Artes y Letras

Retrospectiva de Toba Khedoori en el PAMM

La artista Toba Khedori en su estudio de Los Ángeles, en septiembre del 2002.
La artista Toba Khedori en su estudio de Los Ángeles, en septiembre del 2002. Associated Press

Picasso se presentó como un arlequín, Rembrandt como el Apóstol Pablo. Van Gogh ofreció un vistazo detallado de su cabeza vendada después de perder una oreja (por su propia mano o en un duelo con el también pintor Paul Gauguin).

Aunque la mayoría de los artistas se concentran en el rostro o el cuerpo, la artista australiana Toba Khedoori, cuya muestra epónima se presenta en el Pérez Art Museum Miami hasta el 24 de septiembre, prefiere centrarse en otras cosas. Su autorretrato es el instrumento de su creación, su mano derecha.

La primera imagen que los visitantes ver al llegar a la muestra es la mano derecha de la arista, en una posición como si estuviera sosteniendo un lápiz invisible, su medio preferido. Un dibujo correspondiente muestra la palma de su mano, con líneas profundas y las yemas de los dedos manchadas de tinta. Es la mano de una artista que presta atención a los detalles y eleva objetos de la vida diaria a un estudio que merece la pena explorar.

En las manos capaces de Khedoori, un simple madero recostado contra una pared se une a su propia sombra para convertirse en un triángulo isósceles. Una silla y mesa de color claro con la pureza de líneas de los muebles Shaker parecen suspendidas en el espacio, centradas en un hoja de papel de 13 pies por 15 pies y medio cubriría casi toda una pared en una casa modesta. Otro dibujo grande muestra dos puertas en la esquina de una habitación. Las puertas, marcos y molduras son de una luz neutral que parece a la vez misteriosa y nada amenazante, con una perspectiva que da la ilusión de que una puerta pudiera ser más alta y angosta que la otra.

La exhibición en el PAMM es una extensión de la retrospectiva de dos decenios de la obra de Khedoori que concluyó el mes pasado en el Museo de Arte del Condado Los Angeles, aunque con una selección ligeramente diferente de obras. Franklin Sirmans, quien fue curador del LACMA antes de unirse al PAMM como su director en el 2015, organizó la muestra con Christine Y. Kim, como curador adjunto en el museo de Los Angeles.

De muchas formas, la muestra de Miami es una imagen de la presentación en Los Angeles. También es la primera exhibición que Sirmans ha curado para el PAMM desde que lo dirige.

“En Los Angeles partimos cronológicamente en 1994, que es la obra más antigua en la exhibición, hasta el 2015, la más reciente”, dijo Sirmans. “Aquí hemos hecho lo contrario, y partimos de donde ella está en este momento en su vida, que es algo mucho menor en términos de escala”.

Intencional o no, la cronología al revés es un eco de cómo las aristas se enfocan en su trabajo. Khedoori, quien tiene una melliza idéntica, juega a menudo con la dualidad. Varios de sus trabajos muestran lo positivo y negativo de la misma imagen.

En vez de inundar al visitante con referencias repetidas al yin y el yang del mismo objeto, Sirmans y el curador principal del PAMM, Tobias Ostrander, evitan los clichés limitando a dos ejemplos la exploración de las imágenes gemelas de la artista. Una es de un árbol deshojado y su propio reflejo. La otra es la imagen más reconocida de un hogar, realizada inicialmente sobre un fondo blanco en el 2005, y sobre un fondo negro un año después.

“Toba es melliza, tiene una hermana idéntica, creo que eso tiene mucho que ver con la forma en que ella considera la inversión importante, la dualidad, ideas alrededor de crear una imagen que uno pudiera considerar idéntica”, dijo Sirmans.

La primera muestra de obras únicas de Khedoori la hizo con su hermana gemela, la escultora Rachel Khedoori, en la galería David Zwirner en Nueva York, en 1994. Importantes museos de arte, como el Centro Georges Pompidou en París y el Museo de Arte Moderno en Nueva York, incluyen obras suyas en sus colecciones permanentes. En el 2002 recibió una beca de la Fundación MacArthur.

Otro aspecto siempre presente en su sobras es su identidad como judía iraquí. Aunque nació en Sidney, Australia, en 1964, la herencia iraquí de Khedoori se nota en su obra, aunque a veces muy sutilmente. En una pintura de piso de mosaicos, cada mosaico tiene un pequeño astillado o defecto. El óleo, de aproximadamente 2 x 3 pies, hace recordar las miniaturas persas.

En otra obra , “Untitled (clouds)”, del 2005, se extiende sobre un papel de más de 10 x 6 pies. Algunos dicen que se parece al ataque al World Trade Center en el 2001. O, quizás, es la humareda de un pozo petrolero incendiado en el Golfo Pérsico o el resultado de un bombardeo en Irak.

En “Untitled (explosion)”, del 2011 —un dibujo de grafito sobre papel de aproximadamente 3 x 4 pies, hecho durante el último año de la guerra en Irak— representa una imagen de un bombardeo en ese país.

Ella y su hermana llegaron a California desde Australia en los años 1980 para estudiar en el Instituto de Arte de San Francisco. Era la época de la guerra entre Irán e Irak, pero Khedoori rechazó la noción de vincular su obra con su tierra ancestral.

Aunque la retrospectiva de Khedoori en Miami cuenta con solamente 28 trabajos, revela su genio y es un ensayo sicológico que toca la desolación y ofrece esperanza. Hay dos imágenes que capturan particularmente esta naturalea dual de la vida: “Untitled (hole)”, del 2013, y “Untitled (rooms)”, del 2001.

Esta historia fue publicada originalmente el 25 de mayo de 2017, 4:04 p. m. with the headline "Retrospectiva de Toba Khedoori en el PAMM."

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