Juan Garaizabal: un ‘Balcón de La Habana’ en Miami
El 17 de diciembre de 2014 es un día histórico en las relaciones entre Cuba y Estados Unidos. Ese día, en alocuciones al unísono Raúl Castro y, el entonces presidente de Estados Unidos, Barak Obama sorprendían al mundo con el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre ambos países después de más de medio siglo de enfrentamientos. Desde entonces, ha sucedido una cascada de avances económicos, políticos y sociales orientados a normalizar las relaciones entre La Habana y Washington. En este proceso el arte y la cultura no han sido excepciones. En realidad constituyeron, incluso en los momentos más explosivos de las relaciones, la avanzadilla que iba tejiendo el puente de la concordia y el entendimiento que ahora se cultiva y expande.
La escultura pública Balcón de La Habana del escultor español Juan Garaizabal (Madrid, 1971) es una obra que, entre otras muchas más, tira de este espíritu para inspirarse (y escenificar) una nueva etapa del acercamiento y la concordia. Y lo hace a través de la recuperación de un elemento arquitectónico como es el balcón que simboliza, en muchos sentidos, el rostro citadino de la capital cubana. Una escultura de acero inoxidable de 69 pies de altura (semejante a un edificio de 6 plantas), situada en el Museum Park, colindante con la explanada del Pérez Art Museum y el Patricia and Phillip Frost Museum of Science.
Dentro de este nudo gordiano del arte y la cultura de la ciudad de Miami, Balcón de La Habana se divisa —de día y de noche— desde la bahía y, también desde el Downtown. Esto es posible, gracias a estar cubierta parcialmente por luz LED, además de sus gigantescas dimensiones. Esta escultura, en un lenguaje que combina tanto elementos abstractos como figurativos, tendrá próximamente su homóloga en el emblemático malecón de La Habana, orientada de manera tal que ambas esculturas estén “mirándose” una a otra.
Balcón de La Habana describe un arco que, afincado sobre dos columnas, sostiene la silueta de un balcón. Un observador curioso puede reparar que se trata de un balcón cuyo trazado recuerda los rasgos de la arquitectura Art Decó, muy presente en La Habana. La escultura está inspirada en los arranques de este elemento arquitectónico porque, para Juan Garaizabal ¨Una estructura tan simbólica como son los balcones de La Habana es la representación perfecta de la nostalgia que esta ciudad caribeña evoca en la mayoría de la población Miamense¨.
La trayectoria escultórica de Juan Garaizabal ha estado marcada por una visión de la escultura monumental, como en su serie ¨Memorias urbanas¨ donde el aura histórica de las ciudades se entretejen con la biografía de sus habitantes. Estas esculturas monumentales, que funcionan como estructuras masivas, destacan por una iluminación especial y ubicación estratégica dentro del paisaje urbano como es el caso precisamente de Balcón de La Habana. La combinación de estos elementos amplifica aquellos caracteres que expresan la memoria arquitectónica de las ciudades. Ejemplo de ello son los proyectos de Garaizabal El bosque de Flores (Valencia, España), Uranus Area (Bucarest, Rumanía), Archives Stairway (Connecticut, USA), Memoria urbana (Berlín, Alemania) y Memoria del Giardino (Venecia, Italia).
Balcón de La Habana se inscribe dentro de esta visión de Garaizabal orientada a crear una relación proactiva entre el ciudadano y el espacio público que enriquece y aporta calidad de vida al habitar de la ciudad. Su enclave privilegiado en el Museum Park, permite mirar Miami y al mar como factor geofísico que ha impregnando la personalidad arquitectónica de la ciudad.
Sería deseable que la experiencia del Museun Park y, en este caso, Balcón de La Habana integrada en el, fuese un ejemplo de cómo imbricar una escultura pública dentro del tejido arquitectónico de una ciudad como Miami. Una urbe que más allá de su, a menudo, ordenamiento urbanístico desestructurado alberga, como pocas ciudades en el mundo, una inconmensurable riqueza hídrica y forestal. Un espacio urbanístico atravesado por canales y parques, por lagos y jardines, por islas y ríos que, en sus interconexiones, alumbran villas y ciudades envueltas en paisajes verdes maravillosos.
En este ámbito, la escultura pública no debe “ornamentar” o cubrir espacios desperdiciados o residuales provocados por la especulación inmobiliaria. Sino provocar y potenciar nuevas experiencias socioculturales en la comunicación entre el ciudadano y la ciudad que habita. Estimular, como pretende Balcón de La Habana, una conexión histórica de afectos, de sentimientos entre el espíritu del tiempo presente que viven sus habitantes y la vida porvenir de su ciudad.
Balcón de La Habana, escultura pública monumental puede ser visitada en el Museum Park, Miami. Para más info visitar memoriasurbanas.com
Dennys Matos es crítico de arte y curador independiente. Reside y trabaja entre Miami y Madrid. dmatos66@gmail.com
Esta historia fue publicada originalmente el 13 de abril de 2017, 11:32 a. m. with the headline "Juan Garaizabal: un ‘Balcón de La Habana’ en Miami."