Artes y Letras

‘El objeto y la imagen’: arte e industria en Doral

‘Laberinto de hojas de afeitar 1’, 2014, de Ronald Morán.
‘Laberinto de hojas de afeitar 1’, 2014, de Ronald Morán. CORTESÍA

La ciudad de Doral podría convertirse pronto en un nuevo Wynwood, ese barrio artístico donde algunas galerías siguen abriendo pero otras, lamentablemente, están cerrando para ser reconvertidas en tiendas o restaurantes.

Sin embargo, en Doral una nueva iniciativa sigue apostando por el arte. Se trata del plan Arte e Industria, que ha nacido en Concrete Space Projects, un espacio liderado por el empresario Marcelo Llobell y la artista Flor Mayoral, donde “la idea es que cada empresa vaya cediendo sitios que tengan inútiles y que se llenen de arte”, según declaró Llobell a el Nuevo Herald. En otras palabras, el proyecto pretende que las diferentes empresas ofrezcan una parte de sus oficinas y almacenes para que se conviertan en galerías alternativas que realicen exposiciones organizadas por curadores y artistas invitados, y donde, según Marcelo, “la industria pueda conectarse con el arte contemporáneo de una forma directa”.

La relación Arte e Industria no es un fenómeno novedoso, y quizás el caso más célebre sea el de la escuela de arte alemana Bauhaus (1919-1933). Pero más allá de la novedad, si esta iniciativa llegara a concretarse, daría una nueva vida a una ciudad en constante crecimiento como lo es Doral. Para ello Concrete Space Projects ha surgido como un modo de predicar con el ejemplo, pues es un proyecto que ha nacido dentro de la empresa de cerámica Kertiles, industria que además ha cedido otra parte de su espacio al artista Antuán Rodríguez para instalar un laboratorio de creación colectiva enfocado en el diseño sostenible de interiores y exteriores. Aunque esta idea surgió hace 5 años con otra exposición, el sitio que ocupa Concrete Space Projects ha sido revitalizado y comenzará a operar regularmente, y para ello han inaugurado la exposición El objeto y la imagen (esto tampoco es una silla), curada por Willy Castellanos y Adriana Herrera de la Aluna Art Foundation.

La exhibición, integrada en su mayoría fotografías y donde se reúnen más de 20 artistas visuales hispanoamericanos como Isaac Cordal, Viviana Zargón, Rainy Silvestre, Martha María Pérez, Francis Acea y Jesús Hdez-Güero, “extiende la pregunta que hizo Magritte de que ‘esto no es una pipa’ y que fue la base de la duda sobre el objeto y la representación. Por primera vez se intenta exponer al mismo tiempo tanto la obra como el objeto que la inspira”, dijo Herrera.

La curadora se refiere a la célebre obra Esto no es una pipa (1929) del pintor surrealista belga René Magritte (1898-1967), en el que aparece pintada una pipa de fumar con la inscripción que le da título a la obra. El artista ponía en evidencia que esa pipa era una construcción, un concepto, una idea sobre la pipa, pero no la pipa en sí misma porque no podría ser rellenada ni utilizada para fumar. La idea de los curadores era presentar la obra terminada junto al objeto que sirvió como base para realizarla. Así, el espectador puede comparar y meditar cómo los artistas manipulan la realidad y la reconstruyen. También puede entenderse cómo los objetos representados cambian la percepción de la existencia y cómo adquieren otros significados y valores dependiendo del modo en que sean captados y del nuevo contexto en el que sean ubicados.

En este sentido, un caso muy ilustrador es el de Néstor Arenas con su obra Breaking News, que muestra la maqueta donde aparece un avión que se ha estrellado sobre una ciudad y una serie de fotografías que se les ha tomado a la maqueta. Si uno se fija solo en las fotos parece que estamos en presencia de un trágico accidente, cuando todo es el resultado del gesto manipulador del artista. Ese mismo concepto sale a relucir en los laberintos con hojas de afeitar de Ronald Morán que aluden a los enredos que sobrevive la política latinoamericana; la pipa de fumar convertida en flauta de Chema Madoz; los objetos cotidianos mutilados, ubicados o pintados absurdamente de Mauricio Alejo; la serie Corazón de trapo, en la que Karim Borjas convierte un paño común y corriente en hermosas fotografías; o en las imágenes paradójicas, burlescas y asociadas al concepto de Poder de Álvaro José Brunet que encontramos en unas botas militares con cordones rosados o en una pistola marca Adidas.

La exposición también hace una importantísima recuperación histórica al exhibir una instalación del desintegrado grupo cubano “Hexágono”, que surgió durante la década de 1980 y que tuvo una corta vida de alrededor de 5 años. “El objetivo es reinstalar el grupo Hexágono en la historia nuevamente”, asevera Humberto Castro, quien fuera uno de sus 6 miembros, quienes ante la inexistencia del mercado del arte en la Isla durante aquella época crearon obras efímeras de las que solo han quedado documentaciones fotográficas y que mezclaban performance y Land Art (o arte de la tierra). “No pretendemos hacer obras nuevas, sino solo rehacer lo que se hizo. Por lo tanto, la vida comercial de estas obras va a ser limitada y eso va a hacer que su precio y el interés de los coleccionistas sean bien altos”.

El objeto y la imagen (esto tampoco es una silla) es sin dudas una bella y muy bien pensada exposición. Esperemos que sea la primera de muchas que acoja Concrete Space Projects y que otras fábricas e industrias de la zona se animen a inundar a la ciudad de Doral de arte y de todo lo extraordinario que solo con él llega. Sería un precioso regalo para Miami, que ha ido curándose de su antigua apatía cultural.

Exposición ‘El objeto y la imagen (Esto tampoco es una silla)’, en Concrete Space Projects. Hasta el 28 de junio, 3400 NW 78th Ave., Doral, Fl 33122, www.alunaartfoundation.com.

Alejandro Condis es periodista y crítico de arte. www.alejandrocondis.com.

  Comentarios