Artes y Letras

Artistas cubanos de los 80 en el Sagamore de Miami Beach

De la serie ‘Havana Transformer No. 2’, 2012, de Néstor Arenas
De la serie ‘Havana Transformer No. 2’, 2012, de Néstor Arenas CORTESÍA

Paralelo al extenso circuito de galerías de arte contemporáneo que surcan la no menos extensas área urbana de Miami, se está afianzando exhibiciones de arte en los hoteles sobre todo en la franja de Miami Beach. Esto es una práctica en aumento que, sabido es, aprovecha el tirón que tienen las fechas de diciembre durante Art Basel Miami Beach. La novedad ahora está en que cada vez más estos espacios expanden su programa expositivo al resto del año, abriéndose con ello un hueco en el circuito expositivo de la ciudad. Entre los más activos están los hoteles Sagamore, Bay Side y Faena que llegan a tener responsables profesionales en la selección y programación de exposiciones de arte contemporáneo.

Es precisamente en el Sagamore Miami Beach donde acaba de inaugurarse la exposición de arte cubano contemporáneo La década prodigiosa: artistas cubanos de los 80’, curada por el Colectivo Aluna (Adriana Herrera y Willy Castellanos) y Sebastian Laboreau. Una muestra que cuenta con más de una treintena de artistas, la mayoría de ellos nacidos en Cuba entre finales de la década de 1950 y principio de 1960. En ella se incluyen formatos artísticos como fotografía, pintura, escultura, instalación, video art, dibujo, constituyendo la pintura y la escultura el mayor volumen de obras. Entre los artistas participantes se encuentran Gustavo Acosta, Alejandro Aguilera, José Bedia, Consuelo Castañeda, Humberto Castro, Arturo Cuenca, Ana Albertina Delgado, Juan Francisco Elso Padilla, Tomás Esson, José Manuel Fors, Lázaro Saavedra, Glexis Novoa, Florencio Gelabert, Flavio Garciandía, José Franco, Rogelio “Gory” López Marín, Marta María Pérez-Bravo, Carlos Rodríguez Cárdenas, José Toirac, Rubén Torres Llorca, Juan-Sí González, Ricardo Rodríguez Brey, Néstor Arenas y Leandro Soto, entre otros.

Resulta complicado hacer un diseño de montaje apropiado para una exposición que articula tantos formatos artísticos dentro de un espacio con diferentes alturas e intersecciones sinuosas de recorrido. Un recorrido, donde además de las obras, el espectador se topa con disimiles objetos. Pero los curadores sortearon estos obstáculos ingeniándoselas para, de un lado, encajar las obras conforme tanto a su formato de expresión y dimensiones, como a la idoneidad del espacio elegido para ponerlas. Del otro, ajustaron al máximo estos inconvenientes para mantener una decorosa unidad del discurso. Es así como al entrar al hall, el espectador inicia el recorrido por la derecha donde se concentra uno de los núcleos emblemáticos de la generación de los ochenta con artistas como Cuenca, Castro, Pérez Monzón, Sánchez y Castañeda. Mientras que las esculturas de Aguilera y Gelabert, hacen transición hacia la sala izquierda donde pueden verse magníficas obras de Bedia, Torres Llorca y Soto. Subiendo las escaleras nos encontramos un espacio en forma de galería con puntal más ajustado en el que está otro de los núcleos de esta generación con autores como Acosta, Garciandía Gory, Arenas, Saavedra, Toirac, Fors, Novoa, Cárdenas, Brey, César Beltrán, Esson, entre mucho más.

En el conjunto de obras que abarca La década prodigiosa (…), el espectador puede ver algunos de los rasgos poéticos y discursivos más importantes que esbozaron el rostro de esta década prodigiosa. En lo discursivo se percibe, por ejemplo, la insularidad caribeña como una omnipresencia que sobrevuela el espíritu de las obras, recurriendo a elementos simbólicos como el mar, el cielo, o la vegetación. Elementos interpretados a partir de una iconografía que relaciona temáticas que van desde la problemáticas de la emigración, (Cuenca, Castro, Kcho) representaciones de la cultura de masas (Torres Llorca, Beltrán), hasta reflexiones en torno episodios de la historia nacional (Toirac, Arenas). Hay referencias al sincretismo religioso y el imaginario de la cultura popular (Bedia, Aguilera). La ciudad, el entorno urbano como espacio de confrontación entre el individuo y la sociedad, también son temáticas representativas. En lo poético, la figuración y la neofiguración pictórica Acosta, Toirac, Arenas, López Ramos, entre otros, ocupan un lugar importante en el conjunto de las obra. Concurren también manifestaciones de la abstracción como, por ejemplo, Garciandía y Quisqueya Enriquez y Gelabert. Mientras que poética conceptual se inscribe en obras como, entre otras, Juan-Sí González, Fors, Pérez Monzón y Brey.

La década prodigiosa (…), se inspira en una muestra de igual título celebrada en El Museo de El Chopo de México en 1992. Aquella –similar a esta– reunió a muchos de los artistas que protagonizaron una renovación en el panorama de las artes visuales postrevolucionaria. En aquel momento esa generación estaba saliendo masivamente de Cuba, acorralada por el endurecimiento político del régimen. Más de dos décadas después, una buena parte de esa generación se encuentra residiendo en Miami, atrapada en el torbellino de la geopolítica cubana (La Habana versus Miami), que no ha favorecido en nada, más bien lo contrario, su proyección y visibilidad en los grandes circuitos internacionales del arte contemporáneo. Por lo que de alguna manera una exposición como La década prodigiosa: artistas cubanos de los 80’, reivindica una parte sesgada en la historia de esta generación y su lugar en el actual panorama de la artes visuales cubanas.

‘La década prodigiosa: artistas cubanos de los 80’, en el Hotel Sagamore. 1671 Collins Ave., Miami Beach. Entrada libre. Hasta el 31 de agosto.

Dennys Matos es curador independiente y crítico de arte. Reside y trabaja entre Miami y Madrid. dmatos66@gmail.com

Esta historia fue publicada originalmente el 6 de julio de 2017, 1:22 p. m. with the headline "Artistas cubanos de los 80 en el Sagamore de Miami Beach."

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