Artes y Letras

‘Danzar mi vida’ junto a Orlando Salgado

Orlando Salgado y Marta García
Orlando Salgado y Marta García Foto de cortesía

María Marta García Peñate, más conocida como Marta García, perteneció a la generación de los escogidos del Ballet Nacional de Cuba, llegando a ser primera bailarina. Giselle, Coppelia, El lago de los Cisnes, Don Quijote, Cecilia Valdés, Bodas de sangre y otras tantas piezas pasaron por su magistral interpretación y le hicieron ganar muchos premios. García además impartió clases en el Instituto Superior de Danza Alicia Alonso, y en los centros españoles Scanea y el Conservatorio Superior de Danza. Dirigió el Ballet Teatro Colón de Buenos Aires junto a Orlando Salgado, su compañero de vida y escena. El 29 de enero de este año 2017 perdió su batalla contra el cáncer de pulmón y falleció a la edad de 68, vivía en España desde el 2005.

El Centro Cultural Español, Ediciones Cumbres y la Fundación APOGEO presentarán la autobiografía de Marta García, Danzar mi vida, que será comentada por su viudo, el primer bailarín Orlando Salgado, quien bailó por 23 años con Alicia Alonso. Aunque con muchos viajes en su agenda, nos dio una entrevista para el Nuevo Herald:

Debido a las renuncias y limitaciones que requiere ser una gran estrella, supongo que se hace muy duro todo. ¿Alguna vez Marta o tú estuvieron tentados en abandonar el barco?

Este barco como tú dices va creciendo sin darse cuenta uno, por días, meses y años, acuérdate que esta carrera se inicia desde muy joven, vamos creciendo artísticamente y ganando en responsabilidad. Sí que es duro, requiere muchos sacrificios y una dedicación absoluta. Fuimos unos privilegiados en cuanto a la época que nos toco vivir artísticamente, compartiendo con los fundadores de la Escuela Cubana de Ballet y sus más allegados alumnos con sus grandes trayectorias y experiencias y sus ejemplos en dedicación. Todo eso se te va calando hasta lo más profundo, con ese sentido de responsabilidad y respeto al público que te hace seguir y seguir. Fue una época de grandes éxitos internacionales del BNC y amor por él. Por eso te digo que ese barco va creciendo siempre, lo vas amando, se funde dentro de ti con sudor, trabajo y amor.

Todo esto hizo que por nuestros corazones y mentes nunca nos pasara abandonar ese bello y querido barco.

¿La vida de los bailarines se mide por el día a día o por temporadas?, explícame eso, por favor.

Por mi experiencia propia y por lo que me enseñaron, nuestras vidas se miden por el día a día, los bailarines siempre están en temporadas, no se puede dejar de entrenar, si piensas en temporadas como tales, vas perdiendo dominio y resistencia, es cuestión de disciplina, percatarse que tu instrumento es tu cuerpo y hay que tenerlo preparado siempre. Además saber que esta carrera es muy corta y creo que cada día lo es más.

¿De qué lado del pecho está el ballet Nacional de Cuba?

Hay parte de lo que pienso sobre esta pregunta que ya la he comentado, fueron muchos años de bellas experiencias, de glorias y reconocimientos de muchos tipos, crecimos y nos hicimos allí. Compartimos con muchas generaciones, aprendimos y luego también nos tocó enseñar y transmitir lo aprendido. Ahora vivimos de eso que experimentamos en esa gran compañía. Hemos aprendido también en otros lados del mundo por supuesto, con otros importantes coreógrafos, maestro y bailarines. Pero en el BNC está nuestra raíz; por lo tanto, en el lado izquierdo, en nuestros corazones estará para siempre.

¿Ustedes realmente tuvieron la medida de lo importantes que fueron ambos para el ballet mundial?

Bueno te cuento un poco sobre como pensaba y actuaba Marta sobre eso, siempre desde pequeñita fue muy admirada, elogiada, querida y estaba muy acostumbrada a los premios, fue una niña prodigio, ya a los 5 años era estrella de la TV cubana. Compartió con la gran Olga Guillot, el Beny Moré, Candita Quintana, Rosendo Rosell (lo quería mucho y varias veces lo visitó aquí en Miami) y tantos otros grandes artistas de esa época. Al graduarse de ballet clásico siguieron los éxitos y los fans fueron creciendo, las criticas siempre eran increíbles para ella, vinieron los Concursos Internacionales, obtuvo las más importantes medallas desde la categoría joven hasta la de mayores, ya como primera bailarina siguieron los elogios, los éxitos y más premios, como directora del Ballet Estable del Teatro Colón siguieron los aciertos y reconocimientos, te cuento esto que seguro ya sabías pero a pesar de todo eso tan lindo que vivió, siempre fue muy sencilla, absolutamente sin nada de pretensiones, bailaba y actuaba porque lo sentía desde adentro, no buscaba impresionar ni sobresalir por encima de ninguna de sus compañeras, su arte era auténtico. Ha hecho historia y ha dejado un legado importante en la danza mundial y sobre todo en Cuba pero nunca se creyó lo grande que fue. Y ves lo mucho que tenía a su favor para creérselo.

Para mí que estuve muchos años al lado de una gran estrella como Alicia Alonso, en grandes eventos y galas, además de tener la alegría y satisfacción de compartir con otras grandes primeras bailarinas de Cuba y del mundo, y por supuesto muchos años con Marta, teniendo la gran suerte de bailar con otras importantes compañías de ballet del mundo, pero siempre lo hice sin ninguna pretensión, era un placer y el trabajo que deseaba hacer, creía que era parte de algo importante que era el BNC.

Tal vez eran otras épocas y se pensaba diferente pero en nuestros casos fue así.

Después de haber estado en la cúspide del ballet con todos los premios y el mundo la gloria conocidos; llega el retiro. ¿Qué te queda pendiente?

Lo que generalmente uno desea, y es mi caso, es que cuando se deja de bailar, pero se sigue por amor y pasión en esta carrera es seguir dando lo mejor de uno, enseñarles la técnica, el correcto y buen sentido artístico en lo que se hace, tanto como maestro, ensayador, coreógrafo o director artístico, pero también quiero y es mi deber enseñarles la ética, la correcta disciplina, el buen comportamiento en general y el respeto a los que han hecho arte antes que ellos. Eso para mí es fundamental.

Se proyectará también el documental La danza de Ahmed Piñeiro para el programa “La danza eterna”, dedicado a celebrar la vida y obra de Marta García. El programa tendrá como animador al periodista Baltasar Santiago Martín.

La cita es el viernes 18 de agosto, a las 7:00 p.m., en el CCEMiami, 1490 Biscayne Blvd. Miami FL. 33132/ (305) 448-9677.

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