... que se evitara el montar obras en tres días y se muestren al público, que los que tienen sus salas tengan el éxito que merecen, que de algún lado crecieran las ayudas y las fuerzas para seguir apostando por esta ciudad tan vibrante y vacía a la vez... Ese será mi pedido de navidad, con la esperanza de que en el 2017 tengamos unos cuantos ladrillos menos en el saco”.
Las artes plásticas tuvieron una constante presencia a lo largo del 2016. El pintor cubano Yovani Bauta, que personalmente ha tenido un año muy exitoso piensa que en particular los “artistas cubanos se posesionan de los espacios expositivos en Miami”. Luego destaca que en “Art Basel Miami Beach hubo una numerosa representación de artistas nacidos en Cuba. Tanto exiliados como residentes en la propia isla. Miami ha seguido recibiendo cubanos y dentro de ese grupo hay muchos artistas de la plástica. Por otra parte los cubano-americanos han ido ubicándose dentro del sistema comercial del arte y así tenemos que durante el mes de diciembre el Museo de Arte y Diseño de Miami Dade College abrió con una exhibición de grupos de artistas de las dos orillas; el MOCA (Museo de Arte Contemporáneo) en North Miami, con el escultor cubano Antuán; las Ferias Art Miami, ArSpot, Preview y Red Dot estaban mostrando artistas cubanos de todas las generaciones y niveles profesionales”.
En otros espacios, continúa Bauta, como “las galerías de Wynwood, Little River, de la emblemática Calle 8, se mostró una desbordante exhibición de la pintura tradicional y folklórica hecha en su mayoría por artistas cubanos. Aquel estribillo de los Van Van: La Habana no aguanta más se materializa con un Miami desbordado de artistas nacidos en la isla caribeña”. Aun así, añade, “el arte en Miami durante el año que recién termina, ha demostrado solidez, y diversidad, con exposiciones individuales y colectivas, de notables creadores de distintas nacionalidades y tendencias creativas. El arte marcha bien”, concluye.
Un 2016 donde todo va consolidando a Miami como una imprescindible plaza cultural, y donde las gestiones en español marcan la pauta.
Esta historia fue publicada originalmente el 30 de diciembre de 2016, 9:59 a. m. with the headline "La ‘movida cultural’ de Miami en el 2016."